Suecia busca cinco extranjeros para cuidar sus islas desiertas: así puedes vivir en ellas gratis un año
El gobierno sueco pone en marcha el sorteo más inusual: cinco islas desiertas para cinco extranjeros
Los suecos y los multimillonarios están vetados: sólo pueden participar extranjeros de 18 años o más

Suecia tiene 267.570 islas, más que ningún otro país del mundo, y acaba de decidir que cinco de ellas merezcan un dueño temporal. El gobierno sueco ha organizado un sorteo bajo la campaña Tu isla sueca para que cinco extranjeros puedan convertirse durante un año en guardianes de una isla desierta privada en territorio escandinavo. El premio incluye el viaje de ida y vuelta y la estancia completa sin coste alguno.
La iniciativa la impulsa Visit Sweden, la agencia oficial de turismo del país, en colaboración con la Junta Nacional de Propiedades del Estado (SFV), organismo gubernamental que gestiona y protege el patrimonio estatal sueco, entre el que se encuentran parques naturales, sitios históricos y, en efecto, islas.
Juntos han seleccionado a conciencia cinco enclaves únicos ,distribuidos por la geografía sueca, para ofrecerlos al mundo afirmando que este ofrecimiento «no es una broma» y que te permitirá cumplir «el más soñado de los sueños».
El sorteo más inusual
La filosofía de la campaña parte de una premisa tan sencilla como provocadora: las islas privadas han sido durante mucho tiempo el lujo supremo, reservado a multimillonarios con capacidad para adquirirlas.

Suecia, según explica Visit Sweden en su web, propone ahora «democratizar ese sueño». El argumento es irrebatible: si el país escandinavo acumula más islas que ningún otro territorio del planeta, ¿por qué no compartir ese privilegio?
El ganador de cada isla no adquiere la propiedad, sino el derecho de uso durante doce meses. Recibirá, además, un diploma oficial, un contrato formal con sus derechos y responsabilidades, y un viaje de ida y vuelta a Suecia para tomar posesión de su islote. Durante ese año, podrá nadar, acampar, invitar a amigos y disfrutar de la naturaleza, siempre respetando el Derecho de Acceso Público sueco, que permite a cualquier persona visitar espacios naturales con responsabilidad.
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Cómo participar
El proceso de inscripción es tan libre como las propias islas. Los interesados deben grabar un vídeo de un máximo de un minuto en formato vertical (9:16) en el que expliquen por qué merecen convertirse en guardianes de una isla sueca desierta. La creatividad y la convicción serán los criterios que valore el jurado encargado de seleccionar a los cinco afortunados entre todas las candidaturas recibidas.
El plazo para enviar el vídeo a través del formulario oficial de Visit Sweden es el 17 de abril de 2026 a las 23:59 horas (hora de Europa Central). Los resultados se anunciarán en mayo de 2026. Para aumentar las posibilidades de ser elegido, la organización anima a los participantes a compartir su vídeo en redes sociales etiquetando a @visitsweden y usando el hashtag #YourSwedishIsland.
Ni suecos ni millonarios
La convocatoria impone dos restricciones que la convierten en algo verdaderamente singular. En primer lugar, los residentes suecos no pueden participar: la campaña está dirigida exclusivamente a viajeros internacionales mayores de 18 años. En segundo lugar, y con una declaración de intenciones tan clara como irónica, los multimillonarios también están excluidos del sorteo.
Visit Sweden lo explica sin rodeos en su web: «Sí, porque creemos en el lujo democrático». Los candidatos simplemente deberán declarar que no son multimillonarios al presentar su solicitud, sin necesidad de verificación adicional. La idea de fondo es que quien ya puede comprar una isla no necesita que Suecia se la regale durante un año.
Las cinco islas elegidas
Las islas seleccionadas por el gobierno sueco son cinco enclaves de belleza salvaje distribuidos a lo largo del país. Tjuvholmen, en el lago Vänern, está envuelta en un cinturón de pinos y piceas desde donde se avistan águilas pescadoras y golondrinas de mar.
Medbådan, en la costa de Umeå, es una isla modelada por la última glaciación con aguas salobres perfectas para navegar en canoa entre islotes. Skötbådan, frente a Norrtälje, es una franja de roca en mar abierto con historia ligada a la industria pesquera de arenques.
Storberget, cercana a Nynäshamn, destaca por su granito pálido azotado por el viento del mar abierto y ofrece una soledad radical. Marsten, junto a Falkenberg, en el sur del país, combina vegetación escasa y aguas claras con la posibilidad de pescar o acercarse a la playa de Skrea si la soledad aprieta demasiado.
Cinco islas, cinco temperamentos, cinco oportunidades de protagonizar una experiencia que hasta ahora sólo estaba al alcance de quienes podían permitirse comprarlas.

El lujo democrático
Detrás de este sorteo hay una reflexión que trasciende el marketing turístico. Suecia lleva décadas construyendo su reputación sobre valores como la sostenibilidad, el respeto a la naturaleza y el acceso colectivo al entorno natural.
El Allemansrätten, el derecho de acceso público, permite a cualquier persona recorrer, acampar y disfrutar de la naturaleza sueca con independencia de quién sea el propietario del terreno. Las islas de este sorteo no son una excepción a esa norma: el custodio elegido vivirá en ellas, pero otros visitantes podrán seguir pasando.
Lo que Suecia propone con esta iniciativa es, en última instancia, redefinir qué significa el lujo. No se trata de poseer, sino de habitar. No de acumular, sino de custodiar.
Si siempre soñaste con ser el único habitante de una isla desierta pero tu cuenta bancaria no acompaña, el gobierno sueco acaba de abrir una ventana de oportunidad que cierra el 17 de abril. El único requisito real es saber contar en un minuto por qué tú, entre todos los candidatos del mundo, mereces una isla sueca para ti.