El gas se dispara un 40% en un día: encarecerá aún más el recibo de la luz y dará aire a las renovables

El precio del gas natural en los mercados internacionales se disparó casi un 40% este lunes como reacción a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Esta escalada, mucho mayor que la del petróleo, augura una fuerte subida del recibo de la luz, donde el gas es la energía que marca el precio diario. Lo cual, a su vez, dará oxígeno a las renovables, que estaban sufriendo pérdidas por el bajo precio de la electricidad.
En concreto, el futuro del gas natural TTF en el mercado ICE de Holanda (el de referencia en Europa) subió un 35% hasta 43,10 euros por megavatio, y llegó a tocar un máximo de 48,59 euros. Esta subida se explica por el cierre del mayor campo de gas del mundo, situado en Qatar, y el temor de los inversores a una interrupción del suministro por el cierre del Estrecho de Ormuz.
Este subidón del gas tendrá consecuencias muy importantes para el recibo de la luz de los consumidores españoles. Como es sabido, la producción de electricidad con gas es la más cara y, como el mercado eléctrico es marginal (es decir, el precio más caro es el que se aplica para todos los productores y el que se traslada al recibo doméstico), esta subida se trasladará a la factura de los consumidores.
Esta factura se había mantenido bastante baja este invierno gracias a las fuertes lluvias, que han permitido una enorme aportación de las centrales hidroeléctricas, cuya producción es muy barata. De hecho, ha permitido que el precio medio de febrero haya sido el segundo más bajo desde que hay registros, de 16,41 euros por MWh. Y en primavera, con más horas de sol y con los fuertes vientos habituales en esa época del año, se esperaba que se mantuviera también en niveles reducidos.
Unas previsiones que se han venido abajo con lo ocurrido ayer con el precio del gas natural. Este efecto se multiplicará, además, por el famoso «método reforzado» que está aplicando Red Eléctrica para evitar nuevos apagones. Este método consiste en incluir en el mix una mayor generación nuclear y de gas (ciclos combinados), que son las tecnologías que dan estabilidad a la red, en detrimento de la solar y la eólica. Es decir, al haber más componente de gas, el precio de esta materia prima tiene más peso a la hora de fijar el precio de la subasta diaria.
Esta situación dejará unos ganadores inesperados: las empresas de renovables. El bajo precio de la luz de febrero (y las previsiones de que continúe en marzo y abril) ha hecho un daño enorme a estas instalaciones, puesto que no les compensa la inversión realizada, salvo a aquellas que tienen una rentabilidad garantizada por el Estado.
Como ha venido informando OKDIARIO, muchas renovables están al borde del concurso de acreedores precisamente por los bajos precios de la luz que ellas mismas provocaban en momentos de fuerte generación solar y eólica antes del apagón. Ahora, eso sigue ocurriendo en las horas centrales del día (mañana mismo el pool marcará un mínimo de 0,91 euros por MWh), pero, con la subida del gas de ayer, tendrán un respiro.