En los años 80 era ‘la Nocilla de los pobres’ en España, pero desapareció de repente y hoy nadie la recuerda
Los años ochenta fue la época donde la bollería entró definitivamente en España, pero antes de eso y de la Nocilla ya había un dulce que conquistaba a los niños a la hora de la merienda.
En los ochenta tuvo sus últimos momentos de fama Tulicrem. Era más barata, con un sabor intenso y con una estética inconfundible. Quizás tu mente la ha borrado durante 40 años, pero nada más verla podrías reconocerla.
Y es que en los primeros años de 1980 tuvo un ligero repunte, especialmente por no ser excesivamente cara. Eso sí, no habían llegado los años noventa y Tulicrem ya había desaparecido.
Por qué Tulicrem triunfó en la merienda de muchas casas de los años 80
No era un apodo cariñoso, pero sí realista. Tulicrem era la opción económica para muchas familias en una España donde el presupuesto mandaba. Su textura recordaba a otras cremas para untar, pero el sabor generaba división: o se amaba o se rechazaba.
Frente a la Nocilla, que ofrecía una imagen más premium y un sabor más chocolatero, Tulicrem apostaba por lo sencillo. Por ello, muchos niños de la época la usaban para los bocadillos con chocolate.
Pero lo importante es que consiguió una base de seguidores. De hecho, hay gente que intenta imitar su sabor con recetas caseras. Lo hacen mezclando cacao en polvo, mantequilla y margarina. Por desgracia, no queda igual.
Aunque si por algo triunfó fue por las tapas coleccionables. ¿Quién no iba a querer un dibujo de Mortadelo, de Filemón u otros de Bruguera? Incluso los había de Don Miki.
La merienda pionera que triunfó en los 80 y llegó antes que Nocilla
Tulicrem fue una de las primeras cremas de chocolate comercializadas en España. Salió al mercado en 1963, creada por la empresa Agra, fundada en 1945 y responsable también de la marca Tulipán.
Cuando Nocilla apareció en 1967, Tulicrem ya llevaba años en las casas españolas. Para entonces tenía otros competidores como Pralín o Zahor.
El gran impulso llegó en 1968, cuando Unilever compró Agra y apostó por una fuerte estrategia publicitaria. La marca supo conectar con los más pequeños gracias a sus icónicas tapas ilustradas con personajes de cómic.
Destacaban algunos como Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, Carpanta o el botones Sacarino. Muchos niños recortaban esas figuras y las pegaban en pósters, convirtiendo el envase en parte del ritual de la merienda.
Tulicrem se vendía en tres sabores: chocolate, fresa y vainilla. El de chocolate era el más popular, aunque su perfil gustativo se acercaba más a la margarina que al cacao intenso.
Por qué desapareció Tulicrem del mercado español
La mala noticia es que Unilever dejó de fabricar Tulicrem en 1983. Nunca dio una explicación oficial. La hipótesis más extendida es sencilla: no vendía lo suficiente frente al dominio creciente de Nocilla.
Pero lo más irónico llegó años después. En el 2000, Unilever terminó comprando Nocilla al adquirir Knorr, que había absorbido a Starlux en 1997. El antiguo rival acabó en manos de la misma multinacional que había enterrado a Tulicrem.
Desde entonces van saliendo noticias periódicamente de que la han visto en alguna estantería o tienda de barrio; ya no a la venta sino como reliquia. Pero lo cierto es que casi nadie la ha probado desde hace más de 40 años.