OKENTREVISTA

Gisbert: «Ni en los regímenes totalitarios hemos visto una instrucción tan viciada como la de la juez de la DANA»

La injerencia del marido de la juez ha viciado toda la instrucción y debe anularse"

"La juez acotó la instrucción desde el principio para proteger al Gobierno; eso solo se explica con injerencia o dolo"

"La juez de la DANA debe ser recusada: su marido no solo interrogó a las víctimas, sino que la sustituyó completamente"

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Luis Balcarce

El abogado Rubén Gisbert, primer letrado personado en la causa de la DANA y representante de varias familias de víctimas, exige la nulidad completa de la instrucción y la remisión del caso a la Audiencia Nacional. En una entrevista en OKDIARIO, el letrado —que es además perito judicial y fue testigo directo de los hechos que denunciamos en exclusiva esta semana— asegura que la presencia del marido de la juez Nuria Ruiz Tobarra en las diligencias no fue puntual sino «continuada y sistemática», y que ha contaminado todo el procedimiento. «Si el marido la sustituía en sala, ¿qué no habrá pasado en casa mientras redactaba los escritos?», pregunta Gisbert, que también ha detectado mediante análisis léxico-sintáctico que los escritos de la juez llevan «al menos dos manos diferentes».

PREGUNTA.- Usted ha presentado una querella en representación de las víctimas que denuncian haber sido interrogadas nada menos que por el marido de la juez de la DANA, el magistrado Jorge Martínez Ribera. Y por ende también la solicitud de recusación de esta juez. A partir de esto, que es un auténtico escándalo —que su marido haya estado presente en los interrogatorios—, ¿cómo se dieron cuenta? Porque creo que en una charla que tuvimos en otro momento, usted me comentaba que al principio pensó que esta persona, Jorge Martínez Ribera, era un funcionario más y que asistía a la juez como funcionario, no como su marido y, por tanto, como alguien totalmente ajeno a esta causa.

RESPUESTA.- Bueno, por múltiples razones solicitamos efectivamente la nulidad de las actuaciones que ha practicado esta juez. Simplemente que se vuelva a la situación anterior a que esta juez —que se ha demostrado ya de manera evidente que no está utilizando los elementos que debe circunscribir la acción de una magistrada, como son la imparcialidad, la no injerencia y la inamovilidad— y que lo coja otro juez como debería. En este caso consideramos que tiene la competencia la Audiencia Nacional por el principio de territorialidad, ya que el mismo hecho produjo muertes en comunidades diferentes. Y en este caso concreto, cuando yo acudía con mis clientes —siendo el primer letrado personado en la causa— había una persona en sala que participaba en la práctica de la diligencia de la testifical de mis clientes. De hecho, cuando ustedes se pusieron en contacto conmigo era porque los audios que les habían llegado… pues yo soy partícipe y es algo grabado en esa diligencia. Entonces, por cierto, felicitarles por su labor de verificación de esa información.

P.- Y es que teníamos que contrastar si los que aparecían ahí eran las víctimas, sí, la voz del letrado —que era la suya— y, sobre todo, lo más importante: la voz de fondo que se escucha pero que se entiende perfectamente lo que dice, era la de Jorge Martínez Ribera.

R.- Efectivamente. Suerte que de algún modo quedaron recogidas estas prácticas, que yo —tanto yo como mis clientes— damos plena y absoluta autenticidad y fe de su integridad. Al principio consideraba que la persona que estaba allí practicando la diligencia de manera colegiada con la juez —aunque ya sería cuestionable— formaba parte de la carrera judicial como un elemento de refuerzo, ya que sabíamos que la juez de Catarroja había pedido apoyo al Consejo General del Poder Judicial, es decir, que le pusieran más personal para poder atender el volumen tan ingente de esta causa. Me enteré, creo que tres o cuatro meses después, cuando una compañera en sala me aclaró quién era. Porque este señor no solamente estaba en sala practicando diligencias colegiadamente con ella, sino que la acompaña a todas partes: cuando se hace un receso, entra, habla con ella, vuelve a salir, pero se mantiene en la puerta. Lo cual me sorprendía, porque este señor tiene un juzgado en Torrent —el número cuatro, creo— y no sé quién estará llevando sus asuntos. Y en un momento dado me dicen: «Este es el marido de la jueza.» Bueno, ¿qué me estás contando? Sí, sí, este es Jorge Martínez. Pues puede ser que este hombre haya tomado declaración a mis clientes. Este hombre ha participado y ha dado indicaciones.

