El manjar celestial típico de la Cuaresma en toda España pero que inunda Valencia durante las Fallas
Durante casi todas las semanas del año, la paella es el emblema de Valencia, pero cuando llegan las Fallas la cosa cambia. Hasta el 20 de marzo el rey indiscutible de la gastronomía valenciana son las churrerías y los buñuelos de calabaza.
En otras partes de España, disfrutan de los buñuelos de calabaza en Cuaresma, pero en la capital del Turia lo normal es empezar a comerlos en Fallas. Las fiestas josefinas no sólo huelen a pólvora, sino también a masa frita y azúcar.
No es casualidad. Este dulce, profundamente arraigado en la tradición valenciana, combina historia, cultura popular y gastronomía. Porque es cierto que los buñuelos se consumen en distintas versiones por toda España en estas fechas, pero la variante con calabaza es la que marca la diferencia en Valencia.
Por qué los buñuelos de calabaza son el plato indispensable de las Fallas de Valencia
Hablar de Fallas sin mencionar los buñuelos de calabaza es prácticamente imposible. Cada mes de marzo, la ciudad se llena de puestos ambulantes donde los maestros de los churros y de los buñuelos conquistan a los valencianos.
Y es que no sólo es perfecto para desayunar, sino que son el manjar perfecto para disfrutar de las Fallas. Su gran ventaja es que puedes comerlos mientras sigues disfrutando del ambiente de la ciudad, y vienen genial después de una fiesta.
La receta tradicional valenciana suele incluir pulpa de calabaza asada o hervida, harina, levadura y aceite para freír. Tras mezclar y dejar fermentar la masa, se fríe en aceite caliente hasta lograr piezas doradas y esponjosas, que se sirven espolvoreadas con azúcar o acompañadas de chocolate caliente.
La prueba de su popularidad es que para las Fallas de 2026 hay 150 puestos de venta autorizados por toda Valencia, un reflejo claro del tirón que tienen.
Por qué los buñuelos de calabaza son un manjar tradicional de la Cuaresma en España
El buñuelo forma parte del recetario español desde hace siglos. Los expertos sitúan su origen en la época de los moriscos, entre los siglos VIII y XV, cuando se popularizó la mezcla de harina, agua y levadura frita en aceite.
Con el paso del tiempo, la receta se extendió por la península y se adaptó a cada territorio. De hecho, en muchas regiones, los buñuelos se asocian directamente a la Cuaresma y la Semana Santa.
El motivo es que son periodos en los que tradicionalmente se evitaba la carne y se buscaban dulces energéticos y económicos. Esta costumbre explica por qué siguen siendo habituales en estas fechas.
Otra joya de la cultura valenciana que no te puedes perder si vas en Fallas
En las Fallas de Valencia no todo va a ser comer y tirar petardos, si te apetece probar un licor típico de estas fiestas debes dar una oportunidad a la cazalla, pero te avisamos de que es un licor fuerte.
La cazalla es un aguardiente anisado seco, transparente y de alta graduación alcohólica (habitualmente entre 40º y 50º) que se obtiene por destilación de alcohol agrícola aromatizado con anís. Su perfil es potente, directo y muy característico.
Lo llamativo es que en Valencia se consume especialmente durante las Fallas por varias razones. Pero, sobre todo, porque su tradición de bebida de despertà y almuerzo popular la ha vinculado históricamente a ambientes festivos.