Pueblos

Parece un cenote mexicano pero la cascada de aguas turquesas más impresionante que vas a ver está en España en la mejor ruta que puedes hacer en otoño

cascada de aguas
Cascada de la Sierra de Urbasa. (Foto: Sierra de Urbasa)
Blanca Espada

Ahora que ya estamos en plena temporada de otoño, seguro notas que los paisajes han comenzado a cambiar de color, de modo que vivimos ahora en una de las mejores épocas del año para organizar una escapada y descubrir algunos de los rincones naturales más bonitos de España. Lo mejor, es que no hace falta irse demasiado lejos ni gastar mucho dinero para disfrutar de una excursión en plena naturaleza. De hecho, tenemos lugares que durante estos meses ofrecen paisajes realmente espectaculares, especialmente cuando las lluvias hacen que los ríos y las cascadas recuperen su caudal y los bosques se llenen de tonos amarillos, naranjas y rojizos.

Es precisamente lo que ocurre en Navarra, donde encontramos un paraje que parece sacado de México por el increíble color turquesa de sus aguas. Se trata del Nacedero del Urederra, situado en la sierra de Urbasa, y que podemos conocer haciendo una ruta de senderismo sencilla que parte del pueblo de Baquedano. Un recorrido que se puede hacer entre hayas, pozas y pequeñas cascadas, y que resulta especialmente atractivo en otoño, aunque antes de organizar la visita hay algunos detalles que conviene conocer.

La cascada de aguas turquesas más impresionante que vas a ver está en España

El nombre de Urederra significa «agua hermosa» en euskera y lo cierto es que se entiende a la perfección cuando se ve. Sus aguas proceden de las lluvias y de la nieve que se filtran a través de la roca caliza de la sierra de Urbasa. Después de circular por el subsuelo, vuelven a aparecer al pie de unas paredes rocosas y comienzan a descender por el barranco. Durante ese recorrido se forman cascadas de distintos tamaños y pozas donde el agua adquiere tonos azulados y verdosos. La transparencia del río permite distinguir las piedras del fondo, mientras que la profundidad y la luz que atraviesa las ramas hacen que los colores cambien de un punto a otro.

Pero aquí no encontramos una enorme caída de agua como las que aparecen en otros destinos de montaña. Lo que hace especial al Urederra es la sucesión de pequeños saltos que van apareciendo entre los árboles. El paraje forma parte del Parque Natural de Urbasa y Andía, declarado en 1997, y está protegido como Reserva Natural desde 1987. Su conservación obliga a respetar los senderos habilitados, ya que algunas zonas permanecen cerradas para evitar daños en la vegetación y el cauce.

La ruta desde Baquedano para descubrir las cascadas del Urederra

Para llegar hasta las cascadas hay que desplazarse a Baquedano, en el valle de Améscoa Baja. Desde allí parte un sendero señalizado de aproximadamente 6,2 kilómetros entre ida y vuelta, que atraviesa uno de los bosques más atractivos de esta parte de Navarra. El recorrido comienza junto al pueblo y poco a poco se adentra en el hayedo. Al principio se camina por pistas relativamente cómodas, aunque después aparecen tramos más estrechos donde hay raíces, piedras y zonas húmedas.

La dificultad es baja y no hace falta ser un senderista experimentado para completar la excursión. Sin embargo, en otoño conviene llevar calzado de montaña, especialmente después de varios días de lluvia, porque el terreno puede estar resbaladizo. A medida que se avanza, el ruido del agua anuncia la proximidad de las cascadas y además hay varios puntos acondicionados desde los que se puede observar el río y detenerse a hacer fotografías sin abandonar el recorrido. La caminata puede completarse en unas dos horas, aunque merece la pena disponer de algo más de tiempo para disfrutar del bosque, y debemos tener en cuenta que el tramo final que lleva hasta el propio nacimiento del río está cerrado al público por motivos de conservación. Tampoco está permitido bañarse en las pozas ni acceder a las zonas restringidas.

Por qué el otoño es uno de los mejores momentos para visitar el Urederra

El agua mantiene su atractivo durante buena parte del año, pero el bosque cambia mucho entre octubre y noviembre. Las hayas pierden progresivamente sus hojas y el sendero queda rodeado de amarillos, ocres y tonos cobrizos que contrastan con el color del río. Las lluvias de esta época también pueden aumentar el caudal después del verano, aunque todo depende de las precipitaciones. No siempre se encuentran las cascadas con la misma cantidad de agua.

El principal inconveniente es la afluencia de visitantes. La Reserva Natural tiene un límite de 500 personas al día y exige reservar la entrada con antelación, incluso aunque el acceso sea gratuito. La gestión se realiza desde la web oficial del Nacedero del Urederra y quienes lleguen en coche pueden utilizar el aparcamiento habilitado en Baquedano, que está sujeto a una tasa. En la misma página se pueden consultar las plazas disponibles y las condiciones de acceso. Por último, la excursión también permite conocer el entorno de Urbasa, donde se encuentra el conocido Balcón de Pilatos, un mirador sobre los cortados de la sierra. Así, una visita a las cascadas puede completarse con otros paisajes de esta zona de Navarra.

Lo último en Viajes

Últimas noticias