Crisis del coronavirus

La UE admite más muertos por coronavirus por las deficiencias de las cifras oficiales

La agencia europea para el control de enfermedades se hace eco de una de las principales críticas a la gestión de la pandemia: la ausencia de datos fiables sobre los fallecidos

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Un coche fúnebre ante el Palacio de Hielo de Madrid.

Las cifras de la pandemia del coronavirus son dramáticas. Pero pocas dudas hay de que son todavía más duras de lo que cada día se informa en los balances oficiales. Las enormes deficiencias del sistema de recuento hacen que esos datos no reflejen la auténtica realidad de un virus implacable, que ha puesto al mundo en jaque. Así lo reconoce el propio Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC), la agencia de salud pública europea que asesora a los países miembros. En uno de sus últimos informes, avisa: «Pese a que el seguimiento del desenlace fatal entre los casos hospitalizados confirmados de Covid-19 sigue siendo importante y relativamente factible, puede que no refleje la verdadera magnitud» de la crisis.

La agencia europea se hace así eco de una de las principales críticas a la gestión de la pandemia: la ausencia de datos fiables sobre los fallecidos. En España, por ejemplo, únicamente se contabilizan los casos confirmados, es decir, aquellos a los que se ha sometido a una prueba diagnóstica. Y ello, como también advierte este centro europeo, deja fuera principalmente las muertes en las residencias «como ya se observó en varios estados». En este contexto, insta a incorporar esos datos, además de actualizar con frecuencia las estadísticas oficiales.

La agencia de la UE pone también en valor el sistema EuroMOMO de vigilancia de los excesos de mortalidad. Como reveló OKDIARIO, el informe de esta red para España, realizado por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, sugiere un ‘exceso’ de 3.320 fallecimientos entre el 17 de marzo y el 6 de abril que no están recogidos en los balances diarios sobre el coronavirus que ofrece el Ministerio de Sanidad. Los empleados del sector funerario también aseguraron a OKDIARIO que las muertes serían hasta un 40% superiores a lo que dice el Gobierno.

Casos con test

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, atribuye la falta de datos sobre las residencias de mayores a las «dificultades en el aplicativo informático» que impidió, dice, recibir datos de las comunidades.

No obstante, el Gobierno se aferra a que España tiene uno de los estándares «más exigentes» para considerar a una víctima mortal como tal. Se trata de la definición de caso, en la que únicamente se incluye a los confirmados. «Quien se muere y ha dado positivo en Covid-19 es una víctima de coronavirus», dijo el ministro la pasada semana. «Es un tema muy serio, no jugamos a engañarnos a nosotros mismos», añadió.

La propia Justicia ha cuestionado el sistema. Hace unos días, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCM) cifró en un 170% más las muertes sospechosas de coronavirus en la región, en comparación con las cifras oficiales. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) también informó de que los jueces de la comunidad firmaron 9.007 licencias de enterramiento en los 15 primeros días del estado de alarma. Una cifra que también dista mucho de las ofrecidas por Sanidad.

Sin test ni autopsias

Pero, ¿qué personas fallecidas no constan en esos registros? Básicamente, todas aquellas a las que no se les ha hecho un test. Es decir, quienes mueren con infecciones respiratorias sospechosas, con síntomas compatibles, pero cuyo caso no ha sido confirmado porque no se les ha realizado una prueba. Por ello, muchos fallecidos en residencias o en las propias viviendas no constan como víctimas mortales por coronavirus.

Por otro lado, las autopsias son prácticamente nulas. Por no decir inexistentes. Este diario publicó en exclusiva los documentos médicos que acreditaban que se estaban anulando estas prácticas, eliminando, de ese modo, una de las pruebas clave exigidas para censar las muertes como causadas por el coronavirus.

Además, Sanidad aconseja reducir al mínimo las autopsias, como recoge en el ‘Procedimiento para el manejo de cadáveres de casos de Covid-19’. En el documento, se recomienda «no realizar» autopsia de Covid-19 «por el riesgo biológico de contagio para los ejecutores de la misma y por el riesgo de propagación del virus». Asimismo, en el caso de «autopsias clínicas de pacientes con o sin sintomatología respiratoria e indicación clínica justificada» se recomienda realizar un test PCR para «descartar la infección». Sanidad insiste en que la autopsia ha de ser «realmente necesaria».

Todo ello, junto a los escasos test y el colapso de los laboraratorios, deja numerosos casos sin conocer, por no confirmados. Una situación que impide conocer la magnitud real de la pandemia.

Este lunes se ha conocido que el Ministerio de Justicia ha habilitado un nuevo sistema para conocer los fallecimientos registrados, al no ser operativo el que se ha manejado hasta ahora.

Este mecanismo tiene el objetivo de recabar información de los registros civiles sobre los fallecimientos registrados y las licencias de enterramiento concedidas durante la pandemia de coronavirus para evitar el colapso del correo electrónico que abrió la pasada semana. Es decir, un mes y diez días después de conocerse el primer fallecido por coronavirus en España, y cuando oficialmente se cuentan 17.489 muertos, el Gobierno admite que su sistema no funcionaba.

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