Reestructuración bancaria

Desbandada de banqueros privados en Novo Banco que complica la venta de su negocio en España

La opción más factible ante las dificultades parece la venta de oficinas

Novo Banco no encuentra comprador en España y provoca un incendio en el Gobierno de Portugal

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Sede de Novo Banco (Fuente: Novo Banco).

El intento de venta de la filial española del portugués Novo Banco sigue sin arrancar. El último contratiempo es la salida de varios profesionales de primera fila de su unidad de banca privada (gestión de altos patrimonios), la que tiene más valor. Aunque varias entidades se han interesado por algunos de sus activos, fuentes conocedoras de la situación aseguran que los han descartado. Ante este rechazo, la entidad se plantea la venta de las oficinas individualmente o en paquetes, y la reconversión de la filial en un pequeño centro operativo para empresas.

La desbandada de banqueros privados comenzó en junio, cuando sus tres profesionales más destacados, Garikoitz Olabera, Fernando Coscollar y Eva María Quintero, ficharon por Deutsche Bank (a la sazón, asesor del banco portugués en el proceso de venta).

Según estas fuentes, en las últimas semanas ha abandonado Novo Banco el sustituto de Olabera como director comercial, Carlos Carrasco, ha comunicado que abandonará la entidad el 30 de enero. Su destino no está confirmado, pero las fuentes indican que el más probable es Banca March en Andalucía, de donde es originario Carrasco.

Precisamente, en esa comunidad ha sufrido las últimas bajas Novo Banco: el equipo de Sevilla, compuesto por José Manuel Sobrino y María Jurado, y el de Málaga, formado por Eduardo Maldonado y Diego Merino, han fichado por Andbank. El banco andorrano quiere montar con ellos su negocio en Andalucía, región en la que hasta ahora no tenía presencia.

Mejor fichar banqueros que comprar el banco

Precisamente, Andbank es una de las entidades que ha sonado como potencial interesada en comprar Novo Banco en España, pero no parece tener mucho sentido la operación después de fichar estos equipos. «¿Para qué fichar hace mes y medio si lo vas a comprar ahora? O bien, ¿para qué comprar ahora si ya has fichado lo que te interesaba», se pregunta una de las fuentes.

Hay que tener presente que el negocio de banca privada se basa en la confianza y en la relación personal del cliente con su banquero. Por tanto, es habitual que, si este ficha por otra entidad, muchos de sus clientes se vayan con él y se lleven su cartera. De ahí que, en muchos casos, los competidores prefieran fichar equipos a comprar entidades. Además, en caso de compra existe el riesgo de que se vayan los banqueros con los clientes y vacíen la entidad de patrimonio.

Y eso es lo que está ocurriendo en Novo Banco: los competidores prefieren fichar a sus banqueros en vez de comprar el banco. Y con estas salidas, su patrimonio cada vez se reduce más, lo que disminuye el valor de la entidad y, al mismo tiempo, dificulta su venta.

Poco atractivo del crédito y los depósitos

Porque este no es el único obstáculo que enfrenta el banco portugués para encontrar un comprador. En la banca privada, Novo Banco tiene una red de agentes que se lleva un elevado porcentaje del beneficio y que tendría que asumir el nuevo dueño. Por el lado de los depósitos, ha sido una de las entidades más agresivas pagando intereses pese a que los tipos del BCE son negativos, lo que implica que este producto pierde dinero. Y por el lado del crédito, buena parte del mismo son lo que se conoce como «lombardos», es decir, préstamos concedidos con la garantía de las acciones de los clientes, sometidas a los vaivenes del mercado.

Por si fuera poco, Novo Banco carece de ficha bancaria en España; es decir, no es una filial, sino una sucursal (la misma figura jurídica con la que opera ING en nuestro país). La ficha sería su mayor atractivo para un banco extranjero que quiera entrar en España y, sin ella, no tiene sentido su adquisición por alguien que no tenga ya presencia local.

Ante esta situación, las fuentes consultadas aseguran que la única salida para la entidad portuguesa será vender su red de oficinas a otros bancos, bien individualmente, bien en pequeños paquetes. Algo que tampoco será fácil con la banca española embarcada en un cierre general de oficinas, fruto de las fusiones o de la necesidad de recortar costes dada la nula rentabilidad del negocio con los tipos negativos y la crisis del covid. Ahora bien, Novo Banco cuenta con la ventaja de que la mayoría de sus sucursales están en zonas ‘prime’ de las principales ciudades, y eso siempre es atractivo.

En cuanto a los servicios centrales, su destino podría ser convertirse en un ‘booking center’ (centro de intermediación) de crédito a empresas, sobre todo inmobiliarias, gestionado desde Lisboa. Lo cual exigiría una reducción adicional de la plantilla actual en nuestro país.

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