El restaurante de Madrid donde comer una mariscada por 16 euros es posible
Una marisquería que está en Getafe y que celebra ahora su medio siglo de vida
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En Madrid siempre hay un sitio que sorprende por romper la lógica de los precios, pero pocos lo hacen con tanta naturalidad como la marisquería situada en Getafe de la que todo el mundo habla. Lleva medio siglo abierta, muchos la conocen, pero todavía hay gente que la está conociendo ahora gracias a las redes sociales, donde se dice de ella que ofrece la mejor mariscada de Madrid y además a un precio que no te puedes creer. Por sólo 16 euros puedes encontrar producto de calidad, buen servicio y lo mejor, el poder disfrutar de un restaurante ya emblemático que lleva décadas triunfando
Quien entra en Marisquería Moreno siente que el local es otro tipo de escenario. No parece un restaurante al uso y tampoco un autoservicio corriente. Es un espacio enorme, lleno de ruido y movimiento, con familias, grupos de amigos que buscan darse un homenaje barato y curiosos que llegan porque lo han visto en redes sociales. Y, por extraño que parezca, casi todos salen con la impresión de haber encontrado uno de los secretos mejor guardados del sur de Madrid, con marisco fresco y otros platos imposibles de rechazar.
El restaurante que ofrece la mejor mariscada de Madrid
En pleno polígono industrial de Getafe, un lugar donde lo habitual es cruzarse con naves y talleres, aparece un edificio que desentona con gusto. Es Marisquería Moreno, un local de 2.400 metros cuadrados que se presenta, sin exagerar, como un auténtico templo del marisco. Las nécoras, centollos, cigalas y gambas están por todas partes, expuestas sin artificios, listas para ser cocidas o servidas en bandejas.
Este año celebran su 50.º aniversario, un dato que ya dice bastante sobre su relación con el público. Lo que empezó el abuelo y continuó el padre está ahora en manos de la tercera generación: Judith y Mireya, dos nietas que han conservado intacta la filosofía familiar. Su idea es clara: marisco bueno para todos los bolsillos, sin la etiqueta de lujo que suele acompañar a estos productos.
El local no se limita a un sólo formato. Puede funcionar como restaurante, como autoservicio y como tienda para llevar. Y, además, es gigante si bien atiende entre 500 y 600 comensales por servicio, algo que explica la afluencia continua, sobre todo los fines de semana.
Cómo consiguen ofrecer una mariscada por 16 euros
Aquí está la clave que más sorprende al visitante. No trabajan con producto ya cocido ni de terceros. Cuecen su propio marisco, lo que permite ajustar costes y controlar todo el proceso. Ocurre cada día en su cocedero, que es una parte esencial del negocio. Allí el marisco pasa por una zona previa conocida como «el cabezal», donde lo revisan y lo pesan antes de cocinarlo. Lo hacen para evitar que el peso engañe, es decir que no «pese sólo agua» y para asegurarse de que cada bandeja ofrece buena cantidad de carne.
Ese sistema de control permite servir mariscadas completas por un precio que, en cualquier otra parte de Madrid, sería impensable. Una bandeja típica puede incluir cuatro nécoras, cigalas cocidas esa misma mañana, gambas, langostinos y otros productos del día. Todo acompañado de alioli casero, limón y el tradicional vasito de vino para el buey. Tan sencillo como eso.
La idea, cuentan, es que el cliente vea el proceso completo y entienda de dónde sale el precio. Por eso el cocedero no está escondido sino que forma parte de la experiencia. Ver cómo entra el género, cómo se cocina y cómo se monta la bandeja ayuda a explicar por qué la fórmula funciona desde hace cinco décadas.
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Muchas formas de servir el marisco
Aunque la mariscada de 16 euros es el gran reclamo, el negocio no vive únicamente de producto cocido. Tienen marisco a la plancha, frituras de pescado y bandejas de barbacoa. La variedad es enorme, pensada para grupos con gustos distintos. También cuentan con un parque de bolas y monitora, un detalle que convierte el local en una alternativa muy cómoda para familias que quieren comer sin complicaciones mientras los niños se entretienen.
Por qué sigue siendo un fenómeno 50 años después
Muchos negocios cumplen medio siglo, pero pocos continúan creciendo con la naturalidad con la que lo hace Marisquería Moreno. Parte del secreto está en que no han intentado convertirse en algo que no son. No buscan un sello gourmet, ni un ambiente sofisticado, ni envolver el producto en discursos. Su propuesta es directa y democrática con marisco bueno, cocido a diario, y a precios que cualquier familia puede asumir.
Esa transparencia ha generado una clientela fiel que vuelve una y otra vez, y también una oleada constante de nuevos visitantes que llegan por recomendación. El boca a boca sigue siendo su mejor campaña.
Además, la ubicación en un polígono, lejos de la imagen tradicional de restaurante especializado, juega a su favor. Allí el alquiler es menor, el espacio es enorme y el ambiente es menos rígido. Pueden almacenar, cocer, servir y mover producto con una agilidad difícil de replicar en zonas más céntricas.