Accidentes domésticos

Por qué no conviene usar el horno para guardar bandejas, moldes o sartenes: qué efectos puede tener en la cocción y por qué no lo recomiendan

Imagen generada por IA
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  • Fernando Larruscain
  • Estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Redactor de SEO en OKDIARIO. Apasionado del deporte y de las MMA.

Es común ver en muchos hogares españoles utilizar el horno como un estante donde guardar menaje, ya que no suele ser un electrodoméstico de uso recurrente. Sin embargo, no conviene dar este uso de almacenamiento al horno por una serie de motivos que pueden provocar que los utensilios se dañen, se altere la cocción de los platos y que se reduzca la vida útil del electrodoméstico.

La advertencia es clara por parte de la National Fire Protection Association (NFPA): 2 de cada 3 incendios de cocina ocasionados entre 2020 y 2024 han sido provocados por guardar utensilios en la cavidad del horno. Los fabricantes recomiendan mantener los productos combustibles alejados de las fuentes de calor y vigilar la preparación, en especial durante las cocciones prolongadas.

¿Qué utensilios no guardas por ningún motivo?

Dentro de que no se debe usar para guardar ningún objeto, guardar recipientes con plástico, goma, envases de alimentos, papel o utensilios no aptos para horno puede dañarse al calentarse. En determinadas situaciones donde aumenta la temperatura, los productos combustibles pueden arder.

¿Por qué no hay que usar el horno para guardar cosas?

Si mientras el horno está en funcionamiento, y hay bandeja o moldes guardados en los estantes inferiores mientras se cocina un alimento encima, la receta puede verse perjudicada. Las bandejas bloquean el aire obstruyendo la libre circulación del calor interno. Los alimentos pueden quedar crudos por un lado y quemados por el otro. Además, los objetos absorben gran parte del calor, haciendo que el horno tarde más en calentarse y consuma más energía y, por lo tanto, se traduzca en una subida en la factura de la luz.

El enemigo principal de esta práctica es el olvido. Encender el horno sin revisar el interior puede ser un peligro. Los restos de grasa o comida de sartenes guardadas arden con facilidad. Los mangos de plástico, pomos de baquelita o molde de silicona no aptos para altas temperaturas se destruyen por completo. Los tóxicos pueden aparecer si se sobrecalientan recubrimientos antiadherentes (como el teflón), que liberan gases nocivos para la salud.

En caso de guardar menaje sin estar 100% secos, la capacidad aisladora del horno sumado atrapa la humedad que se genere, oxidando tanto el electrodoméstico como las sartenes de hierro fundido.

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