P.- ¿Alguna vez presenció algo así en su trayectoria profesional? Porque este es un señor que se ha colado en una instrucción y ha interrogado a las víctimas como si la causa la llevara él.

R.- A ver, puede haber habido en España, sobre todo en casos de esta trascendencia política, injerencia del poder político o de algún tipo. Eso parece que desgraciadamente sucede. Pero no hasta el atrevimiento y la imprudencia de que en salas haya dos jueces —uno de ellos con una relación conyugal con la juez titular— suplantándola o actuando con ella. Es que es una cosa que tú la planteas… Yo esta semana, mientras preparaba los escritos, consultaba con algún amigo magistrado aquí en Madrid y me decía: «Rubén, sé como eres, sé que lo que dices es totalmente cierto, pero casi no me puedo creer lo que estás diciendo porque es una absoluta aberración.»

P.- Aparte, también publicamos que esta persona participó en charlas en sedes del Partido Socialista, es decir, que políticamente está muy posicionada. Estamos hablando de delitos de coacciones, revelación de secretos, usurpación de funciones públicas, prevaricación, encubrimiento y omisión del deber de perseguir delitos por una autoridad o funcionario público.

R.- Es que hay más elementos que yo advierto de manera concatenada. Mira, esto ya no se trata de hacer justicia de cualquier modo. Mi interés fundamental, hasta las últimas consecuencias, es —por mi relación personal e incluso familiar con gente de mi pueblo, y por todo lo que uno ha vivido allí durante tantos meses— hacer justicia. Eso es lo fundamental. Cuando uno constantemente está viendo que la instrucción está sirviendo para cercenar, suprimir y limitar la investigación, y para quitar del foco todo aquello que pueda tocar a una parte de la administración por filiación ideológica, dices: ¿qué está pasando aquí? Y hay otros elementos que han ido sucediendo, como el hecho de que en sala, en la propia práctica de la testifical de algunas personalidades como la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, yo estaba advirtiendo cómo algunos compañeros que se personaron muchos meses después, representando a partidos políticos y asociaciones, estaban en sala filtrando en tiempo real —algunos incluso grabando con el WhatsApp— la práctica de la diligencia, lo cual constituye un delito de revelación de secretos. Cuando veo que esto se está utilizando para construir un juicio paralelo a nivel mediático, para intoxicar y confundir a la opinión pública, y que no sepa realmente la información que está pasando en sala… la finalidad es que la sociedad tenga una perspectiva de lo que ha pasado que sirva a un relato ideológico y partidista, y no sepa realmente qué es objetivamente lo que ocurrió el día de la DANA. Yo lo pongo en conocimiento de Su Señoría en sede judicial, en los pasillos —y también estaba su marido delante—. Le digo: «Oiga, que sepa usted que este letrado, con nombre y apellido, está haciendo esto.»

P.- Pero un abogado colega suyo, [el letrado José María Bueno, abogado del ex secretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso] también fue objeto de una pieza separada abierta por esta jueza que le acusaba de machismo y de montar una campaña difamatoria por decir precisamente lo que está diciendo usted: que su marido estaba presente en sala.

R.- Todavía tendrá que responder todavía más por esa práctica Su Señoría. Porque esto, que ya en su momento habría sido un escándalo, si hubiera actuado de buena fe podría dar alguna explicación lógica: «Mire, al principio me sobrepasó todo esto.» Pero en cambio lo que yo solicito en la querella es una evaluación de la juez.

P.- ¿Una evaluación psiquiátrica? ¿A qué se refiere?

R.- Yo solicito en la querella una evaluación de la juez. No digo que esté mal de la cabeza, pero puede existir en este caso elementos coactivos del marido que estén viciando la instrucción hacia una determinada finalidad. No lo sé. Pero hay ciertas acciones de Su Señoría en sala y ciertos discursos subjetivos —expulsar, por ejemplo, a una acusación tachándola de «teorías conspirativas» simplemente por pedir diligencias respecto a las presas— que no son normales en una juez. Eso está bien para los platós de televisión y para los tertulianos, pero para una persona que tiene toga y la capacidad de impartir justicia con la Policía Judicial no es normal. Y solamente puede ser explicable si hay una injerencia, una intencionalidad dolosa, política, o algún elemento que se nos escapa. Yo no lo pido como mala fe, sino como una alternativa que hay que estudiar. Puede que esta señora haya actuado porque se ha visto sobrepasada, porque está en shock y ha necesitado ayuda de alguien de confianza, como es su marido, que está ingiriendo en el proceso de manera viciante. Hay muchas hipótesis. Ahora, lo que sí sé es que esto no es normal y que supone un descrédito total para la administración de justicia.

