Inversión en fondos

Tres temáticas con valor presente y futuro

Bolsa Ibex 35
El Palacio de la Bolsa con las pantallas del Ibex 35. EFE

Hay ocasiones en las que a la hora de decidir dónde invertir parte de nuestros ahorros, en lugar de hacerlo limitándonos a un determinado activo, país o a un estilo de gestión en concreto, es más conveniente localizar una idea de negocio o una temática que tenga buenas expectativas presentes y futuras sin esas limitaciones geográficas o de filosofía de inversión.

Este puede ser el caso si tratamos de aprovechar temáticas como la del incremento de la longevidad de la población mundial, o el uso de la inteligencia artificial, la robotización de muchas tareas cotidianas o el incremento de la población que vive en ciudades dentro del mundo emergente.

Hoy voy a tratar en este blog temáticas que me gustan para el momento actual y de cara al futuro. Eso sí, insisto una vez más que debe quedar bien claro que no se trata de ideas comerciales, sino de alternativas de inversión que siempre recomiendo valorar, de la mano de un asesor financiero, en función del perfil de cada uno. Recordando, además, que los resultados y volatilidades pasadas nunca aseguran comportamientos futuros.

Dicho lo anterior, comencemos por la primera de las temáticas: la búsqueda del elixir de la eterna juventud o la propia mejora de la calidad de vida de cada uno de nosotros.

Creo que fue el escritor francés Henry François Becque quien dijera aquello de que “la libertad y la salud se asemejan pues su verdadero valor se conoce cuando nos faltan”.

La inmensa mayoría de seres humanos no echamos de menos contar con una buena salud hasta que la perdemos. Entonces, y sólo entonces, nuestra escala de valores en la vida suele cambiar (como algún anuncio de televisión últimamente nos lo recuerda). Por ello, y en esta primera temática, hoy vamos a hablar de salud.

Es una realidad objetiva que el gasto sanitario, y también el del cuidado personal, va en aumento a nivel mundial año tras año. Esto se debe, sobre todo, a los siguientes motivos:

– Por un lado, el envejecimiento de la población, en especial, en países del primer mundo (como podría ser el caso de España). Y es que una de las razones la encontramos en el aumento de la esperanza de vida. Algo que, afortunadamente, también ha empezado a darse en países en vía de desarrollo.

– En segundo lugar, el aumento de enfermedades crónicas: cáncer, cardiopatías isquémicas, accidentes vasculares cerebrales, diabetes, alzheimer, enfermedades respiratorias, etc.

– Aparición de nuevas enfermedades, algunas de ellas bastante raras y costosas de tratar.

– Aumento del gasto sanitario en economías emergentes.

– Investigación en medicina preventiva como puede ser el estudio del genoma humano.

– El aumento de la demanda de productos genéricos.

Por tanto, que el gasto mundial en salud vaya en aumento convierten a este temática en una inversión bastante atractiva, como así lo demuestra tanto el interés creciente que despierta entre la comunidad de inversores, como el resultado bastante positivo logrado en bolsa por muchas compañías que integran dichos sectores, en los últimos ejercicios, ya sean éstas grandes empresas farmacéuticas, compañías del sector de la biotecnología, fabricación de diferentes tipos de prótesis, grandes compañías mundiales de fabricación de medicamentos genéricos, proveedores de productos y servicios para pacientes con insuficiencia renal crónica, empresas de biología molecular o, incluso, dirigidas a mejorar la salud de animales,
sobre todo de compañía.

Sugería Benjamin Franklin que no cambies la salud por la riqueza. Y no puedo estar más de acuerdo con tal propuesta. Ahora bien, sin perder tal perspectiva, añadiría que esta temática de inversión francamente es
atractiva y, si un inversor está dispuesto a asumir ciertos riesgos con parte de su patrimonio financiero, hay ideas de inversión interesantes con potencial para rentabilizar sus ahorros.

No obstante, como el sector sanitario es muy amplio y diverso, mi consejo como asesor financiero es que, si le interesa el tema, tome posiciones en dichos sectores-temática pero de la mano de buenos gestores de fondos de inversión que no sólo cuente con amplios conocimientos de las diferentes compañías que integran los diferentes subsectores de salud, sino que también tenga muy presente la multitud de aspectos tanto económicos, políticos y regulatorios que les afectan.

