EL RETO DE LA FINANCIACIÓN

¿Cómo funcionan las incubadoras de ‘startups’?

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Un grupo de trabajo en una empresa. (Foto: GETTY/ISTOCK)

Para iniciar un proyecto hay que tener en cuenta muchos factores que una sola persona es muy complicado que sea capaz de asumir. Especialmente si es la primera vez que se decide emprender una aventura empresarial, las dudas van in crescendo a medida que se van dando pasos hacia delante. Del mismo modo, una vez desarrollada la idea, no siempre resulta tan cómodo como se había pensado ponerla en práctica.

Para dar apoyo y asesoramiento a estos emprendedores que tienen clara una idea de negocio y desean desarrollarla existen las incubadoras de startups. En algunos casos, encontramos incubadoras que ofrecen tutorización solamente a partir de unan idea, sin que haya creada ninguna estructura de negocio. Del mismo modo, existen compañías ya consolidadas que quieren dar un paso adelante y crecer más. En este caso, acuden a las aceleradoras de startups.

Normalmente, las incubadoras y aceleradoras de startups se quedan un porcentaje del negocio (alrededor del 10%). Por lo tanto, son las primeras interesadas en que la idea de funcione y reporte beneficios. Los servicios que ofrecen son los siguientes:

·      Investigación de mercado: una idea puede parecer, a priori, muy buena, pero debe de tener salida entre suficiente público como para que sea viable. Para dar una respuesta a esta cuestión, es imprescindible desarrollar una investigación de mercado.

·      Definición del público objetivo: hay que acotar aquel segmento de población que muestra unas necesidades que pueden ser solventadas por el producto o servicio que se ofrece. El peligro de intentar dirigirse a un grupo demasiado amplio es que se acabe definiendo un producto que no deje totalmente satisfecho a nadie.

·      Elaborar un plan de negocio: es la línea que debe seguir la compañía para que el producto tenga la aceptación deseada y la empresa sea viable en el medio y largo plazo.

·      Desarrollo de la empresa durante los primeros meses: los inicios de todo negocio son complejos. En un primer momento, se es desconocido en el mercado y hay que hacer frente a una competencia que ya está asentada. En caso que no se cumplan las expectativas, es normal que aparezcan nervios y que se tomen decisiones sin tener en cuenta todos los aspectos que pueden afectar al desarrollo futuro de la compañía.

·      Contacto y sinergias con otros emprendedores: las incubadoras son espacios en los cuales pueden encontrarse distintos emprendedores, todos ellos con una idea a desarrollar. En este contexto de conocimiento y generación constante de contenido, distintas personas pueden entender que tienen negocios complementarios o ideas en común a desarrollar.

·      Financiación y/o capital: determinados proyectos precisan de grandes inversiones que no siempre se pueden hacer frente. Algunas incubadoras aportan el capital necesario para ello.

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