Economía

La ley lo confirma: si tus padres hacen esto no vas a tener que pagar el impuesto de sucesiones

Impuesto de sucesiones
impuesto de sucesiones

El proceso a la hora de cobrar una herencia siempre es tedioso. El gran desconocimiento a la hora de realizar ciertos trámites impide a los herederos aprovechar las ventajas legales permitidas en España, con las cuales saldrían económicamente beneficiados. Uno de los pagos que se puede evitar es el impuesto de sucesiones y es mucho más sencillo de lo que se piensa.

La clave para evitar el impuesto de sucesiones

Se trata de una fórmula legal que permite adelantar la transmisión de un patrimonio sin perder su uso, una opción cada vez más utilizada para reducir la carga fiscal futura. El mecanismo consiste en ceder la propiedad de un bien a los hijos mientras los padres conservan el derecho a utilizarlo de por vida. Así, aunque el inmueble pase a figurar a nombre del hijo o hija, los progenitores pueden seguir viviendo en él con total normalidad hasta su fallecimiento.

En la práctica, los padres transfieren la vivienda en vida, pero se reservan el usufructo vitalicio, lo que implica que nada cambia en su día a día. Cuando llega el fallecimiento, el inmueble pasa automáticamente a ser del hijo en su totalidad, sin necesidad de iniciar una herencia sobre ese bien ni afrontar el impuesto de sucesiones. Este planteamiento ha sido difundido recientemente por el abogado Pablo Ródenas a través de su perfil en redes sociales.

Cómo funciona este mecanismo legal

La clave está en dividir jurídicamente la propiedad en dos partes: la nuda propiedad, que se entrega a los hijos, y el usufructo, que permanece en manos de los padres. De este modo, los hijos figuran como titulares del inmueble, pero no pueden disponer de él mientras exista el usufructo, que garantiza a los progenitores el derecho a usarlo y disfrutarlo.

Cuando fallecen los usufructuarios, ese derecho se extingue automáticamente y la plena propiedad se consolida en manos del hijo, sin que se produzca una transmisión hereditaria. A efectos legales, no hay herencia sobre ese bien, ya que el titular ya lo era parcialmente, por lo que no se genera el impuesto de sucesiones.

 

Una fórmula amparada por la ley

Este procedimiento está plenamente respaldado por la legislación española. El Código Civil regula el usufructo y la nuda propiedad, estableciendo que el usufructuario puede disfrutar de bienes ajenos con la obligación de conservarlos. Por su parte, la Ley del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones no considera la consolidación del dominio como una herencia, evitando así la tributación por este concepto.

En consecuencia, se trata de una vía legal para organizar el patrimonio familiar con antelación y minimizar el impacto fiscal que suele acompañar a una herencia tradicional.

No solo sirve para viviendas

Aunque lo más habitual es aplicar esta fórmula a la vivienda familiar, también puede utilizarse con otros bienes registrables, como garajes, terrenos, fincas rústicas o incluso participaciones en empresas familiares. El requisito fundamental es que el bien pueda inscribirse legalmente a nombre del nuevo titular.

Eso sí, cada situación debe analizarse de forma individual, teniendo en cuenta el contexto familiar, patrimonial y fiscal, y siempre con asesoramiento profesional.

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