Qué es la toxina cereulida y qué síntomas tiene: la leche infantil que ha intoxicado a varios bebés en España
Sanidad activa los protocolos tras detectarse varios casos de intoxicación por una peligrosa toxina en lotes de leche infantil
Los expertos advierten sobre la rapidez de los síntomas y piden extremar las precauciones con las marcas afectadas
Sanidad desconoce qué enfermó a los bebés, descarta leche contaminada y no excluye nuevos casos
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La seguridad alimentaria infantil se ha puesto en jaque en las últimas horas tras la aparición de varios casos de bebés intoxicados en diversos puntos de España. El origen, según las investigaciones preliminares, se encuentra en una contaminación por la toxina cereulida presente en determinados lotes de leche infantil.
Esta sustancia, producida por la bacteria Bacillus cereus, ha obligado a las autoridades a retirar productos del mercado y a emitir una guía urgente para que los padres sepan cómo actuar y reconocer los síntomas de forma inmediata.
¿Qué es exactamente la toxina cereulida?
Aunque el nombre pueda sonar extraño, la toxina cereulida es una vieja conocida en el ámbito de la microbiología alimentaria. Se trata de una sustancia tóxica generada por la bacteria Bacillus cereus. Lo que la hace especialmente peligrosa es su resistencia: a diferencia de otros patógenos, esta toxina es termorresistente, lo que significa que no se destruye fácilmente con el calor una vez que se ha formado en el alimento.
En el caso de la leche infantil, la contaminación puede ocurrir durante el proceso de fabricación si no se mantienen controles estrictos de higiene y temperatura. Una vez que el bebé ingiere la leche contaminada, la toxina actúa de forma casi inmediata en el sistema digestivo.
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Síntomas clave: ¿Cómo saber si mi bebé está afectado?
La rapidez es la principal característica de la intoxicación por cereulida. A diferencia de otras infecciones que tardan días en dar la cara, ésta suele manifestarse entre 1 y 5 horas después de la toma. Estos son los síntomas que deben ponerte en alerta:
- Vómitos bruscos: es el síntoma más común y aparece de forma repentina.
- Náuseas intensas: el bebé se muestra especialmente inquieto y molesto.
- Dolor abdominal: malestar visible y llanto inconsolable.
- Diarrea: en algunos casos puede acompañar a los vómitos, aunque es menos frecuente que en otros tipos de intoxicaciones por la misma bacteria.
En la mayoría de los casos, los síntomas desaparecen en unas 24 horas, pero en bebés tan pequeños el riesgo de deshidratación es muy alto, por lo que la visita a urgencias es obligatoria.
Medidas de prevención y marcas afectadas
Las autoridades sanitarias ya han comenzado la retirada de los lotes sospechosos. Si tienes botes de leche de fórmula en casa, lo más importante es verificar el número de lote con los listados oficiales publicados por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).
Como norma general, los expertos recomiendan no preparar los biberones con demasiada antelación y, si se hace, mantenerlos siempre en la nevera para evitar que cualquier bacteria pueda reproducirse y generar la temida toxina.