¿Qué tipo de agresiones pertenecen a la violencia de género?

Son muchos los tipos de violencia de género que existen en la actualidad

Violencia de género
La violencia de género puede provocar efectos devastadores en las víctimas.

La violencia de género es un término que lamentablemente está de rabiosa actualidad y que define cualquier acto violento o agresión ejercida contra una persona con el objetivo de vulnerar su bienestar físico, psíquico o relacional. Una situación donde influye de manera notable el sexo y la identidad de género de la víctima. A pesar de que esté más vinculada a las mujeres, también incluye a los varones que sufren este tipo de ataques. Es aquí cuando hay que diferenciarla de la violencia machista, donde solo el sexo femenino es el foco de la agresión.

Sin embargo, a pesar de lo que muchos puedan pensar, la violencia de género no se reduce a la agresión física entre los miembros de una pareja. Dentro de esta noción destacan otros actos de suma importancia como la discriminación laboral, la prostitución forzada, las agresiones sexuales e incluso los ataques homofóbicos hacia grupos LGTBI. Bajo esta premisa, dentro de la violencia de género podemos encontrar los siguientes tipos de agresión.

Violencia física

Violencia de género
La violencia de género no solo se reduce a las agresiones físicas.

Esta tiene lugar cuando se emplea una fuerza contra el cuerpo de la víctima, con el riesgo de producir cualquier daño o lesión física. Golpes, empujones, quemaduras, lanzamiento de objetos e intentos de estrangulamiento o asesinato son solo algunos de los ataques que incluye esta clasificación.

Violencia psicológica

¿Qué tipo de agresiones pertenecen a la violencia de género?
La violencia psicológica es la más difícil de identificar.

Este tipo de violencia causa un daño emocional en la víctima, que influirá de forma destacada en su autoestima y desarrollo personal. El objetivo del agresor es controlar sus acciones, comportamientos y decisiones mediante el uso de amenazas, humillaciones, manipulación o aislamiento. La violencia psicológica es la más complicada de detectar, aunque su persistencia en el tiempo tiene un resultado devastador en la víctima.

Violencia sexual

Violencia de género
La existencia de un vínculo afectivo entre agresor y víctima no es siempre habitual.

Como su propio nombre indica, incluye cualquier acto de naturaleza sexual forzada o no consentida. No importa si el agresor guarda relación afectiva con la víctima, pues en esta categoría no solo encontramos la agresión o el abuso sexual, también la trata de personas, la prostitución forzada, la explotación o la esclavitud.

Violencia económica

Violencia de género
La violencia económica es más habitual entre los miembros de una misma familia.

Aunque no sea una de las formas de violencia de género más reconocidas, sí que es muy habitual dentro del ámbito doméstico. Esta se basa en la privación intencionada y no justificada legalmente de recursos para el bienestar físico o psicológico de la víctima y sus allegados.

Violencia simbólica

Violencia de género
Cualquier tipo de violencia de género afecta terriblemente al autoestima de la víctima.

A través de mensajes, signos y patrones estereotipados el agresor transmite la dominación, desigualdad y discriminación de la víctima en las relaciones sociales. En este ámbito se encuentran, por ejemplo, la violencia laboral, institucional, mediática o obstétrica.

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