Ministerio de Exteriores

Julio Iglesias pagó a sus empleadas «el viaje y su seguro» y se comprometió a cubrir «emergencias médicas e imprevistos»

El cantante llevó tres empleadas de República Dominicana a Marbella para asistir a su familia

julio iglesias
Irene Tabera
  • Irene Tabera
  • Madrid (1996). Periodista de Investigación y Tribunales. Colaboradora TV en Telecinco. Antes en Mediaset Italia, Atresmedia y Moncloa. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense y Máster en Televisión en la Universidad Católica de Milán. Contacto: [email protected]

El cantante Julio Iglesias se encargó de cubrir “alojamiento, alimentación, viaje, seguro de viaje, cualquier emergencia médica, así como otros gastos que se les presenten” de varias empleadas dominicanas trasladadas temporalmente a su residencia en Marbella. Las trabajadoras realizaron labores domésticas internas, lo que ha motivado la apertura de actuaciones inspectoras por parte del Ministerio de Exteriores.

Según documentos publicados por eldiario.es, el 6 de julio de 2021 –hace ya más de cuatro años– Julio Iglesias envió una carta al cónsul español en Santo Domingo en la que solicitaba “tu ayuda en la solicitud de los visados Schengen para mis empleados (personal interno) que estarán viajando a España en los próximos días para atender a mi familia”.

En el mismo escrito, el cantante detallaba expresamente: “Confirmo que cubriré su alojamiento, alimentación, viaje, seguro de viaje, cualquier emergencia médica, así como otros gastos que se les presenten”. A pesar de ello el Gobierno de Pedro Sánchez quiere ir contra el artista madrileño y le quiere sancionar por estos hechos.

Los visados que se concedieron fueron tipo C de corta estancia, adecuados únicamente para turismo, negocios o estudios breves. En ninguno de ellos se contemplaba la posibilidad de trabajar en España, lo que genera una situación de irregularidad administrativa y laboral. Según la web del consulado, ese visado “no es un permiso de trabajo”.

Las trabajadoras, una vez en Marbella, supuestamente desempeñaron funciones domésticas completas sin contrato adicional al que tenían en República Dominicana ni alta en la Seguridad Social española.

Una de ellas se encargaba de ayudar en la cocina, ser cocinera y arreglar las habitaciones. Supuestamente sólo tuvo un día de vacaciones en toda la estancia en la soleada ciudad malagueña.

El entonces cónsul español en República Dominicana, Pablo Gómez de Olea, explicó al digital de Ignacio Escolar que este tipo de visado “es el que suele utilizarse para el personal doméstico contratado en origen que es trasladado temporalmente a España junto con su empleador” y que “no se hizo solo con Julio Iglesias”.

La concesión del visado se basó en que un tercero asumía todos los gastos y que existía arraigo en el país de origen, sin que se comprobara la existencia de contrato ni condiciones laborales.

Exteriores dijo al citado rotativo que los cónsules actúan “conforme a la legislación vigente” y que la Inspección General de Servicios interviene “de oficio y cuando se produce cualquier hecho que así lo requiere”. Sin embargo, ya avisaban que los expedientes de visado se destruyen al año de la fecha de solicitud, dificultando el análisis posterior de estas decisiones.

El periódico de Escolar habló con expertas en Derecho laboral que decían que un visado de corta estancia «nunca sería el visado adecuado» si la finalidad del viaje era laboral. Ya apuntaban en una noticia publicada a finales de enero que podría haber «desviación de poder o una prevaricación por parte del funcionario involucrado».

Denuncia archivada

Esta operación se registra después de que la Fiscalía de la Audiencia Nacional haya tumbado por falta de capacidad de juzgar la denuncia por presuntos acosos sexuales de Julio Iglesias a sus empleadas domésticas y fisoterapeutas.

El cantante negó en un comunicado posterior “haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer” y ha calificado las acusaciones de “absolutamente falsas”.

Del mismo modo que ocurrió con Nacho Cano, el Gobierno ahora trata de ir contra un artista que ha hecho guiños a la derecha abriendo una causa por presuntos delitos contra los trabajadores. En el caso del compositor de Mecano el caso quedó en nada y ahora es él quien va contra el Estado por acusaciones infundadas. Podría ocurrir lo mismo con Julio Iglesias.

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