Congreso de los Diputados

Los socios proetarras de Sánchez en el acto de Ernest Lluch tras homenajear ayer a asesinos de ETA

La portavoz de Bildu asiste a este recuerdo horas después de que los suyos dieran la "bienvenida" al etarra Ormazábal

Mertxe Aizpurua ha sido saludada por la presidenta socialista del Congreso tras hacerse ésta la foto con el busto de Lluch

Acto de homenaje en el Congreso al ex ministro socialista Ernest Lluch con la presencia de Bildu.

Los socios proetarras de Pedro Sánchez en los Presupuestos de 2021 han asistido este lunes al acto organizado en el Congreso de los Diputados por el 20 aniversario del asesinato del ex ministro socialista Ernest Lluch a manos de la organización terrorista ETA. Y lo han hecho horas después de homenajear al etarra Asier Ormazábal, alias El niño, miembro de los comandos ‘Andalucía’, ‘Itsasadar’ y ‘Araba’, a su llegada a Hernani (Guipúzcoa) tras salir de la cárcel.

En representación de EH Bildu, coalición que integra a Sortu, EA, Aralar y Alternatiba, ha acudido su portavoz en la Cámara baja, Mertxe Aizpurua, que ha sido saludada por la propia presidenta del Congreso, la socialista Meritxell Batet, tras hacerse ésta la foto con el busto de Lluch junto al ministro de Sanidad, Salvador Illa. Al acto han acudido el sobrino del homenajeado, Enric Lluch, el presidente de la Fundación Ernest Lluch, Joan Majó, y un colaborador del ex ministro, Félix Lobo, que ha leído una semblanza sobre la trayectoria y la figura política del asesinado por ETA. También han intervenido distintos ex ministros de Sanidad.

La portavoz de EH Bildu hoy presente en la sala del Congreso que lleva el nombre de Ernest Lluch, Mertxe Aizpurua, periodista de profesión, fue condenada por apología del terrorismo y formó parte del diario Egin como redactora jefe. «Egin apunta y ETA mata», se decía durante el derramamiento de sangre de la banda terrorista.

ETA asesinó a Ernest Lluch el 21 de noviembre del año 2000 en Barcelona. El comando que lo ejecutó fue detenido dos meses después por una patrulla de la Guardia Urbana. Precisamente, la pasada semana, el Gobierno de Sánchez ejecutó el acercamiento de la etarra Lierni Armendáriz, condenada por su participación en el asesinato del ex ministro de Sanidad durante el primer Ejecutivo de Felipe González. Armendáriz se quedó vigilando en el exterior del garaje, mientras que dentro el etarra Iñaki Krutxaga descerrajó un tiro en la nuca a Lluch.

En este 20 aniversario del asesinato de Ernest Lluch, el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, evitó utilizar la palabra «ETA» en sus condolencias en las redes sociales y optó por el empleo del término genérico «terrorismo».

Por su parte, el etarra Asier Ormazábal Liceaga fue puesto en libertad este domingo tras pasar 23 años y tres días en prisión desde su arresto como miembro de ETA. Se le aplicó la doctrina Parot. Los primeros cinco años los cumplió en Francia y los 18 restantes en España, en concreto los nuevo últimos en la cárcel de Teruel. Desde allí se desplazó ayer a Hernani donde fue recibido por decenas de afines con un pasillo de honor y el lema ‘Ongi etorri’ (¡Bienvenido!).

Barrena lo celebra

A este ensalzamiento se sumó en Twitter el eurodiputado de Eh Bildu Pernando Barrena, donde escribió «Bienvenido a casa, Asier» y «¡Presos vascos, a casa!», en euskera.

Ormazábal Liceaga cometió el 13 de enero de 1995 un atentado contra dos miembros del Cuerpo Nacional de Policía que realizaban labores de custodia en las oficinas de expedición del DNI y Pasaportes en Bilbao. Fue este etarra como integrante del comando Itsasadar quien realizó los disparos contra el policía Rafael Leiva Loro, que resultó muerto. Era padre de seis hijos.

Además, como miembro del ‘comando Andalucía’, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional le condenó a 351 años y 4 meses de cárcel por su participación en el atentado contra un autobús militar en Córdoba en 1996, en el que murió el sargento Miguel Angel Ayllón. Ormazábal intentó aquí una masacre.

La sala consideró probado que, en diciembre de 1995, este pistolero integraba el comando Andalucía junto a Mikel Azurmendi Peñagaricano y Maite Pedrosa. Los tres acordaron «la colocación de una serie de artefactos explosivos al paso del vehículo militar para causar la muerte de sus ocupantes».

Ormazábal y Azurmendi elaboraron tres artefactos explosivos, dos de los cuales colocaron en sendos vehículos que sustrajeron horas antes del atentado, el 20 de mayo de 1996, y el tercero lo introdujeron en un contenedor de basura de la avenida de Carlos III. Aquel día, Ormazábal aguardó a que llegara el vehículo militar a recoger a los miembros del Ejército y fue él quien «accionó el mando a distancia, lo que provocó la explosión del artefacto del contenedor, que causó la muerte al sargento Miguel Angel Ayllón e hirió al capitán Antonio Duque Lozano y al alférez Antonio Granados Bermejo», según la sentencia.

Atentados en Granada

Igualmente, este pistolero perpetró el atentado cometido contra una furgoneta del Ejército en 1997 de la Base Aérea de Armilla, en la urbanización Jardín de la Reina. El resultado de la bomba fueron 17 heridos y la muerte de un peluquero de la base, Domingo Puente. Durante el juicio celebrado en 2006, Ormazábal reconoció por sí mismo su pertenencia a ETA y la asunción de todos los atentados cometidos por la banda terrorista. «Soy de ETA y asumo todas las acciones, pero no voy a declarar nada más», manifestó Ormazábal.

Este etarra fue también condenado por la Audiencia Nacional a 18 años de prisión por la colocación de un artefacto explosivo en el vehículo de un funcionario de prisiones de Granada el 3 de junio de 1997. La víctima no sufrió lesiones físicas porque detectó a tiempo la presencia del paquete sospechoso y avisó a los expertos en desactivación de explosivos. Previamente, como miembro del comando Araba, Ormazábal realizó seguimientos y pasó información sobre algunas personalidades del País Vasco, entre ellas el que era consejero vasco de Interior, Juan María Atutxa.

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