Otro elemento fundamental: cuando yo pongo en conocimiento del juez que en sala se está filtrando información con una finalidad tendenciosa y partidista, la juez no hace nada. Y ya por segunda vez, en plena práctica de la testifical, en mi turno de palabra, le insto a que adopte alguna medida porque un letrado identificado [Joaquín Esteve, representante de la Associació de Juristes Valencians] está filtrando información. Es un letrado de una asociación de marcado carácter y signo político. El hecho de que Su Señoría omita tomar cualquier medida al respecto la hace cómplice también de ello. Implica que ella desea o participa como cómplice de que se generen esas filtraciones con una finalidad partidista. Y eso refuerza todavía más la idea de que esta señora lo último que le interesa es hacer justicia.

P.- A ver, vamos a retrotraernos a aquellos días. Creo que los audios podrían ser de enero del 25, más o menos. Recuérdenos qué hacía el marido, las instrucciones que daba, las indicaciones, las preguntas que hacía.

R.- Si no recuerdo mal, entramos en sala porque esto sucede al principio de la instrucción, cuando el juzgado de Catarroja estaba totalmente destruido por la DANA y se trasladó. Las diligencias se practicaban en la Ciudad de la Justicia en Valencia y cada día había una sala diferente, no había una sala fija. Incluso recuerdo que a una de mis clientes le tomó declaración junto con el marido en un pasillo; ni siquiera había sala ese día. En este caso al que hace referencia, creo que fue en el primer piso, en las salas de la izquierda. Pues bien, estaba el funcionario o la funcionaria, estaban los clientes, estaba yo y estaba Su Señoría, y al lado de su señoría, ligeramente detrás pero a su lado, sentado, estaba el marido. Y nada, pues iba dándole indicaciones, hacía preguntas, pedía aclaraciones de algunas respuestas. No es que puntualmente interviniera, sino que estaba en la práctica de la diligencia de principio a fin. Por eso yo en todo momento pensé, de buena fe, que se trataría de alguien con más experiencia que estaba dándole indicaciones para realizar la diligencia como correspondía.

P.- ¿Usted también es titulado superior en Interpretación de Textos, verdad?

R.- Sí, soy perito judicial en la causa de Canal Nou.

P.- Y usted ve que en los escritos de la juez hay otras manos, que han participado otras personas.

R.- Yo, junto con otro compañero, hemos realizado un análisis léxico-sintáctico, además de con motores de inteligencia artificial pensados para ello. Y hemos detectado que la construcción de frases, tanto sintáctica como léxica, corresponde a dos personas diferentes, a dos mentes que piensan y discurren de manera diferente. Por lo menos dos; puede que haya más, pero eso requeriría una pericial más exhaustiva. Yo lo aporto porque soy perito judicial y lo puedo hacer junto con otro compañero, pero estaría bien que se hiciera un análisis más minucioso judicialmente. Porque, aparte, hay veces que en un solo día tenemos doce escritos. Quiero decir: o esta señora no tiene vida propia, o…

P.- Lo cual es llamativo.

R.- Lo cual es llamativo, sí. Efectivamente. Así como hay otros elementos que todavía no se han resuelto. Yo he pedido, por ejemplo, las actas de levantamiento de cadáver, creo que van cuatro veces. Y los exámenes forenses de los fallecidos cuyos familiares represento, varias veces. De los seis fallecidos que llevamos, de ocho familias, creo que tenemos una sola autopsia completa.

P.- Rubén, ¿cuántas víctimas han decidido ir para adelante con esto? ¿Cuántos familiares de las víctimas han decidido denunciar que los interrogó el señor Jorge Martínez Ribera?

