Luzón súperfavorito para ser fiscal jefe Anticorrupción con Ángeles Montes como única rival

Alejandro Luzón

El fiscal Alejandro Luzón es el gran favorito para ser el nuevo responsable de la Fiscalía Anticorrupción. En la pugna por ocupar la plaza del dimitido Manuel Moix figura como única rival María Ángeles Montes, una experta jurista que ha desarrollado prácticamente toda su carrera en el País Vasco.

Moix estuvo al frente de Anticorrupción durante 87 polémicos días, hasta que se vio obligado a dimitir tras conocerse que administraba junto a sus hermanos una sociedad radicada en el paraíso fiscal de Panamá.

Fuentes jurídicas consultadas por OKDIARIO, aseguran que el favorito para sustituir a Moix es Alejandro Luzón. Sin embargo, no hay que descartar que Ángeles Montes se pueda convertir en la primera mujer que lidera la Fiscalía Anticorrupción desde su creación por parte de Felipe González en 1995. Lleva años esperando dar el salto definitivo a un puesto de relevancia a nivel nacional dentro del Ministerio Público.

Ambos tienen una cosa en común, la anterior fiscal general del Estado Consuelo Madrigal consideraba a los dos profesionales como favoritos para ocupar la plaza más polémica y mediática del Ministerio Público. Sin embargo, el peso de Luzón, perteneciente a la mayoritaria Asociación de Fiscales, y el hecho de haber estado adscrito durante 20 años a la Fiscalía Anticorrupción le convierten en el candidato idóneo para ocupar la plaza de Moix.

Alejandro Luzón (53 años) es actualmente fiscal de la Secretaría Técnica de la Fiscalía General del Estado, un órgano que da apoyo al fiscal general del Estado, pero con más carga política, al que llegó en 2015 a propuesta de Consuelo Madrigal. Sin embargo, en el currículum de Luzón, que perteneció a Anticorrupción desde su creación en 1995, figuran casos muy importantes y con una importante repercusión: Fondos Reservados, Roldán, Forum y Afinsa, Bankia…

Este fiscal, amante del cine y coleccionista de carteles históricos de películas, fue el encargado de llevar a cabo la investigación del ‘caso fondos reservados’. Luzón acusó a la cúpula de Interior del Gobierno socialista de Felipe González de apropiarse durante una década del dinero destinado a los fondos reservados. Pidió penas de 10 años y ocho meses y 7 años de prisión, respectivamente, para José Luis Corcuera y José Barrionuevo por un delito continuado de malversación de los fondos reservados del Ministerio del Interior entre 1983 y 1993. Para Rafael Vera, ex secretario de Estado, solicitó ocho años de cárcel.

Alejandro Luzón también fue el responsable de meter en prisión al ex director de la Guardia Civil Luis Roldán. Logró una condena récord en un funcionario público, 28 años de prisión, por los delitos de malversación de fondos públicos, cohecho, fraude fiscal y estafa. Roldán se había enriquecido con comisiones procedentes de la renovación de las casas cuartel de la benemérita y el uso ilícito de fondos reservados.

Mas reciente es su participación en la instrucción del caso Bankia en dos vertientes. Por un lado, la investigación de los consejeros de la entidad nacionalizada y su fraudulenta salida a bolsa. Durante esta investigación afloró un nuevo caso, el de las ‘tarjetas black’, que implicaba también a un importante número de consejeros que habían utilizado unas tarjetas de la entidad bancaria para gastos personales y que no fueron declarados a Hacienda, aduciendo que se trataba de parte de su remuneración.

Ángeles Montes, única rival de Luzón

En su camino para ocupar la Fiscalía Anticorrupción, Alejandro Luzón sólo tiene que salvar un escollo: Ángeles Montes. Esta fiscal con amplia experiencia en temas de terrorismo, espera dar el gran salto que le falta en su carrera dentro del Ministerio Fiscal y convertirse en la primera mujer en liderar Anticorrupción.

María Ángeles Montes Álvaro (Getxo, 1955) ocupa desde octubre de 2015 un puesto en la Fiscalía del Tribunal Supremo, después de haber desempeñado gran parte de su carrera profesional en el País Vasco. Llegó al puesto a propuesta de su compañera de promoción y, por aquel entonces, fiscal general del Estado Consuelo Madrigal.

Durante más de una década esta jurista fue la fiscal superior del País Vasco. Comenzó siendo la mano derecha del fiscal general Jesús Cardenal durante los gobiernos de José María Aznar, pero cumplió la mayor parte de su mandato bajo las órdenes de Cándido Conde-Pumpido. En el año 2011, Montes tenía la posibilidad de renovar en el cargo, sin embargo, dado que no tenia prácticamente opciones decidió no presentarse a la reelección aduciendo “motivos personales” y la necesidad de “un cambio de ciclo”. El fiscal general del Estado había decidido renovar el cargo, lo que supuso el relevo de Montes a la que sucedió Juan Calparsoro. Aquella decisión relegó a Montes a una segundo plano ocupando una de las tres fiscalías del País Vasco.

Tras esa pérdida de poder, Montes había sido la máxima representante del Ministerio Fiscal durante buena parte de los años más duros de la banda terrorista ETA en el País Vasco, esta jurista seria y hermética con la prensa decidió buscar una salida, con la mira puesta siempre en la capital. Todos los intentos que realizó por abandonar la tutela del Calparsoro cayeron en saco roto. Su amiga Consuelo Madrigal la propuso para ocupar la Sala de Violencia contra la Mujer del Tribunal Supremo, sin embargo, el puesto finalmente fue ocupado por Pilar Martín Nájera.

El 23 de octubre de 2015 dio, por fin, el salto a un puesto que de nuevo situaba a Montes en la primera línea de la Fiscalía. El ministro de Justicia, Rafael Catalá, y la Fiscal General del Estado, Consuelo Madrigal, proponían a María Ángeles Montes para ocupar uno de los puestos de la Fiscalía del Tribunal Supremo.

La carrera de María Ángeles Montes dio un giro radical el 3o de junio de 2000 al tomar posesión como fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. Montes había ocupado el puesto de manera interina durante tres años, tras el nombramiento de Jesús Cardenal como fiscal general del Estado. De hecho, Montes había sido su mano derecha en el País Vasco durante años. La jurista desempeñaba sus funciones en la Audiencia de Bilbao desde 1981 y fue teniente fiscal de la Audiencia de Bilbao desde 1987, hasta que Cardenal la propuso para ocupar su puesto al frente de la Fiscalía en el País Vasco.

María Ángeles Montes se convertía en la segunda mujer y la más joven en ocupar el puesto de fiscal jefe en España. Apasionada de la arqueología y los puzzles, según reconocía en una entrevista en el diario El País.

Siempre se ha mostrado esquiva con los medios de comunicación ya que, opina, lo que se cuenta o publica en los mismo muchas veces no se corresponde con la realidad judicial. “Muchas veces aparecen hechos delictivos a través de los medios de comunicación porque los periodistas investigan algo que les parece raro y en lugar de ponerlo en conocimiento del fiscal, lo publican. La Fiscalía llega hasta donde puede llegar”, señalaba en la misma entrevista.

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