UNIVERSIDAD COMPLUTENSE

El Gobierno justifica el escrache a Ayuso, protegida por 200 policías: «Estas protestas son normales»

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Pelayo Barro

El ministro de Universidades, Joan Subirats, asume con normalidad que una turba acose a la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en una facultad pública. Incluso aunque que la violencia de los organizadores del escrache requiera la intervención de hasta 200 agentes antidisturbios para garantizar la seguridad de la presidenta madrileña. Para Subirats, según ha asegurado desde los pasillos del Congreso de los Diputados, lo ocurrido esta mañana en la Universidad Complutense de Madrid son cosas «normales en cualquier universidad».

Que a Ayuso le griten «fascista, estás en nuestra lista», que le llamen «asesina» o «cucaracha», o que intenten llegar hasta ella y tenga que salir escoltada por antidisturbios es algo «normal» en una universidad. Lo dice el ministro de Universidades, que califica a estos centros como lugares donde se impone «el debate y el contraste». Una Definición difícil de encajar en las imágenes que se han visto este martes, con decenas de manifestantes intentando impedir el acceso de Ayuso a la facultad de Ciencias de la Información para el acto de reconocimiento de la presidenta, y de otras personas, como alumna ilustre Complutense.

El escrache, convocado que desde hace semanas se anunció el acto y la presencia de Ayuso, llegó hasta tal punto que una turba de estudiantes intentó saltarse el cordón policial para llegar hasta la presidenta. Alrededor de 200 agentes, incluidos UIP con material antidisturbios, formaban parte de este operativo que casi se queda pequeño ante la virulencia de los manifestantes.

Para Subirats, el problema de esta mañana no ha estado al otro lado del cordón policial, sino en los despachos de la Universidad Complutense. Según el ministro, le parece «muy mal» que el centro haya decidido dar esta distinción a Díaz Ayuso -ex alumna de esa facultad- ya que, a su parecer, «degrada la universidad pública».

Subirats asegura, además, que la Comunidad de Madrid es la región que tiene un nivel de financiación de la universidad pública «más bajo», mientras por otro lado incentiva la creación de centros privados.

Para el ministro, perteneciente a la ‘cuota Colau’ de Podemos en el Gobierno de Pedro Sánchez, es «un poco contradictorio» que una persona como Ayuso, formada en la universidad pública, tenga una política universitaria que es «todo lo contrario» de lo que requiere la esfera pública.

Durante la concentración contra la dirigente regional se han podido escuchar consignas por parte de los manifestantes como ‘Ayuso dimisión’, ‘Libertad es cuidar’ o ‘Ayuso asesina’. Algunos han intentado acercarse a la dirigente mientras abandonaba la UCM escoltada por la Policía Nacional y rodeada de una nube de periodistas.

Ayuso

La presidenta, por su parte, ha llamado a la calma desde el atril donde daba su discurso y ha definido sus años de universidad como «los mejores» de su vida hasta que se convirtió en inquilina de la Puerta del Sol y ha defendido la «Universidad Pública y plural», así como «la libertad de expresión, tan amenazada hoy en día en el mundo».

En un discurso que ha hilado al son de la canción de Peces de Ciudad, Joaquín Sabina, de la que se ha declarado fan, Ayuso ha desgranado sus mejores recuerdos en la «caja de color gris» de la Facultad de Ciencias de la Información de la ‘Complu’, a su juicio, la «más divertida» del campus.

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