No asfixiemos a las tecnológicas, son nuestro futuro

No asfixiemos a las tecnológicas, son nuestro futuro

El festival tecnológico que representó el Mobile en Barcelona, se despidió catapultando a la tecnología 5G como el gran paso y su imparable lujo de posibilidades que ofrece y presentando las tendencias que van a imperar. EEUU, China y Corea del Sur ya dispondrán este mismo 2019 de la tecnología 5G. Europa, en cambio, tendrá que esperar, por lo menos, hasta 2020: faltan despliegues y lanzamientos comerciales. Este comentario podría ser una simple anécdota. Empero, tiene mayor carga de profundidad. Europa, esclava de su burocracia y de sus ínfulas internas, sin brújula ni liderazgos, anda desnortada. Lo corrobora el dato que la industria europea entra en contracción y los pedidos se desploman al nivel más bajo de los últimos siete años. La locomotora alemana afloja su velocidad e Italia y España también. Entre las mayores empresas mundiales por capitalización bursátil, ninguna de la Unión Europea. Los excesos de capacidad de nuestras empresas anticipan tiempos complicados…

Mientras Europa, con España marcando el paso en este sentido, se dedica a castigar fiscalmente a las grandes compañías tecnológicas, EEUU, China, Japón y Corea del Sur suman esfuerzos investigadores y desarrollos en el control de lo que será el gran poder del mundo, si no lo es ya. Las grandes empresas mundiales están germinando en el sector tecnológico que se convierte en el motor propulsor de la economía, caracterizado por ser un sector intensivo en conocimiento, en investigación y desarrollo, en innovación tecnológica, donde se están forjando auténticos monstruos con vocación global, superando obstáculos y operando sin fronteras. ¿Qué hacen esas grandes compañías que señalan el camino a seguir al resto del mundo? Sus balances rebosan liquidez, donde cristalizan sus elevados beneficios. Invierten fuertemente en activos intangibles y en gastos de investigación y desarrollo, destinando elevadas sumas a propiedad intelectual, contando con equipos profesionales y capital humano de talla, remunerando a sus colaboradores, cuya formación y preparación es excepcional, generosamente, estableciendo rompedoras formas organizativas.

Esas empresas son grandes con tendencia a ser aún más grandes gracias a sus sinergias, merced a su fluidez de relaciones con otros conglomerados, globalizándose, abocándose constantemente a las nuevas tecnologías, abriéndose al mundo. Se mueven con suma facilidad hacia nuevos mercados y adaptan sus estructuras organizativas en cada país. La digitalización, internet, les permiten acercarse a los consumidores que se encuentran en cualquier lugar del mundo sin necesidad de contar con inversiones físicas e instalaciones de enjundia, soslayando activos inmovilizados costosos. Y antes de cerrar estas líneas, permítame, ya que las abría evocando la última edición del Mobile 2019 celebrado en Barcelona, referirme a “Optimus”. Soy consciente de que el Mobile 2019 ha sido más objeto de atención por los besamanos y saludos, o no, de rigor, por el comportamiento comme il faut de ciertos personajes políticos, por la huelga del Metro y la ausencia de vehículos de Uber y Cabify que ha sorprendido a propios y extraños llegados desde alejados confines, que no por los impresionantes avances que se han visto. Y es que la endemoniada actualidad política en España se impone por delante del progreso.

Optimus es el nombre del quirófano que acogió un piloto con 5G en el Hospital Clínico de Barcelona, excelentemente dirigido por cierto por el Doctor Josep Maria Campistol, que cuenta con la tecnología más avanzada, actualizado constantemente y cuya inversión asciende a 40 millones de euros. El pasado 27 de febrero, miércoles, en el transcurso del Mobile y desde el recinto de la Feria Barcelona, en el complejo de la Gran Vía de L´Hospitalet, con tecnología 5G y el software Ais Channel, el Doctor Antonio de Lacy, cirujano jefe del Servicio de Cirugía General y Digestiva del Hospital Clínico, asistió al equipo médico y de cirujanos que llevaron a cabo una compleja operación de cirugía gastrointestinal.

Los avances tecnológicos no se limitan a simples novedades en nuestros artilugios electrónicos. La realidad 5G, sin retrasos en la comunicación y conectividad en tiempo real, permite progresar en muchos campos y uno de ellos es la sanidad. La cirugía, en Barcelona vivió un momento clave a nivel mundial: el del antes y el del después de las nuevas tecnologías dentro de un quirófano y con dirección y control remoto, protagonizado por médicos españoles. Eso es la prosperidad. Y esto el Mobile de Barcelona.

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