El vídeo de Joan Gaspart ante la juez: «Mi relación con Negreira era de ‘hola y adiós’»
Gaspart niega que tuviese ninguna responsabilidad en los pagos a Negreira, pese a iniciarse durante su presidencia en el Barça
Gaspart quiso hacer un alegato final y la juez le terminó expulsando: «Desaloje la sala»

Joan Gaspart acudió el pasado 6 de febrero en calidad de testigo por el caso Negreira tras iniciar los pagos al ex número dos del arbitraje español durante su presidencia. El Barcelona facturó 135.228 euros a la empresa Dasnil 95 S.L. –propiedad de José María Enríquez Negreira–, pero el ex dirigente se desmarcó de toda responsabilidad asegurando que «no conocía los 1.000 contratos al mes que firmaba» la entidad que presidió durante tres temporadas.
Gaspart respondió a las preguntas de la Fiscalía y las partes personadas sobre Negreira en tono muy agresivo recordando que «soy fundador de la Liga» o que «estuve 20 años como directivo de la Federación». El empresario fue preguntado en varias ocasiones por su relación con Negreira y la describió como un simple «hola y adiós», aunque admitió que sí se han estrechado la mano.
«Personalmente no le conocí. Sabía quién era porque he estado 20 años como miembro de la Junta Directiva de la Federación Española de Fútbol y por tanto conocía perfectamente la organización. Le había visto en alguna ocasión. Pero nuestra relación no pasaba de un ‘buenos días y buenas tardes’. Yo le saludé alguna vez en el campo, pero la relación no pasaba de ahí», dijo Gaspart.
Resulta curioso que pese a «conocer perfectamente la organización», el ex presidente del Barça no sabía el cargo que tenía Negreira. De hecho, reconoce que tenía una relación muy estrecha con el máximo responsable del arbitraje en esa época, Victoriano Sánchez Arminio, porque «se sentaba a su derecha» en las reuniones como directivo de la Federación y que el nombre de Negreira y sus servicios jamás estuvo en la palestra.
«Yo no sabía el cargo de Negreira, sabía que formaba parte del Comité Técnico de Árbitros, pero no lo que hacía. Sí sabía que Sánchez Arminio era el jefe y se sentaba a mi derecha. Yo lo que hacía Negreira lo he sabido por los medios de comunicación. En aquel momento no le daba mayor importancia. Conocía al presidente, pero a él jamás le hablé del tema arbitral. No sabía que Negreira estaba dentro de ese Comité. El que mandaba era Sánchez Arminio, que en el cielo esté», dijo.
Gaspart lo niega todo
Se da la curiosidad de que Gaspart mantenía una excelente relación con el estamento arbitral, tal y como él reconoce en su declaración ante la jueza Alejandra Gil. «La Federación jamás habría permitido una operación como la de Negreira, jamás. Hablé cientos de veces con Villar y Sánchez Arminio. Hablábamos de todo y jamás se habló de corrupción en el fútbol. Éramos tres directivos y tres amigos y teníamos confianza y estoy seguro de que jamás hubo corrupción en el fútbol», dijo.
Se da la casualidad de que a la buena relación que mantuvo con Sánchez Arminio, Gaspart añade una enorme complicidad con Ángel María Villar quien dirigió la Comisión de Árbitros de la FIFA desde 2002 a 2017. Se da la circustancia de que en esa época el Barcelona registró sus mayores éxitos internacionales ganando cuatro Champions League.
«Me siento muy afectado por este interrogatorio porque he sido 20 años miembro de la Federación. Hacíamos viajes conjuntamente, ganamos la Copa del Mundo en Sudáfrica. Y yo era directivo y ahí estábamos todos. Lo hablábamos todo y jamás se habló de corrupción. Sánchez Arminio era el que mandaba y si le hubiese comentado algo a Villar sobre este asunto me lo habría dicho de inmediato», explicó.
Negreira cobraba sin que Gaspart lo controlase
El ex presidente culé también tuvo que explicar cómo era posible que Negreira cobrase más de 100.000 euros sin que él tuviera conocimientos de estos pagos. Gaspart incidió en que «no conocía ni la empresa a Dasnil 95 ni Soccercam. Debo ser muy rotundo, ahí sí me acordaría si tengo que decir que no lo sé o no lo recuerdo».
Lo más extraño es que el ex presidente culé aseguró que al mes entraban «1.000 contratos» en el Barcelona y que no los controlaba todos. De hecho, Gaspart fue incapaz de identificar al directivo que tenía que dar el OK a los pagos a Negreira. «Tengo 81 años y a veces la memoria me falla un poco. Lo digo por algunas preguntas que me puedan hacer», se excusó al inicio de su exposición.
Gaspart decía que sus más de 300 ejecutivos del Barça tenían capacidad para «autorizar esos pagos» al tratarse de cantidades menores. «Yo tenía total desconocimiento de esos contratos y no me ocupé nunca. Yo sólo era el responsable deportivo. Me ocupaba de fichajes y traspasos. Las cifras importantes eran cosa mía y las otras eran cosa de los empleados», aseveró una y otra vez.
La jueza corta y expulsa a Gaspart en su alegato final
Una de las imágenes más llamativas del interrogatorio a Gaspart fue el hartazgo de la juez Alejandra Gil a las continuas repeticiones de eslóganes y mensajes propagandísticos del ex presidente culé hasta tal punto de terminar por expulsarle de la sala.
Gaspart, al ver que nadie le iba a formular ninguna pregunta más, levantó la mano mientras la juez ya le estaba diciendo que recogiese su DNI a la salida. «¿No puedo decir nada más?», le espetó el directivo. «Pero sólo al hilo de lo que ha dicho, no puede venir aquí a decir lo que quiera algo. Si quiere clarificar algo, puede», le advirtió la magistrada.
Gaspart hizo caso omiso a las indicaciones de la juez llevándose un rapapolvo final. «Es mentira, no es cierto, que ni yo ni el Barça ni ningún equipo del fútbol amañase partidos. Si la gente supiese eso no se morirían en los campos de infartos. Me gustaría que se fuera con la credibilidad de que lo que yo digo es verdad…», dijo hasta que la juez le interrumpió de forma muy borde.
«En todo caso señor nos ha quedado claro porque no es la primera vez que lo dice, lo ha expuesto varias veces, queda claro, no se preocupe y ya puede desalojar la sala. Gracias», le espetó. Gaspart siguió con su mitín afirmando que «el daño que se está haciendo…» no dándose por aludido de que su turno de palabra había terminado. Alejandra Gil le remató con un «Disculpe, disculpe. Más allá ya no gracias. Puede desalojar la sala, muchas gracias…». Gaspart se marchó con un duro guantazo de la sala.