Las saunas del suegro de Sánchez

Botes de limpieza junto a bebidas, TVs no autorizadas y un sótano ilegal: así era un burdel del suegro de Sánchez

Inspecciones municipales destaparon un rosario de irregularidades en los locales de la familia Gómez Serrano

Una inspección reveló que un burdel del suegro de Sánchez eliminó aseos para ganar espacio y ampliar su negocio

Burdel suegro Sánchez

Los prostíbulos gestionados por la familia de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acumularon durante años un historial de infracciones que abarca desde deficiencias sanitarias graves —como el almacenamiento de productos de limpieza junto a bebidas y hielo destinado al consumo— hasta la instalación de televisores y equipos de música sin amparo legal, pasando por el uso de sótanos como zona de estancia de público pese a estar expresamente prohibido. Así lo acreditan las actas de inspección del Ayuntamiento de Madrid y los informes sanitarios a los que ha tenido acceso OKDIARIO.

Una de las intervenciones más reveladoras se produjo en la Sauna Azul, situada en la calle Concepción Arenal junto a la Gran Vía madrileña. El acta de inspección, fechada en septiembre de 2006, se ha levantado en el marco de una «campaña de vigilancia» sanitaria. Lo que han encontrado los funcionarios dentro del local dibuja un cuadro de negligencia difícilmente compatible con cualquier actividad abierta al público.

Los inspectores han documentado que las bebidas destinadas al consumo se almacenaban en contacto directo con sustancias potencialmente tóxicas. El acta recoge de forma literal la presencia de cajas de bebidas «mezcladas con el hielo y productos de limpieza», una situación que comprometía la salubridad de todo lo servido a los clientes.

Como medida correctora, «se han colocado varias estanterías metálicas elevadas 25 cm del suelo, separándose la ubicación de bebidas de los productos de limpieza».

La inspección también constató que el cuarto de basuras carecía de instalaciones adecuadas y que el aseo de personal no disponía del obligatorio secador electrónico, deficiencias que evidenciaban un desdén palmario por las normas más elementales de higiene. En el apartado de titular del local aparece el nombre del padre de Begoña Gómez: Sabiniano Gómez Serrano.

Televisiones y música ilegal

Los expedientes administrativos recogen asimismo la presencia de equipamiento de ocio instalado sin cobertura legal. Los funcionarios han requerido al titular que «deberá proceder a retirar del establecimiento la instalación de hilo musical» y «el aparato de televisión no amparado en la licencia en vigor». En otro informe complementario se ha consignado que «en el establecimiento se dispone de TV que no figura en licencia de actividad».

El local operaba bajo la denominación comercial de «Sauna Bar» y contaba con licencia concedida por decreto el 19 de junio de 1997. Sin embargo, se anunciaba en prensa como «atendida por señoritas y abierta 24 horas» pese a que el Ayuntamiento solo le había autorizado el horario correspondiente a «Sauna con servicio de Bar».

Irregularidades en Castellana

El patrón de incumplimientos no se reduce a un solo establecimiento. En el Paseo de la Castellana número 180, otra sauna vinculada a la familia Gómez Serrano fue objeto de múltiples expedientes. Una inspección realizada el 2 de abril de 1998, a las 21:34 horas, ha dejado al descubierto que el local había modificado su distribución interior sin autorización alguna.

Según el acta, «se ha suprimido un servicio higiénico de uso público existente en planta baja y en su lugar se ha colocado una sauna, pasando el funcionamiento de dicho servicio público a la planta sótano». Además, «los servicios higiénico-sanitarios se encuentran en mal estado».

El uso del sótano ha constituido uno de los puntos más conflictivos. La documentación municipal es taxativa al respecto: «Tanto el sótano como el semisótano no son autorizables para estancia de público, pudiendo utilizarse exclusivamente como almacén auxiliar de la actividad».

Pese a esta prohibición, los inspectores han verificado que ambas plantas se utilizaban para recibir clientes, con elementos como una cama que nada tenían que ver con un almacén.

El establecimiento del Paseo de la Castellana también ha presentado salidas de emergencia cerradas con llave y candados, una circunstancia que comprometía gravemente la seguridad de cuantos se encontraban en su interior.

La familia Gómez Serrano, encabezada por Sabiniano Gómez Serrano, suegro de Pedro Sánchez, no solo ha explotado estos establecimientos como saunas. Denuncias vecinales han alertado de que funcionaban como puntos de encuentro para la prostitución en pleno centro de Madrid.

Además, según documentos oficiales, el entorno familiar intentó instalar máquinas tragaperras en al menos uno de los locales —la sauna gay de la calle San Bernardo, en Chueca—, pero la Comunidad de Madrid denegó la autorización al constatar que el establecimiento no reunía los requisitos para ser considerado de «pública concurrencia». La solicitud quedó registrada el 27 de marzo de 2001.

El conjunto de actas, informes sanitarios y expedientes urbanísticos compone un mosaico de infracciones que se ha prolongado a lo largo de los años en los distintos locales de la familia.

Las licencias prescribían una sauna, la realidad eran prostíbulos; donde la normativa exigía aseos accesibles, han aparecido cabinas para encuentros íntimos; donde debía haber un almacén, los inspectores han encontrado clientes; y donde las bebidas debían conservarse en condiciones salubres, han hallado lejía. La distancia entre lo autorizado y lo ejecutado ha sido, en estos establecimientos, tan tenaz como las propias inspecciones que la han documentado.

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