Los pilotos alzan la voz contra el nuevo reglamento y la FIA tomará una decisión en China
Varios se han quejado este jueves en la previa de la cita en Shanghái después de la primera carrera
Verstappen ya se toma incluso a broma el cambio de normas y Sainz, que esperó a estrenarlas, también se ha sumado a las críticas
Aston Martin reconoce haber perjudicado a Fernando Alonso en Australia: "Fue un desastre…"

Los pilotos han vuelto a alzar la voz este jueves contra el nuevo reglamento en la previa del segundo Gran Premio del Mundial 2026 en China. Carlos Sainz, que esperó hasta Australia para criticar los cambios en los monoplazas desde su propia experiencia, lo ha hecho desde un punto de vista constructivo, mientras que Max Verstappen directamente se lo toma a broma, asegurando que esta Fórmula 1 se asemeja más a un videojuego que a un deporte.
La FIA, que aún no se ha pronunciado al respecto, tomará una decisión de cara a Japón en función de cómo se desarrolle la cita en el circuito de Shanghái. La postura del organismo parece clara, y es que dentro de dos semanas, con tiempo suficiente para anunciar y comunicar modificaciones, la importancia de la potencia eléctrica será menor a la actual.
Los pilotos no comprenden que un adelantamiento se convierta en una condena, como sucedió en varias ocasiones en Melbourne con el duelo entre George Russell y Charles Leclerc, y la FIA sabe que eso tarde o temprano acabará afectando al entretenimiento y, por tanto, a las audiencias. De esta forma, todo apunta a que Japón será el escenario del nuevo renacer de una F1 recién parida.
«La solución más barata es cambiar mi simulador por la Nintendo Switch con el Mario Kart (una consola y un famoso videojuego). Se me dan bien los champiñones, pero las conchas azules no tanto y el cohete aún no está», dijo Verstappen en la rueda de prensa de pilotos en China con una ironía que no ha hecho ninguna gracia a la F1, que ha eliminado este fragmento de la comparecencia de sus canales oficiales.
Los pilotos manifiestan su descontento
La realidad es que Verstappen tiene toda la razón en reírse y eso se observa en la crítica de Sainz, con más mesura, quejándose de que la fusión ecuánime entre energía y combustión en los motores no es lo adecuado para este deporte: «No tengo ni idea de cuál puede ser la solución o el consenso adecuado. Lo único que puedo decir es que en Australia quedó claro que la fórmula para este principio de año, con una situación híbrida 50-50, probablemente no sea ni la final ni la correcta».
«No me gusta ver cómo baja la velocidad punta en medio de una recta ni levantar (el pedal) e ir deslizándote en medio de una vuelta clasificatoria», afirmó, echando por tierra el alto número de adelantamientos (120, por los 45 del año pasado en Melbourne). «Fueron artificiales y no respondieron al ADN de la competición. El desarrollo sólo te puede ayudar hasta cierto punto. Necesitamos algo de ayuda por parte de las normativas», concluyó Sainz.
Con el fin de mantener, en cierta medida, la pureza de la F1, todo apunta a que la FIA no tardará demasiado en actuar y que este GP de China será el juicio final para la puesta en escena del nuevo reglamento. Fernando Alonso también hizo un apartado para el asunto de las normas después de varias preguntas sobre el defectuoso Aston Martin con el motor Honda: «Siempre ha habido algunas curvas que desafiaban los límites de la física. El piloto debía usar todas sus habilidades y ser valiente. Ahora tienes que usar esas curvas para recargar las baterías».