La respuesta homófoba de Borja Iglesias a sus críticos: «Sería más feliz siendo maricón…»
El delantero del Celta ha respondido a los que insultan a grito de "maricón"
El líder del PSOE de Galicia se pinta las uñas de azul en apoyo a Borja Iglesias: «Ante los ataques, más respeto»

Borja Iglesias ha respondido a todos sus críticos en una entrevista en Francia antes del partido que tiene que disputar el Celta de Vigo contra el Olympique de Lyon este jueves con motivo de los octavos de final de la Europa League. El delantero español ha contestado a las polémicas preguntas sobre la homosexualidad acompañado de los insultos que recibe en algunos campos de España.
Borja Iglesias comenzó en esta entrevista hablando de cuándo empezó a pintarse las uñas: «Durante el confinamiento, con mi ex pareja, en casa, pero yo no estaba preparado para mostrarlas. Tenía miedo de lo que la gente podía decir. Poco después, el movimiento Black Lives Matter me marcó mucho. Entonces, me pinté las uñas de negro para dar un poco de visibilidad a esta causa y combatir los pensamientos racistas en España. Pintándome las uñas me da la sensación de poder expresar algo, del mismo modo que un corte de pelo o un tatuaje. No lo hago siempre, depende de las ganas que tenga, a veces añado colores o dibujos».
«Las primeras veces me afectaba, los tomaba como algo personal. A fuerza de reflexionar, veo las cosas diferentes. Tratarme de maricón, no lo considero un insulto. Cuando un chico dice eso, pienso que sería más feliz siendo maricón que siendo como él, sin nada mejor que hacer que insultar a la gente al final de un partido. Lo que me molesta es que una persona homosexual tenga miedo de decirlo debido a este tipo de reacciones. No poder ser uno mismo y amar a quien uno quiere es inaceptable, por eso la lucha contra la homofobia es esencial y por eso me involucro en ella», comentó Borja Iglesias sobre los insultos que recibe en L’Équipe.
«He reflexionado mucho al respecto y creo que no he acabado de encontrar todas las explicaciones. Tradicionalmente, el fútbol es un deporte de hombres, aunque eso esté cambiando,un mundo que glorifica la fuerza y la virilidad. Como si los futbolistas no fueran seres humanos, sino seres superiores que encarnan la esencia del sistema patriarcal. Jugadores como David Beckham y Guti han ofrecido diferentes looks y un modelo de masculinidad diferente. Han cambiado la imagen del fútbol y nos han ayudado a ser más libres. Pero aún queda mucho trabajo por hacer. Me entristece que todavía parezca imposible para los futbolistas homosexuales salir del armario. Deben sentir, lo cual entiendo muy bien, que si hablaran de ello perderían todo lo que han ganado. Creo que estamos más cerca que nunca de ese momento, pero lamentablemente, aún estamos lejos. En veinte años en el mundo del fútbol, ningún compañero me ha contado esto, y eso me hace reflexionar», dijo el delantero del Celta de Vigo en esta entrevista.