Arte contemporáneo

León tendrá su Goya: el artista Ai Weiwei reescribe el ‘Tres de Mayo’ en el MUSAC

El artista establece así un paralelismo entre los fusilamientos de 1808 y los castigos contemporáneos ejercidos por los Estados

El legado de un artista total dialoga con Goya, con la historia y con la ciudad de León desde el MUSAC, uno de los museos más destacados del mundo

Ai Weiwei MUSAC LEÓN TRES DE MAYO
Imagen de la obra de Ai Weiwei en el MUSAC. (MUSAC)
Diego Buenosvinos

La donación al MUSAC de León de El Tres de Mayo (2023), una obra monumental de Ai Weiwei realizada con bloques de Lego, no es sólo una incorporación relevante a la colección de uno de los museos de arte contemporáneo más prestigiosos del panorama internacional. Es, sobre todo, un gesto cargado de simbolismo: la llegada a León de una de las voces artísticas y políticas más influyentes de nuestro tiempo para dialogar con Goya, con la memoria histórica y con una ciudad marcada también por el impulso temprano de la rebeldía.

Nacido en Pekín en 1957, Ai Weiwei es mucho más que un artista: es arquitecto, cineasta, activista y una de las conciencias críticas más reconocibles del siglo XXI. Su obra atraviesa disciplinas y formatos para cuestionar el poder, denunciar la violencia del Estado, defender los derechos humanos y poner en evidencia las contradicciones de la globalización. Desde sus investigaciones sobre las víctimas del terremoto de Sichuan hasta sus trabajos sobre los refugiados, Ai Weiwei ha convertido el arte en un espacio de resistencia ética.

Su importancia en la historia del arte contemporáneo radica precisamente en esa fusión entre estética y política. Ai Weiwei recupera imágenes del pasado, técnicas industriales o materiales cotidianos para activar una memoria incómoda y universal. En ese contexto se inscribe su diálogo constante con la historia del arte occidental, y de manera muy especial con Francisco de Goya.

Ai Weiwei.

El MUSAC de León: referencia mundial

El Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC), ubicado en la ciudad histórica de León, se ha consolidado desde su apertura como uno de los centros más relevantes del arte contemporáneo internacional. Su arquitectura icónica, su ambiciosa colección y su apuesta por producir obra específica lo sitúan en el mapa global junto a las instituciones más innovadoras del mundo.

La incorporación en 2025 de once nuevas obras de artistas como Ai Weiwei, Yasumasa Morimura, Luis Moro y Saelia Aparicio refuerza esa vocación. En el caso de Ai Weiwei, la donación de El tres de mayo profundiza en la memoria viva del museo, ya que la pieza fue creada expresamente para la exposición Ai Weiwei. Don Quixote, presentada en León.

La espectacular arquitectura del MUSAC de León, obra de Tuñón y Mansilla.

El Tres de Mayo: de Goya a Ai Weiwei

Cuando Ai Weiwei versiona El tres de mayo de 1808 en Madrid, no se limita a reinterpretar una imagen célebre. Se enfrenta a uno de los cuadros más radicales de la historia de la pintura. En el original de Goya, el espectador asiste a la ejecución de civiles madrileños por las tropas napoleónicas: una escena nocturna, brutal, donde la víctima —iluminada, con los brazos abiertos— se convierte en símbolo universal del sufrimiento humano frente al poder armado.

Ai Weiwei traslada esa composición al siglo XXI utilizando bloques de Lego, un material asociado a la infancia, a la industria y a la cultura global. La elección no es inocente: la fragmentación del soporte subraya la mecanización de la violencia y la repetición histórica de la represión. En su versión, el propio Ai Weiwei se sitúa entre los ejecutados, alineándose explícitamente con los oprimidos.

El artista establece así un paralelismo entre los fusilamientos de 1808 y los castigos contemporáneos ejercidos por los Estados, recordándonos que la historia del poder sigue escribiéndose con cuerpos sacrificados. Como él mismo ha señalado, Goya supo captar una empatía radical hacia el dolor humano, una cualidad que Ai Weiwei reactiva desde el presente.

León, abril de 1808: el otro levantamiento

No es casual que esta obra encuentre su lugar en León. Antes del célebre levantamiento madrileño del 2 de mayo, la ciudad vivió en abril de 1808 un alzamiento popular contra la ocupación francesa. Este episodio, menos conocido, pero fundamental, está hoy recordado en una inscripción en la Plaza Mayor, donde la ciudad reivindica su temprana resistencia.

Ese dato histórico añade una capa de lectura local a la obra de Ai Weiwei: León no es sólo un escenario expositivo, sino un territorio con memoria de insumisión. La conexión entre el Tres de mayo de Goya, la reinterpretación contemporánea de Ai Weiwei y el pasado leonés convierte la presencia de esta obra en el MUSAC en algo más que un acontecimiento artístico: es un cruce entre historia, política y ciudad.

Un legado para el presente

Con esta donación, el MUSAC en León refuerza su papel como espacio donde el arte contemporáneo no se limita a la contemplación estética, sino que interpela al espectador y activa la memoria colectiva. El Tres de Mayo de Ai Weiwei no habla sólo del pasado, sino de un presente marcado por nuevas formas de dominación y por la necesidad urgente de recordar.

En León, ciudad de levantamientos tempranos y de memoria inscrita en la piedra, la obra adquiere una resonancia singular. Entre Goya y Ai Weiwei, entre 1808 y hoy, el arte vuelve a recordarnos que la historia no está cerrada y que la empatía sigue siendo un acto radical.

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