El legendario bar de Madrid que frecuentaba Ernest Hemingway, premio Nobel de Literatura en 1954, y lleva 95 años abierto
Algunos premios Nobel han dado grandes consejos de vida, pero otros demostraron su capacidad para disfrutar del buen comer (y beber) sin necesidad de soltar grandes frases. Ernest Hemingway, premio Nobel de Literatura es un buen ejemplo de ello.
Hemingway fue un auténtico enamorado de España y pasó varias temporadas en Madrid. Por ello fue un personaje habitual de varios bares de la capital. Uno que solía disfrutar de su presencia es el Chicote.
Y es que el actual Museo Chicote ya lleva 95 años abierto, pero lo que pocos saben es que fue la primera coctelería de España. Y gracias a sus copas, tuvo muchos días a Ernest Hemingway entre sus clientes.
El bar que el Nobel de Literatura Hemingway frecuentaba en Madrid
El Museo Chicote abrió las puertas en 1931 como la primera coctelería de España. Ya entonces llamaba la atención por su ubicación en la Gran Vía y el estilo art decó.
Por eso no es de extrañar que un gran bebedor como el premio Nobel de Literatura de 1954 Ernest Hemingway se enamorase del bar. Hay que recordar que el escritor viajó varias veces a España desde los años 20.
De hecho, cuando estaba en Madrid era un habitual del bar hasta el punto de que Hemingway utilizó al Museo Chicote como espacio literario en la La denuncia y en La quinta columna.
¿Y qué bebía un Nobel? Los que conocieron a Hemingway dicen que tomaba daiquiris en Chicote y, cuando regresó a Madrid en los años 50, quedó asociado al Papa Doble. Te avisamos de que si te tomas un par lo más probable es que no escribas mejor (pero puedes probar).
Qué hace a ‘Chicote’ uno de los bares más especiales del centro de Madrid
Suena ridículo, pero Chicote no sólo es famoso por ser un bar frecuentado por Hemingway. De hecho, otras personalidades del mundo de la cultura se enamoraron de esta coctelería madrileña.
Por ejemplo, el director Luis Buñuel, uno de los mejores cineastas españoles de la historia, quedó asociado a los dry martinis y Sofía Loren pasó por sus mesas.
Y es que no sólo era un lugar para beber, sino un punto de encuentro de escritores, actores, periodistas y personajes que agrandaron el mito.
Otros restaurantes de Madrid que Ernest Hemingway frecuentó
A Hemingway le gustaba beber pero también comer. Por eso era habitual encontrarlo en Casa Botín, donde dicen que intentó aprender a hacer paella, pero se rindió.
Botín no sólo es para muchos el restaurante más antiguo del mundo, sino el lugar donde Hemingway conoció buena parte de la gastronomía española y aprendió la receta de la paella.
Cuando Hemingway entabló amistad con Emilio, el gerente del restaurante, le pidió que le enseñara a cocinar paella. Lo curioso es que el escritor tuvo varios intentos fallidos, por lo que decidió abandonar el reto y volver a la escritura.
Como homenaje, Hemingway incluyó al restaurante en varios de sus novelas. Por ejemplo en Muerte en la tarde se puede leer a uno de sus personajes relatar como prefería «cenar cochinillo en Botín» antes que sentarse a pensar en los males de sus amigos.
También le dio un papel importante en su libro Fiesta en el que afirmó que se trataba de «uno de los mejores restaurantes del mundo».