R.- En la querella estamos yo y otros como testigos de los hechos, avalando una prueba que se ha presentado públicamente, como son los audios que vosotros sacásteis en exclusiva. Además, hay conversaciones en grupos de WhatsApp de familiares de víctimas —entre los cuales figuran familiares de la asociación cuya portavoz es de Compromís— que dicen literalmente que cuando acudieron a sede judicial para ser interrogados por Su Señoría, no solamente participó el marido, sino que llegó a sustituirla completamente. Es decir, incluso personas que han salido a decir que esta información era falsa —por algún interés que parece subyacer en todo esto— lo hacen para que no se toque la instrucción, para que no se investigue el papel de la Confederación Hidrográfica, del Gobierno central, de la Diputación, de todos los elementos que vayan en contra del relato que se quiere construir: que Mazón es el único culpable. Mazón es culpable, pero no es el único culpable. Ellos quieren que Mazón sea el culpable y el único culpable y que todo se detenga ahí, con una finalidad claramente política y partidista. Yo no estoy ni para hacer política ni tengo filiación por ningún partido, ni la he tenido nunca. Mi interés es la justicia y la verdad con las víctimas.

P.- La verdad es que las preguntas que hacía el marido de la jueza no eran para nada inocentes, recordando los audios que sacamos.

R.- No. Porque a mí me llama mucho la atención cómo el interés constante de Su Señoría, desde el principio de la instrucción, ha sido acotar la investigación a elementos previos. Yo pensé entonces: ¿para qué estamos instruyendo si esta señora ya tiene el escrito de calificación, que es lo que se hace al final? Tú instruyes para investigar. Al final de la instrucción tienes unos indicios razonables de criminalidad, estableces un escrito de acusación y entonces se abre la fase de juicio. Si ya empezamos la instrucción con una hoja de calificación jurídica, ¿para qué estamos instruyendo? Esta señora ha dicho claramente desde el principio que solamente se van a investigar las acciones del 29 de octubre. Es decir, si hay gente que, por la omisión de socorro, quedó atrapada el día 30, el 31, el 1 o el 2 y terminó falleciendo, eso no se va a investigar. Y además se acota todo al mensaje de alerta, cuando ya ha quedado claro por los técnicos que ese mensaje no se recibe en todos los dispositivos y que se mandó exclusivamente para evitar desplazamientos —ante el posible colapso de la presa de Forata— y no para decirle a la gente que se quedara en casa. En el mensaje no se decía eso. Se podría haber dicho si la Confederación Hidrográfica hubiera comunicado en el CECOPI que estaban bajando el equivalente a cuatro ríos Ebro desde Buñol.

P.- Bueno, lo supo a las seis de la tarde y no dijo nada.

R.- En media hora lo tienen en Catarroja, en Albal. Yo soy de Catarroja. Yo he vivido dos riadas desde pequeño. Yo he sacado barro en la avenida de la Rambleta. A mí no me tienen que decir que si llueve en Buñol, si llueve en toda esa zona —en la parte alta de la Hoya de Buñol—, en media hora lo tenemos en la Horta Sud. Y además siempre se ha hecho que, aguas arriba, cuando se produce el desbordamiento, se llama a la policía de los ayuntamientos de abajo para avisar. En este caso, ni llamadas ni la Confederación Hidrográfica. La pregunta de todo esto, lógicamente, para el que nos esté escuchando con la mente sana, es: ¿por qué? Pues eso quiero yo saber. Eso es lo que quiero que se investigue.

P.- Efectivamente. A nivel procesal, ¿qué consecuencias puede traer esta querella y este escrito de recusación? ¿Vamos a ver finalmente la anulación de este procedimiento?

R.- Hombre, yo creo que lo que correspondería, si en este país hay justicia, es anular. Porque hay un elemento muy importante que debemos aclarar: algunos, que yo respeto pero para mí están muy equivocados, dicen que solamente deberían ser anulables los actos susceptibles de haber sufrido injerencia, es decir, solamente la práctica de los audios. Eso es una estupidez, con todo el respeto del mundo, por un motivo: los audios lo que demuestran es que hay una presencia externa ingiriendo en la instrucción desde el primer momento. Obviamente, esa injerencia no ha sido exclusivamente puntual en esos interrogatorios. Lo que se presume y lo que se establece claramente es que esa injerencia ha sido continuada y sistemática en el tiempo, y que ha viciado toda la instrucción. Y no solamente eso: si Su Señoría ha estado acompañada de su marido y sustituida por él en sala, ¿qué no habrá pasado en su casa mientras redactaba los escritos? Por lo tanto, esa instrucción no vale, está viciada, tiene una tendenciosidad y un sesgo claro y evidente, y debe volver a empezar. No pasa nada. Se retrasará, sí. Pero prefiero que se haga justicia tarde a que no se combata la injusticia temprana.

