Losantos alucina con la hoja de reclamaciones del prostíbulo del suegro de Sánchez: «Es un caso digno de Galdós»
"Llega el cliente a quejarse porque le han salido las putas más caras", dice perplejo Federico Jiménez Losantos
La exclusiva publicada por OKDIARIO sobre la reclamación oficial que interpuso un cliente a la Sauna Princesa, uno de los prostíbulos dirigidos por el padre de Begoña Gómez, ha dejado perplejo al director de Esradio, Federico Jiménez Losantos. Durante una retransmisión del programa de radio Es la mañana de Federico emitida este jueves, el periodista ha leído, en tono jocoso, la denuncia del cliente y ha contrapuesto la red pederasta de Jeffrey Epstein con el caso de las saunas del suegro de Sánchez.
«Llega el cliente a quejarse porque le han salido las putas más caras. Esta es la diferencia entre el caso Epstein y el caso Sánchez. En el primer caso nunca piden que le rebajen y, en este caso, sí. Este caso es digno de Galdós», comenta irónico Federico Jiménez Losantos.
La Sauna Princesa, situada en pleno centro de Madrid, habría cobrado el doble del precio pactado por servicios sexuales al denunciante. El cliente habría acordado contratar a «dos señoritas» por 324 euros.
«Usted ha hecho la cuenta de cada minuto que pasa con una y con la otra. Es un profesional, como las otras, del vicio y se encuentra que la transacción no se ajusta a lo acordado», dice Losantos.
Cobros sin argumento
El 5 de enero de 2008, el hombre presentó una denuncia en la que afirmaba haber pagado 324 euros por media hora de servicio con dos mujeres. No obstante, al revisar sus movimientos bancarios, detectó tres cobros que ascendían a un total de 701 euros. Entre ellos figuraba un cargo de 354 euros que, según indicó, nadie en el establecimiento pudo aclarar ni justificar.
Los hechos aparecen recogidos en la hoja de reclamaciones que revela OKDIARIO, gestionada por la Dirección General de Turismo de la Consejería de Economía de la Comunidad de Madrid. El escrito, presentado contra el local denominado Sauna Princesa, situado en la calle Mártires de Alcalá número 5 de Madrid —cerca de la calle Princesa y de la céntrica Plaza de España—, describe con todo detalle el engaño supuestamente ideado para sacar el dinero al cliente.
El demandante explicó que, en un primer momento, contrató 30 minutos de servicio por un importe de 150 euros. Tras aceptar, le informaron de un cargo adicional de 24 euros en concepto de comisión por pago con tarjeta. Una vez en la habitación, la mujer le propuso que también acudiera su compañera por otros 150 euros durante media hora e incluso trató de persuadirlo para ampliar el encuentro a una hora, oferta que el cliente declinó. En ese punto, el total ascendía a 324 euros: dos servicios de 150 euros cada uno más los recargos por el pago con tarjeta.
Al reclamar la última cantidad a la encargada del establecimiento, ésta argumentó que no tenía a su disposición la lista de precios y que el precio cobrado era el adecuado. Al no estar de acuerdo el hombre, solicitó una hoja de reclamaciones y, sobre las 21.15 horas de esa noche, la Policía Local se personó en el local para esclarecer los hechos.