Los socios proetarras de Sánchez elogian el «trabajo» de ETA y prometen una ofensiva independentista
El nuevo líder de Sortu (EH Bildu) se estrena aplaudiendo a "presos, exiliados y deportados políticos vascos" vinculados a ETA

Mientras la violencia callejera proetarra va en ascenso en las calles del País Vasco, las marcas políticas herederas de ETA redoblan indisimuladamente su discurso en recuerdo de los etarras que siguen presos. Y ahora anuncian una nueva ofensiva independentista en el País Vasco. Lo ha dicho este sábado en Irún el nuevo líder de Sortu (EH Bildu), Xabi Iraola, en el discurso con el que se ha estrenado en el cargo nada más ser elegido en la asamblea celebrada por ese partido en Irún (Guipúzcoa).
Las palabras de Xabi Iraola se han producido el mismo día que han aparecido unas pintadas amenazantes contra la Ertzaintza en la localidad de Araia (Álava), un episodio más en la escalada de acciones violentas y de coacción protagonizadas por grupos proetarras desde hace meses, que reproducen lemas y técnicas aplicadas en su día por la violencia callejera controlada por ETA cuando la banda terrorista estaba activa.
Iraola, en su discurso, no ha hecho alusión alguna a las víctimas de ETA, pero sí ha dedicado elogios a los etarras. No ha pronunciado expresamente la palabra ETA, pero no ha quedado duda de que las loas iban dirigidas a la sanguinaria banda y a quienes militaron en ella. Así, ha dedicado un recuerdo expreso a «presos, exiliados y deportados políticos vascos y sus familiares», tras aplaudir la historia de la izquierda abertzale –sin matiz alguno– y reivindicar toda la lucha realizada por esta extrema izquierda que durante décadas fue dirigida por ETA al servicio de sus tesis: imponer a sangre y fuego una dictadura comunista en el País Vasco.
Sortu es parte destacada de EH Bildu, la marca liderada por Arnaldo Otegi que es socia del Gobierno de Pedro Sánchez y a la que el líder del PSOE debe su estancia en La Moncloa. Este sábado, el nuevo líder de Sortu ha dejado claro que no renuncia al «trabajo» de quienes durante décadas han militado y luchado en la izquierda abertzale, lo que forzosamente incluye a ETA, aunque haya evitado citar expresamente a la banda criminal –eso le hubiera podido conducir a una imputación penal por apología del terrorismo–.
También ha dejado claro que hace suyo ese pasado para, con el legado de esa izquierda abertzale que quiso acabar con la democracia en España a base de tiros y bombas, encarar una nueva ofensiva independentista en el País Vasco. «Estamos hoy aquí para recorrer nuestro propio camino, sin olvidar el trabajo que nos ha traído hasta aquí, manteniendo las raíces del proyecto político histórico de la izquierda abertzale, para actualizarlo, reformarlo y abrir nuevos horizontes».
El gran e inmediato objetivo, ha dicho el nuevo líder de Sortu, es «construir las bases del Estado vasco, pensando y actuando como Estado en todos los ámbitos».
Que los proetarras se hayan convertido en socios políticos del Gobierno de Sánchez desde junio de 2018 ha supuesto un blanqueamiento de la izquierda abertzale, que le ha ayudado a crecer electoralmente, a la par que ha arrancado del Ejecutivo central concesiones en materias tales como las mejoras penitenciarias para los terroristas encarcelados.
Todo ello ha sido puesto en valor por el nuevo líder de Sortu, que ha presumido de que, gracias a todo ello, los proetarras han logrado «la creación de condiciones para un salto en el camino hacia la soberanía nacional [del País Vasco] y llevar el proceso de liberación a un momento clave».