P.- Pero si tiene que volver a empezar, ¿le va a tocar a esta misma jueza?

R.- No. También pedimos que entienda el órgano jurisdiccional que debería corresponder, que es la Audiencia Nacional, porque el artículo 64 de la Ley Orgánica del Poder Judicial establece que cuando un mismo hecho tenga consecuencias extraterritoriales por más de una comunidad autónoma —y hay fallecidos en Letur, en Murcia, en Castilla-La Mancha y en Valencia— compete a la Audiencia Nacional entender de la causa. Creemos que es lo que debería suceder: que se cojan todas las diligencias practicadas antes de que esta juez asumiera la dirección de la instrucción, se remitan a la Audiencia Nacional y se vuelva a empezar. Y si en la Audiencia Nacional nos volvemos a encontrar con algo similar, pues volveremos a pelear para que se haga justicia. Porque esto no va de que no nos guste una juez o una resolución jurisdiccional por su tendenciosidad política. Se trata de que se haga justicia.

P.- ¿Cómo vivió la reacción a los audios de la jueza? Porque enseguida, ese mismo día, al conocerse los audios, ella salió a la contra y pidió imputar a Mazón.

R.- Por mi parte, con alegría. Porque ya habíamos planteado hace tiempo presentar esta querella, pero había una querella previa en este sentido que se había inadmitido por falta de pruebas. Yo sabía que si presentaba una querella sin elementos probatorios no se iba a admitir. Entonces, cuando salieron los audios a la luz, y encima yo soy partícipe de ellos y puedo dar fe directa de su existencia y autenticidad, pues con la alegría de poder utilizarlos para hacer justicia. Y desde luego la reacción de la juez refuerza todavía más su tendenciosidad y su falta de interés en hacer justicia. Presentó un escrito que es una auténtica chapuza —con todos los respetos—. Una compañera de otra acusación ha tenido que presentar un escrito de corrección de cuatro folios pidiéndole aclaraciones de los errores que hay, que a veces ni se entiende qué dice o qué pide. Eso solamente sucede cuando uno presenta un escrito a toda prisa. Pero en este caso no había ningún elemento de esas características. No solo eso: creo que los audios los sacáis un martes, y el miércoles teníamos una testifical —creo que el jefe de gabinete de Mazón era el viernes—. ¿Por qué esta señora, teniendo pendientes diligencias para extraer indicios razonables de criminalidad sobre Mazón, pide la imputación de Mazón entonces? ¿Para qué sirven las diligencias de después?

P.- ¿Para qué hace la exposición razonada entonces?

R.- Eso es exactamente lo que revela. Ella, viéndose acorralada por esta situación, decide dar una patada hacia adelante con la imputación de Mazón, con la finalidad de que mediáticamente —y así lo ha hecho, por ejemplo, Televisión Española— se establezca que quien ataque a la juez lo hace porque quiere proteger a Mazón. Cuando es todavía peor, porque yo, que he sido el primero en pedir la imputación de Mazón y de Pilar Bernabé, me puedo encontrar ahora con que este escrito de imputación está tan mal hecho que deja a Mazón sin imputar, porque no ha argumentado los homicidios que establece. Los que solamente quieren que se impute a Mazón deben saber que la acción de la juez es totalmente perniciosa porque ha hecho una chapuza únicamente para salvar su imagen pública. Es indignante. Cualquier persona que sepa un poco de derecho y de sus principios tiene que estar escandalizada con esto. Es que ni siquiera en las épocas de mayor arbitrariedad, en los regímenes más totalitarios, nos hemos encontrado algo así. Es un escándalo.

P.- Pues yo creo que eso lo resume todo. Abogado Rubén Gisbert, muchísimas gracias por estar en OKDIARIO para explicarnos este auténtico escándalo. Esperamos que se haga justicia, ni más ni menos.

R.- Pues seguiremos dando la batalla para que se haga justicia.

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