Batalla campal en el cierre de campaña del PP: vídeos contra Casado y peticiones de control de las mesas

El cierre de campaña del PP se ha convertido en una pelea en el barro. Vídeos acusando a Pablo Casado de machista; respuestas de urgencia para contrarrestar los mensajes difamantes en las redes; y peticiones de blindaje de la seguridad de las mesas electorales para evitar pucherazos. Así transcurren las últimas horas de las primeras pseudo primarias que vive el Partido Popular.

Los vídeos que reproduce OKDIARIO están siendo distribuidos por cadenas privadas de WhatsApp y están pensados para ser viralizados.

En uno de ellos se acusa a Casado de machista y se le muestra acompañado por su equipo del que se afirma que son sólo hombres porque no ha querido contar con mujeres.

Por grupos privados de WhatsApp circula un vídeo en el que se acusa a Pablo Casado de machista

Ninguna de las otras dos grandes candidaturas ha admitido la autoría del vídeo. Pero lo cierto es que se ha empezado a remitir en cadenas de miembros del PP a partir de la media mañana.

Casado responde con otro vídeo

Desde la candidatura de Casado han reaccionado tras descubrir el intento de difamación con otro vídeo que van a divulgar de inmediato: uno en el que aparece Pablo Casado con sus apoyos femeninos dentro del PP.

Se trata del cierre más duro para una campaña que ha sido recibida en algunas sedes al grito de “ni presiones, ni dossiers”. Y una campaña que nació con la divulgación de las supuestas irregularidades del máster de Pablo Casado. Unas supuestas irregularidades que Pablo Casado ha combatido con los documentos en la mano que prueban la efectiva realización de las pruebas que se le exigieron en la Universidad Rey Juan Carlos.

Reclamación de interventores 

Pero es que, además, en los últimos días y tal y como ha publicado OKDIARIO, los candidatos han demostrado una desconfianza plena y han pedido que haya interventores en las mesas.

La pugna ha surgido en dos comunidades autónomas concretas: Castilla y León y Castilla La Mancha. Y la reclamación ha sido contestada con frialdad desde los órganos del partido que han recordado que la imagen de ver interventores en las mesas sólo podría trasladar un mensaje: “El de que no nos fiamos ni de nosotros mismos y que tenemos una desconfianza absoluta sobre la limpieza del proceso”.

El debate, pese a ello, está servido. Y es que desde la candidatura de Pablo Casado se ha asegurado en diversas ocasiones que se “están observando presiones de voto en determinadas direcciones. Algo que no debería ocurrir, porque el voto debe ser libre”.  Desde la candidatura de Soraya Sáenz de Santamaría se ha hablado de la posibilidad de contar con estos interventores.

Lo último en España