El PP nombrará presidente de la Asamblea de Extremadura a Manuel Naharro si no hay acuerdo con Vox
Su nombramiento dará el control de Parlamento extremeño a los de María Guardiola
Vox ha propuesto a Ángel Pelayo Gordillo como presidente de la Asamblea
El PP de Extremadura propondrá este martes al líder del partido en Badajoz, Manuel Naharro, como presidente de la Asamblea regional en caso de no fraguarse finalmente un acuerdo con Vox. Una designación, la del también vicepresidente segundo de la Cámara regional que, según ha podido saber OKDIARIO, dará el control del parlamento extremeño a los de María Guardiola tras anunciarse la suspensión de las negociaciones con los de Santiago Abascal.
Con la designación de Naharro (Badajoz, 1986), el PP pretende poner fin al estancamiento de los acuerdos con Vox una vez que este pasado lunes fueran estos mismos quienes confirmaran a este diario su intención de suspender el diálogo con el equipo de Guardiola por «negarse a cambiar Extremadura» a un día de tener que configurar la presidencia de la Asamblea regional.
La falta de entendimiento entre ambas fuerzas políticas ha llevado a los populares a dar un golpe sobre la mesa y plantear una alternativa. Un giro en la estrategia de los de Guardiola que, salvo un acuerdo in extremis con Vox, llevará al actual presidente del PP en Badajoz a erigirse como presidente de la Asamblea. Un nombramiento, el de Naharro, que marcará el inicio de la nueva legislatura en Extremadura, también la cuenta atrás para el proceso de investidura.
Una vez quede constituida la Mesa del parlamento regional, serán los encargados de proponer al candidato a la presidencia de la Junta extremeña. En este caso, a la actual presidenta en funciones y ganadora de las elecciones autonómicas del pasado 21 de diciembre, María Guardiola.
Tras esta primera propuesta, el Reglamento establece un plazo de hasta dos meses desde la primera votación para que se consiga elegir a un presidente para la región. Si no se lograran recabar los apoyos necesarios para su investidura en este periodo de tiempo, la Asamblea procedería a su disolución de manera inmediata. A consecuencia de ello, se convocarían unas nuevas elecciones autonómicas.
Algo que desde Vox sostienen que «parece las intenciones de Guardiola» al considerar que la popular no está dispuesta a ceder en las negociaciones de manera proporcional a los apoyos que Óscar Fernández Calle logró cosechar con el 17% de los votos y 11 escaños, más del doble que en 2023.
A la espera de diálogo
Fuentes del equipo negociador de Vox a OKDIARIO sostienen que lo que suceda este martes en la Cámara extremeña «es un misterio». Incluso al cierre de esta edición han puesto énfasis en que el diálogo con el PP sigue paralizado tras el órdago lanzado por Bambú, de no aceptar las condiciones de los populares para conformar un Gobierno de coalición.
Entre sus líneas rojas está precisamente que el PP no se ha detenido, según consideran, en valorar a los votantes de Vox. Ello, pese a que el equipo negociador de este partido, liderado por Montserrat Lluís, sostiene tener la voluntad de llegar a un pacto en el Gobierno aun a pesar del desencuentro de este lunes desvelado en primicia por OKDIARIO.
En Vox desconfían de lo que pueda suceder en el último momento en la constitución de la mesa. Un tema espinoso, también para el PP, habida cuenta de que tras los comicios de 2023 fueron los de Guardiola quienes cedieron la presidencia de la Mesa al PSOE. Un gesto que erosionó las relaciones entre los de Feijóo y los de Abascal hasta el punto de llevar al límite sus acuerdos.
Pelayo Gordillo, el senador de Vox
Siguiendo el procedimiento ordinario de todos los partidos, Vox ha propuesto como presidente de la Asamblea a su senador por designación autonómica, Ángel Pelayo Gordillo.El pacense, con una amplia experiencia política, sería el perfil que confiaría Abascal para dar solvencia a este puesto institucional, más aún aprovechando su bagaje en la Cámara Baja.
Hay que tener en cuenta que en todos los gobiernos autonómicos donde PP y Vox gobernaron en coalición –salvo la ya mencionada excepción extremeña–, los de Abascal han presidido los parlamentos regionales. Un gesto básico, consideran en el cuartel general de Bambú, visto por ejemplo en regiones como la Comunidad Valenciana o Aragón. «No es un asunto de sillones, sino de demostrar predisposición y dar muestras de confianza», añaden.