La familia Pombo ha decidido dar un giro a su vida en el campo. La antigua casa familiar, conocida como Casa Vaca, ya no respondía a las necesidades de una familia que no deja de crecer. Con siete nietos y cada vez más planes compartidos, Papín y Sito han apostado por una vivienda más amplia en Adrados, Segovia, concebida para que sus hijas, parejas y pequeños sigan reuniéndose los fines de semana. La diferencia fundamental está en el planteamiento: la nueva casa prioriza el espacio, la comodidad y la convivencia entre varias generaciones.