Carlos Alcaraz es el protagonista absoluto en el mundo del deporte a nivel mundial tras su heroíca victoria frente a Zverev en semifinales del Open de Australia. Ni los calambres ni los vómitos pudieron con el tenista murciano, que sorteó todo tipo de obstáculos para vencer en cinco sets al alemán y clasificarse por primera vez para la gran final en Australia. Un Alcaraz que protagoniza infinidad de noticias, algunas de ellas divertidas y curiosas, como es este caso.
Y es que el español volvió a demostrar su espontaneidad y decidió ponerse al volante de un buggy para llevar a todo su equipo tras el agónico triunfo en semifinales. Sonrientes todos, celebrando la gran victoria y el pase a la final, Alcaraz hizo de chófer y llevó a su hermano, a su entrenador y al resto de los suyos hacia otra de las zonas del recinto, una imagen publicada por las redes sociales del Open de Australia con este mensaje: «Getaway Car (Carlos’ Version)».
Tras el ruido generado por la salida de Juan Carlos Ferrero de su equipo, pasando a ser su entrenador principal Samuel López, el murciano demuestra que existe un gran ambiente entre todas las personas que le ayudan y le acompañan en el día a día para ser todavía mejor y seguir ganando Grand Slams. El próximo que tiene a tiro es el de Australia, pues ya está en la gran final.
Las quejas de Zverev contra Alcaraz
Alexander Zverev vio la oportunidad de ganar a Alcaraz cuando el español se quedó completamente acalambrado en el tercer set de su partido de semifinales. El murciano apenas podía moverse por la pista por culpa de unos problemas físicos que hicieron que pidiese la asistencia del médico para tratar esa dolencia. Técnicamente, las asistencias médicas en tenis sólo se pueden requerir para lesiones óseas no para calambres. Alcaraz tiró de una picaresca que ya se ha visto en otras muchas ocasiones en otros rivales como por ejemplo Djokovic para cortar el ritmo a los rivales. El español consiguió que viniera el médico y le intentase activar las piernas mientras Zverev perdía completamente los papeles contra los árbitros.
«¿Cómo dejáis que le traten por unos calambres? ¡Esto es una mierda! Estáis protegiendo a estos dos tíos todo el rato!», dijo el tenista alemán en referencia a que dos rondas antes Jannik Sinner también sufrió este mismo problema de calambres deteniéndose el partido por completo por el protocolo de calor extremo. En el caso de Alcaraz no se detuvo el partido por completo, sino que el español fue masajeado y además recibió un zumo de vinagre y pepinillo para superar los calambres. Zverev estuvo todo el cuarto set quejándose a la árbitra del encuentro porque consideraba que Alcaraz había recibido un trato de favor por parte de la organización.
«Salvas a Alcaraz y a Sinner. Es una locura que se les permita descansar con calambres. Es un chiste», repitió a los oficiales del encuentro en varias ocasiones. Estos comentarios parece que pudieron descentrar en alguna medida a un Alcaraz que desde que pasó los calambres no tuvo un rendimiento óptimo en las semifinales del Open de Australia. El murciano pasó un calvario en este encuentro por culpa del calor extremo registrado en Melbourne Park.