Inversiones éticas

Una segunda temática la vamos a encontrar en aquellas inversiones éticas y socialmente responsables y que, por supuesto, cuiden el medio ambiente. El poeta y dramaturgo inglés, John Dryden, señalaba en una ocasión que el hogar debe ser el refugio sagrado de la vida.

En mi humilde opinión, ya lo he dicho en otras ocasiones: no hay un plan B y por ello es imperiosamente urgente que todos comencemos a escuchar los “gemidos de dolor de nuestro hogar”: la tierra. Por ello, se hace preciso adoptar las medidas necesarias que eviten un desastre irreparable para toda clase de vida. De hecho, seguir haciendo daño a la tierra es una de las peores herencias, si no la peor, que podremos dejar a nuestros hijos.

Como seres humanos, es mucho lo que podemos hacer para evitar daños mayores. Sólo nos falta concienciarnos y actuar trabando en la dirección de:

– Proteger nuestro medioambiente.

– Potenciar la eficiencia de los recursos naturales.

– Fomentar las energías limpias para reducir las emisiones de carbono.

Como inversores, es una temática que, en estos momentos, y a través de los fondos ecológicos, podemos aprovechar. Este tipo de fondos invierten en compañías que cuidan del medioambiente y que ofrecen soluciones climáticas con el fin de facilitar la transición hacia una economía sostenible basada en bajas emisiones de carbono a nuestra atmósfera.

En muchas ocasiones, y como analista financiero, he tenido que escuchar que ser ecológico no es rentable financieramente. Pero esto no es cierto. Ser ecológico es concienciarte de los beneficios que supone tener limpia tu casa: nuestro planeta tierra. Pero también, y en el mundo empresarial, hay cada vez muchos más ejemplos de compañías que consiguen flujos
de caja positivos y sostenidos.

Para aprovechar esta temática, de presente y futuro, hay un ramillete de buenos fondos ecológicos al alcance de todo tipo de inversor y bolsillo. Pero, y como reflexión, en nuestras manos está seguir apostando por seguir siendo el planeta azul o acabar como un planeta completamente inhóspito.

Robótica

La tercera temática, que en este blog quería acercarles, sería todo lo relacionado con la robótica (y su uso en campos tan diversos como son la medicina, la agricultura, la logística, el campo industrial,…) y la inteligencia artificial. La llamada Revolución Industrial, periodo histórico que se dio entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, supuso no sólo un cambio
del sistema productivo y económico de la época a nivel mundial, sino también un enorme salto para la humanidad como consecuencia de los cambios sociales, culturales y hasta demográficos que trajo consigo. A pesar de dichos cambios que, en general, fueron positivos –al permitir pasar de un trabajo más manual (agrícola, artesanal…) a uno con el apoyo de
maquinaria–, no faltaron detractores de las consecuencias que traería dicha revolución; e, incluso, miedos ante la posibilidad, bastante real, de que se produjeran pérdidas de puestos de trabajo o de que la calidad de los nuevos empleos creados no fuera tan beneficiosa para los trabajadores (malas condiciones laborales).

En el siglo XXI los miedos –algo que es innato a la naturaleza humana–, vuelven a renacer. Esta vez ante la posibilidad de que la robótica y la inteligencia artificial desplacen al ser humano del actual tejido productivo. Sin embargo, más que una amenaza, yo creo que se trata de una temática realmente interesante que podemos aprovecharla ya que la tecnología tiene todo sentido si ayuda a crear un mundo mucho mejor. Es decir, cuando proporciona soluciones económicas y sociales y nos permiten a todos avanzar sobre todo, y como ya dije en otro artículo escrito en este mismo blog, los avances tecnológicos pueden ayudarnos a mejorar nuestra productividad o salvar vidas…Pero creo que nosotros, como especie,
podemos seguir aportando mucho a este mundo si somos capaces de no perder nuestra humanidad bien sea a través de la música, la poesía, la pintura, la pasión, ….y, por supuesto, nuestra luz y nuestro alma. Ojalá no lo perdamos nunca.

En definitiva, y para terminar, estas temáticas que he comentado pueden ser muy rentables para su bolsillo pero, como también vengo insistiendo, son de ideas de inversión que deben estar bien valoradas y asesoradas en todo momento.

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