Lo que llega da miedo y la AEMET ya avisa: llega una ciclogénesis explosiva y va a reventar en esta zona de España
Se espera que haya una gran borrasca que comenzará este viernes
No se salva casi nadie: la AEMET activa los avisos por nieve, niebla, viento y lluvia en toda España
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El foco meteorológico se desplaza hacia el Mediterráneo mientras el chorro polar vuelve a deformarse y amenaza con cambiar por completo el patrón atmosférico sobre España. Tras un fin de semana marcado por temperaturas muy bajas, todo apunta a que esta corriente en altura se ondulará de forma notable y descenderá hasta latitudes poco habituales, situando a gran parte del país bajo la influencia de aire frío.
Este giro en la circulación supondrá el relevo de las masas templadas y húmedas procedentes del Golfo por aire más frío, que sin llegar a ser de origen ártico, sí conservará un alto contenido de humedad. En la práctica, el paso continuo de borrascas no se interrumpirá, pero sí cambiará su naturaleza: menos suavidad térmica y más ambiente invernal, con descensos generalizados de las temperaturas.
Bajada de las temperaturas, según la AEMET
Las consecuencias se dejarán notar con fuerza. Se espera una nueva caída de los termómetros, el regreso de las heladas a numerosas zonas y máximas claramente más bajas en cuestión de horas. El aire frío será tan extenso que incluso se prevén nevadas en regiones del norte del Sáhara, un indicio claro de la magnitud del episodio.
Mientras tanto, el Mediterráneo se prepara para un episodio adverso de alto impacto. Aunque durante el sábado ya podrían registrarse movimientos en el golfo de Valencia y el mar Balear, el escenario más delicado se perfila para el lunes 19. Ese día, la configuración del chorro polar podría favorecer la formación de una borrasca muy intensa mediante un proceso de ciclogénesis.
Baleares, el punto clave
Según la AEMET, este fenómeno, habitual en el Mediterráneo bajo ciertas condiciones, se produce cuando aire frío en altura interactúa con un mar todavía templado y cargado de humedad. La combinación es explosiva y puede dar lugar a un temporal severo, con fuertes vientos, mala mar y precipitaciones muy destacables.
Los modelos meteorológicos comienzan a coincidir en un escenario claramente invernal para Baleares y la fachada mediterránea. Podrían registrarse lluvias persistentes y, en función de la trayectoria final de la borrasca, nevadas en zonas medias y altas del este peninsular. No obstante, la posición exacta del sistema y su intensidad siguen siendo inciertas, un factor clave que marcará la diferencia entre un episodio frío sin grandes consecuencias o un auténtico temporal invernal de gran alcance.