El aviso de Hacienda que afecta a estos madrileños: hasta 600 € en la declaración de la Renta 2026
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En las últimas semanas, la Agencia Tributaria ha empezado a perfilar un cambio que afectará directamente a miles de madrileños que cobran el salario mínimo. La revisión del IRPF ligada a la última subida del SMI no es un asunto menor, porque determina si estos trabajadores seguirán sin tributar o si deberán asumir retenciones que antes no se aplicaban. El Ministerio ya ha adelantado que será necesario ajustar las deducciones para evitar ese escenario.
La actualización del salario mínimo lo ha situado en 17.904 euros brutos al año, una cifra que exige revisar los tramos y deducciones para que quienes perciben ese sueldo no pierdan poder adquisitivo. Ese análisis técnico ha llevado a Hacienda a preparar una ampliación de la deducción estatal, que se aplicará por primera vez en la declaración de la Renta de 2026. Una medida que, de confirmarse, tendrá impacto directo en los trabajadores con ingresos más ajustados. La Comunidad de Madrid es una de las autonomías donde más se deja notar este cambio ya que acumula uno de los mayores números de perceptores del salario mínimo de todo el país, lo que convierte esta decisión fiscal en un asunto de especial relevancia. Según las estimaciones del Ministerio, la nueva deducción podría acercarse a los 600 euros.
El aviso de Hacienda que afecta a estos madrileños
El planteamiento de Hacienda parte de una situación clara ya que con la subida del SMI, muchos trabajadores podrían verse por primera vez dentro del IRPF si no se modifican ciertos parámetros. Eso generaría un efecto paradójico, ya que una mejora salarial quedaría parcialmente neutralizada por el impuesto. Para evitar esa consecuencia, el Gobierno está ultimando una ampliación de la deducción específica vinculada a estas rentas bajas.
Este mecanismo ya se utilizó en 2025, cuando la deducción se fijó en 340 euros tras una actualización previa del SMI. Ahora, esa cantidad no es suficiente. Con el nuevo salario mínimo, los técnicos calculan que el ajuste debe superar ampliamente los 200 euros adicionales para que el trabajador no note una pérdida de poder adquisitivo. De ahí que la cifra final ronde los 600 euros, siempre pendiente de confirmación oficial.
Además, fuentes del entorno fiscal señalan que Hacienda busca evitar diferencias bruscas entre comunidades. Las deducciones estatales tienen precisamente esa función: garantizar un marco homogéneo en todo el territorio, con independencia de que cada autonomía pueda aplicar después sus propios beneficios fiscales.
Madrid, una de las regiones más afectadas
En la práctica, el impacto de esta medida es especialmente notable en Madrid. La comunidad concentra más de 387.000 trabajadores que cobran el salario mínimo, sólo superada por Andalucía. Esto convierte a la región en un punto clave del ajuste, ya que cualquier modificación afecta a un volumen amplio de contribuyentes.
Si finalmente se aprueba la ampliación, el funcionamiento será el habitual. Durante 2026, las retenciones aplicadas por las empresas seguirán su curso según las tablas provisionales. Será en la declaración del ejercicio, ya en 2027, cuando los contribuyentes perciban la devolución correspondiente. Este sistema permite ajustar con precisión el efecto fiscal una vez terminada la campaña, sin alterar el cobro mensual de los trabajadores.
En varios municipios madrileños el impacto será aún más visible, sobre todo en aquellos donde predominan empleos con sueldos ajustados. Sectores como la hostelería, el comercio de proximidad o los servicios encadenan buena parte de los contratos vinculados al salario mínimo, y eso hace que cualquier modificación del IRPF tenga un efecto directo en miles de nóminas. En estos entornos, una deducción más amplia puede suponer que el trabajador llegue al final del año sin un desfase inesperado en su declaración.
La actualización del salario mínimo no se entiende únicamente como una decisión interna. España debe avanzar hacia el objetivo marcado por la Carta Social Europea, que sitúa el SMI en torno al 60 % del salario medio. Ese compromiso explica la subida de estos meses y también la necesidad de retocar el impuesto para que la mejora no se diluya entre retenciones y ajustes fiscales.
Qué deben esperar los madrileños en la Renta 2026
En la práctica, el ajuste no requerirá gestiones adicionales por parte de los trabajadores. Las empresas aplicarán las retenciones habituales durante 2026 y será en la declaración correspondiente, ya en 2027, cuando se refleje la corrección ligada al nuevo salario mínimo. El resultado aparecerá directamente en el borrador, igual que ocurre con otras deducciones estatales. Aun así, merece la pena seguir de cerca la aprobación de la norma, porque será el documento que confirme el importe final y los requisitos que se tendrán en cuenta. También es recomendable revisar de vez en cuando las retenciones que practica la empresa, sobre todo en los primeros meses del año, para comprobar que no se producen desajustes.
En un contexto de sueldos ajustados, este tipo de deducciones juega un papel importante para muchos hogares madrileños. La actualización del SMI persigue mejorar la renta disponible de quienes menos ganan y el ajuste del IRPF funciona como un complemento necesario para evitar que parte de esa subida se pierda por el camino.