Pan y bollería

Bagels

Bagels
0 Comentar

Con un agujero central y un suave sabor dulce, el bagel (que significa “anillo”) se ha convertido en uno de los panes más famosos y populares.

Estos tiernos bollos de forma redondeada, procedentes, al parecer, de los shtetl (barrios judíos) son ya un clásico en los desayunos neoyorkinos, y no hay brunch que se precie sin su dulce o salada presencia.

¿Os atrevéis con estas roscas de exterior brillante y de tierno interior?

Ingredientes:

  • 2 cucharaditas de levadura
  • 1 cucharada y ½ de azúcar glas
  • 300 ml de agua
  • 500 g de harina de fuerza
  • 1 cucharadita de sal

Elaboración:

En un bol pondremos alrededor de unos 100 ml de agua. Echamos la levadura y el azúcar y removemos para que se integren bien. Dejamos durante unos 5 minutos.

Por otro lado, unimos la harina y la sal, y hacemos una especie de hoyo en el centro como si fuese un volcán. En él, echaremos la anterior combinación (agua, levadura y azúcar) junto a la mitad del agua restante.

Bagels

Mezclamos bien con las manos y vamos agregando el resto del agua según vaya siendo necesario. El objetivo es conseguir que la masa sea firme y esté solo humedecida. Recomendación: Es fundamental controlar la cantidad de agua que vamos añadiendo, para ello, lo haremos de una manera progresiva, así no nos quedará un resultado demasiado liquido y sin opción a rectificarlo.

En una superficie lisa (una tabla de madera, sobre la encimera, etc.) extendemos un poquito de harina y amasaremos la pasta durante unos 10 minutos hasta que tenga una textura uniforme y elástica. Recomendación: No pongáis la masa directamente sobre el espacio donde vayáis a trabajarla ya que instantáneamente se quedará pegada y os resultará complicado el tratarla. Si vais echando harina esa adherencia desaparecerá.

Una vez tengamos lista la masa, nos untaremos las manos con un poco de aceite y procuramos envolver bien toda la pasta. Tapamos con un paño de cocina y dejamos reposar durante 1 hora. En este tiempo tendrá que ir aumentando hasta doblar más o menos su tamaño.

Cuando alcance este punto, desinflaremos y mantendremos 10 minutos.

Bagels

Partimos la masa en trozos iguales (unos 8-9) y les damos forma redondeada a cada uno.

Con el dedo, haremos un agujero central en cada bola, y haremos movimientos circulares para ir agrandándolo poco a poco sin aplastar el resto de la masa. No existe una medida ideal, pero podéis guiaros por el resto de la pasta. Calculad que el resultado es un bollo en cuyo interior se pueden untar o meter alimentos. Tampoco lo dejéis demasiado pequeño porque durante el cocinado acabaría cerrándose.

Nuevamente tapamos con un paño húmedo y dejamos reposar 10 minutos.

Y ahora viene el secreto mejor guardado de estos panecillos… Y es que antes de hornearlos hay que hervirlos para que adquieran ese reluciente exterior y esponjosidad interna.

Para ello, pondremos un cazo con agua y esperaremos a que rompa a hervir, en ese momento iremos echando las roscas de una en una y las sacaremos en cuanto floten. Dejamos que escurran (soltarán todo el liquido sobrante por sí mismos).

Bagels

Precalentamos el horno a una temperatura de 220 grados y horneamos  durante unos 15 o 20 minutos. Recomendación: Como siempre, los tiempos indicados son muy relativos, y si observáis que empiezan a dorarse estad atentos para sacarlos antes de que se tuesten demasiado.

Dejamos que se enfríen y ya podremos disfrutar de ellos.

Sugerencia: este tipo de panes está muy rico tanto solo como acompañado en su interior por algo dulce (como mermeladas de frutas, cacao, etc.) o salado (crema de queso, salmón, etc.).

Nota: El tipo de harina que se usa en esta receta es harina de fuerza, distinta de la harina normal de trigo y que debe su nombre a su alto contenido en gluten, por lo que no es apta para consumo en caso de enfermedad celíaca.

 

Resumen
recipe image
Receta
Bagels
Fecha

Noticias relacionadas

Categorías

Últimas recetas