Nueva ley de Memoria Histórica

Calvo apunta al derribo de la cruz del Valle de los Caídos: «Habrá que mover algunos elementos»

La nueva ley de Memoria Histórica que ha presentado el Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias habla de una reconversión del Valle de los Caídos en un cementerio civil, pero no aclara qué pasará con la cruz. Ahora, la vicepresidenta del Ejecutivo ha dejado entrever con sus últimas declaraciones que el objetivo final podría ser su derribo.

Carmen Calvo ha explicado que el Gobierno pretende con su nueva ley «resignificar» el Valle y transformarlo en un cementerio civil, lo que implicará «mover algunos elementos» y reflexionar «sobre cómo puede ser el espacio que vaya a quedar».

«Habrá que mover algunos elementos del Valle de los Caídos. Reflexionaremos cómo puede ser el espacio en el que se vaya a quedar en el futuro, pero en todo caso, esta ley determina que será un cementerio civil para la paz, el perdón y el descanso de las víctimas», ha explicado Calvo.

Así lo ha asegurado durante la exposición que ha realizado al inicio de la reunión telemática que ha mantenido desde la sede de Ferraz con los secretario regionales y provinciales de Memoria Democrática del Partido, a la que también ha asistido el secretario de Estado de Memoria Democrática y secretario de Memoria Histórica del PSOE, Fernando Martínez.

Hablar abiertamente de «mover algunos elementos del Valle de los Caídos» deja abierta la posibilidad de que una de sus acciones sea la demolición de la inmensa cruz que preside el Valle. Algo que partidos como Vox ya alertaban hace meses asegurando que ese era el objetivo final del Ejecutivo.

Por otro lado, la también ministra de Memoria Democrática ha anunciado que, «como es lógico», las familias que lo soliciten podrán recuperar, «previa identificación», los restos de sus familiares que están allí enterrados. Los que se queden tendrán «el respeto, el agradecimiento y el perdón», «una vez sobre todo que el dictador ya no está afrentando con su presencia», tras la exhumación que se realizó de los restos de Francisco Franco.

El posible derribo de la cruz

El pasado martes, cuando el Gobierno presentó la nueva ley, la ministra Calvo ya anunció que se echarán a los benedictinos del Valle de los Caídos y que se abrirá un período de reflexión sobre el destino final de la cruz para reconvertir el espacio en un cementerio civil.

Calvo aseguró que la fundación de los benedictinos «se extinguirá automáticamente» porque «ya no tiene ningún sentido en relación al nuevo objetivo del Valle de los Caídos en términos de memoria democrática».

Hasta la reconversión del espacio se producirá un «régimen transitorio» que, según Calvo, se regulará «mediante decreto». De esta forma, paulatinamente, el Ejecutivo pretende que los benedictinos abandonen el Valle de los Caídos. Dice que irán «avanzando en la resignificación» pero ha precisado que, «de momento, se convertirá en un verdadero cementerio civil, de respeto y de paz de todas las víctimas que son de los dos bandos».

Sobre la cruz que culmina el conjunto arquitectónico, Calvo dijo que el Gobierno «reflexionará» sobre su destino final. Podemos, socio del PSOE en el Gobierno de coalición, presentó en 2018 una propuesta para demoler el símbolo más identificativo de este espacio.

El proyecto presentado en su día por Podemos e Izquierda Unida en el Congreso de los Diputados defiende (artículo 53) la “desacralización de este espacio monumental” y el “desmantelamiento o demolición” de la cruz, cuyo mantenimiento, dicen, es incompatible con un Estado democrático (sic) y con la “resignificación” del complejo como “lugar de memoria donde se expliquen los crímenes del franquismo”.

El aviso de Vox

Vox lo tiene claro: el Gobierno no tocará la cruz de Valle. Rocío de Meer dejó claro este miércoles la postura del partido sobre las intenciones del Gobierno de Pedro Sánchez de tumbar la cruz que se levanta en el Valle de los Caídos: «No la vais a tocar».

La diputada de Vox hizo esta directa declaración en un mensaje en su cuenta personal de Twitter que acompañó con una fotografía de la cruz y después de que el presidente de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF), Juan Chicharro, llamara a esta formación a reaccionar ante esta ley.

En un tono similar se ha pronunciado el líder nacional del partido, Santiago Abascal, quien ha recriminado al Gobierno que quiera «rebobinar la historia para ganar la guerra civil e implantar una república comunista antiespañola». «Dijimos que no solo querían profanar la tumba del general Franco sino echar al Rey y derribar la Cruz, con la complicidad judicial y vaticana. El tiempo nos da la razón», ha escrito Abascal en la misma red social.

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