La importante reflexión de Gabriel Rolón, psicólogo: «Es válido reconocer momentos felices del pasado, pero lo que fue ya está perdido»
Los tres aspectos clave de la rutina engloban la felicidad, el peso de los recuerdos y la dificultad de vivir el presente
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Los recuerdos se caracterizan por ser breves instantes de momentos vividos que consiguen dibujar una sonrisa en la vida de una persona. Aunque, los recuerdos no siempre son positivos, ya que en ocasiones el recuerdo de un momento negativo se convierte en la mayor dificultad para una persona y el presente pasa a formar parte del olvido.
El psicólogo Gabriel Rolón habla sobre cómo la felicidad, el peso de los recuerdos y la dificultad de vivir el presente se han convertido en tres aspectos claves de las rutinas diarias. El experto señala que actualmente es fundamental adentrarse en la profundidad de la memoria, deseo y construcción de la identidad para alcanzar el bienestar. «Hay personas que desean más haber sido felices que ser felices», asegura el especialista cuando advierte sobre el riesgo de quedar atrapado en la nostalgia o las expectativas.
Los recuerdos modificados
La idealización de una persona es algo que llevan a cabo numerosas personas a lo largo de su vida y afecta a su manera de afrontar la vida. En el caso de la idealización de los recuerdos se puede convertir en un acto «particular y enigmático», ya que intentar modificar o decorar los recuerdos vividos en algunos momentos, vínculos o etapas de la vida puede provocar que esa persona se aferre a esa reconstrucción del pasado y deje de trabajar en la posibilidad de construir la felicidad real en el presente. El especialista expresa que las personas hacen «una edición, un photoshopeo de los recuerdos». Además, la infancia se convierte en un recuerdo «más bello».
El caso del pasado
El pasado es esa línea temporal que no se puede recuperar. Rolón enfatiza que no es válido reconocer momentos felices del pasado y recuerda que «lo que fue ya está perdido». Al mismo tiempo, el experto resalta que es fundamental no bajarse de la vida antes de tiempo y sostiene que las personas que viven enfocadas en alcanzar una felicidad futura y añorar una pasada, dejan de experimentar el presente.
El caso del presente
El psicólogo detalla que los proyectos y los sueños es lo más importante en la vida. Por lo tanto, no recomienda cuestionar a quienes esperan la felicidad futura pero sí que advierte sobre el inminente peligro de atrasar la posibilidad de sentirse bien en el presente. Gabriel Rolón finalizaba su entrevista para LA NACIÓN, con unas palabras que no dejaron a nadie indiferente: «Somos lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros», refiriéndose a que los recuerdos y experiencias transforman a cada persona y no suponen la construcción de su felicidad en el presente.