Brota la emoción entre los arqueólogos: hallan en Zaragoza un puente del Imperio Romano que servía como acueducto
La reciente aparición de un posible puente del Imperio Romano en Zaragoza vuelve a poner a la ciudad en el centro del interés arqueológico. Los trabajos de reforma urbana en áreas consolidadas han permitido documentar restos que permanecían ocultos bajo el pavimento, aportando datos que ayudan a reconstruir la evolución histórica de la antigua Caesaraugusta.
Y cabe aclarar que el contexto no es menor: el hallazgo detectado en Zaragoza plantea varios interrogantes sobre la organización del espacio urbano y las infraestructuras que sustentaban la vida cotidiana en época romana, especialmente en lo relativo al abastecimiento de agua.
¿Cómo han descubierto un puente del Imperio Romano en Zaragoza y cuál era su función?
El descubrimiento se ha producido en el entorno del Coso, durante las obras de reurbanización en la plaza de San Miguel. A unos cuatro metros de profundidad, los arqueólogos han identificado una estructura en forma de arcada construida con opus caementicium, el hormigón característico de la ingeniería romana.
Según los primeros análisis, este elemento puede corresponder a un puente del Imperio Romano que habría servido para salvar una vaguada existente en la zona durante la Antigüedad.
Además, su orientación y características apuntan a una posible función como acueducto, lo que sugiere que también habría sido utilizado para canalizar agua desde el río Huerva hacia el interior de la ciudad.
Esta doble funcionalidad no resulta extraña en la ingeniería romana, donde era habitual integrar soluciones estructurales e hidráulicas en una misma construcción. En este caso, la infraestructura habría permitido tanto la comunicación como el abastecimiento, dos elementos esenciales para el desarrollo urbano.
Zaragoza y la expansión urbana de Caesaraugusta
Uno de los aspectos más relevantes del hallazgo es su impacto en la interpretación histórica de Zaragoza. Durante años, algunos estudios habían planteado que la zona situada entre el Coso y el río Huerva pudo haber sido un área periférica o un barrio secundario en época romana.
Sin embargo, la aparición de esta estructura cambia ese planteamiento. Los restos encontrados indican que este espacio formaba parte del núcleo urbano desde los primeros momentos de la colonia, fundada entre los años 14 y 15 a.C.
Este dato obliga a reconsiderar la extensión real de Caesaraugusta, una de las ciudades más grandes del Imperio Romano en España, y su planificación inicial. La presencia de un puente en este punto refuerza la idea de que la ciudad ya ocupaba un área más amplia de lo que se pensaba, integrando plenamente el entorno del Huerva dentro de su trazado.
Además, este descubrimiento también aporta información sobre la posible ubicación de las murallas primitivas, especialmente en tramos donde hasta ahora existían dudas sobre su recorrido.
¿Cómo era el sistema de agua en Zaragoza durante la época romana?
Más allá de su valor estructural, el hallazgo tiene una especial importancia para entender cómo funcionaba el suministro de agua en Zaragoza. Durante décadas, los investigadores han manejado distintas hipótesis sobre cómo llegaba el agua a la ciudad, pero faltaban pruebas materiales concluyentes.
La posible identificación de esta estructura como parte de un sistema hidráulico abre nuevas vías de estudio. Todo apunta a que el agua del río Huerva era captada y transportada mediante infraestructuras como esta hacia distintos puntos de consumo dentro de la ciudad.
Este tipo de sistemas era habitual en el mundo romano, donde el acceso al agua resultaba fundamental para el funcionamiento de termas, fuentes públicas y viviendas privadas. En el caso de Zaragoza, este descubrimiento podría ayudar a reconstruir con mayor precisión la red de distribución hidráulica y su capacidad para abastecer a la población.
Asimismo, la documentación de este puente romano permite avanzar en el conocimiento técnico de las soluciones adoptadas por los ingenieros romanos en un entorno urbano concreto.
¿Qué ocurrirá con el puente del Imperio Romano y los restos hallados en Coso?
Tras su localización, los restos han sido objeto de un proceso completo de documentación que incluye dibujo arqueológico, fotografía y escaneado en tres dimensiones. Este procedimiento permite obtener un registro detallado antes de proceder a su protección.
Como es habitual en este tipo de intervenciones urbanas en Zaragoza, la estructura ha sido conservada in situ. Es decir, se ha cubierto nuevamente para garantizar su preservación bajo el pavimento, evitando así su deterioro sin interferir en el uso del espacio público.
No obstante, la importancia del hallazgo ha llevado a los equipos arqueológicos a planificar nuevas catas en la zona. El objetivo es comprobar si la estructura continúa y obtener más información sobre sus dimensiones y características. Estas actuaciones se coordinarán con las obras de infraestructuras para no afectar al desarrollo previsto.

Además, en el mismo contexto se han recuperado distintos materiales arqueológicos de varias épocas, que ya se han trasladado a dependencias municipales para su limpieza y catalogación. Estos objetos, aunque en muchos casos fragmentados, aportan valiosa información adicional sobre la evolución histórica del subsuelo de Zaragoza.