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¿Por qué la bombilla LED permanece parcialmente encendida incluso cuando el interruptor está apagado?

Bombilla LED
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Muchas personas han comprobado cómo una bombilla LED sigue emitiendo una ligera luz incluso después de apagar el interruptor. Aunque pueda parecer extraño, este fenómeno no suele estar relacionado con una avería importante. Lo más probable es que exista un problema en la instalación, especialmente si los cables no se han conectado bien y el interruptor interrumpe el neutro en lugar de la fase.

Esto ocurre cuando la fase llega directamente a la bombilla y el interruptor corta el neutro. En ese caso, la bombilla sigue recibiendo una pequeña cantidad de corriente incluso cuando el interruptor está apagado.

La razón por la que la bombilla LED se queda encendida

La instalación eléctrica de una vivienda utiliza tres cables: fase, neutro y tierra. Los interruptores deben encargarse de cortar la fase o, en el caso de los interruptores bipolares, la fase y el neutro al mismo tiempo. El problema aparece cuando la instalación se realiza de forma incorrecta y el interruptor actúa sobre el neutro en lugar de sobre la fase. En estas circunstancias pueden producirse pequeñas corrientes residuales suficientes para que las bombillas LED permanezcan ligeramente encendidas, incluso cuando el interruptor está apagado.

Aunque esto es mucho menos frecuente, si alguno de los electrodomésticos genera pequeñas corrientes de retorno a través del neutro, esa cantidad de electricidad podría ser suficiente para mantener los LED ligeramente encendidos. Una posible solución pasa por sustituir los interruptores por modelos que corten simultáneamente la fase y el neutro.

Finalmente, con el paso del tiempo y debido al uso continuado, los contactos del interruptor pueden desgastarse o acumular suciedad, provocando pequeñas fugas de corriente que permitan el paso de electricidad incluso cuando el interruptor está apagado. En estos casos, lo mejor es desmontar el interruptor y limpiar bien sus contactos. Si después de hacerlo el problema continúa, conviene sustituirlo por uno nuevo.

¿Cuándo hay que preocuparse?

Cuando una bombilla LED permanece parcialmente encendida incluso cuando el interruptor está apagado puede resultar extraño, pero en la mayoría de casos no significa que exista un problema grave en la instalación eléctrica. Cuando el brillo es muy tenue y apenas se puede apreciar en la oscuridad, lo más probable es que esté relacionado con pequeñas corrientes residuales.

Sin embargo, si después de apagar el interruptor la luz permanece claramente encendida o empieza a parpadear de forma continuada, hay que comprobar qué está ocurriendo en el circuito. También existen otras señales que no se deberían pasar por alto. Un olor extraño, similar al de plástico quemado, puede indicar que algún componente eléctrico se está calentando más de lo debido. Lo mismo ocurre si el interruptor, el portalámparas o la propia bombilla se calientan en exceso.

Los ruidos eléctricos también pueden ser una señal de alerta, como zumbidos, chasquidos o pequeños crepitaciones procedentes del interruptor o del portalámparas. En caso de duda, lo más prudente es recurrir a un electricista cualificado para revisar la instalación para determinar si existe una conexión incorrecta, una fuga de corriente u otro fallo eléctrico y solucionarlo. No se recomienda manipular cables, interruptores o conexiones eléctricas sin cortar previamente la corriente y sin tener los conocimientos necesarios.

Guía de compra

Desde septiembre de 2021, la Unión Europea utiliza una nueva clasificación energética para las bombillas que modificó por completo la forma de interpretar su eficiencia. Los antiguos niveles A+, A++ y A+++ desaparecieron y fueron sustituidos por una escala de siete categorías, desde la A, que identifica los productos más eficientes, hasta la G, reservada para los que presentan un menor rendimiento energético. Por este motivo, una bombilla LED que anteriormente aparecía con una clasificación A+ o A++ puede figurar actualmente como C o D.

Para saber realmente qué rendimiento ofrece una bombilla no basta con fijarse en su potencia. Los vatios indican cuánta electricidad consume, mientras que los lúmenes muestran la cantidad de luz que produce. La eficiencia se obtiene relacionando ambas cifras mediante los lúmenes por vatio (lm/W). Por ejemplo, una bombilla LED de 8 vatios que proporciona 900 lúmenes alcanza una eficiencia de 112,5 lm/W. En cambio, otra de 10 vatios que ofrece esos mismos 900 lúmenes se queda en 90 lm/W.

La clasificación energética no es el único dato que conviene consultar antes de comprar una bombilla. Estos son los principales aspectos a valorar:

  • Uno de los datos más útiles es el consumo energético expresado en kWh por cada 1.000 horas de funcionamiento.
  • También aparece el flujo luminoso, expresado en lúmenes, que permite conocer cuánta luz proporciona realmente la bombilla.
  • Otro aspecto que conviene revisar es la temperatura de color, indicada en grados Kelvin. Las tonalidades alrededor de 2.700 K ofrecen una luz cálida y suelen resultar apropiadas para dormitorios y salones. En torno a 4.000 K se encuentra una iluminación más neutra, habitual en cocinas y baños, mientras que las temperaturas superiores a 6.500 K proporcionan una luz más fría que puede ser adecuada para zonas de trabajo.

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