Sánchez se lanza contra EEUU en el Mobile: le acusa de «vulnerar los derechos» en Irán, Venezuela y Gaza
El presidente español dice que Trump amenaza al mundo con sus "bombas y aranceles" sin citar a los más de 50.000 masacrados por los ayatolás

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha entrado en una escalada de enfrentamiento sin precedentes contra EEUU. Aunque lleva meses haciendo de las críticas a Donald Trump un asidero con el que tratar de esquivar el tsunami de corrupción que le acorrala en Moncloa, este domingo Sánchez ha lanzado una ofensiva dialéctica de un calibre desconocido, que agrava la posición de aislamiento de España en el concierto occidental y que le alinea, de nuevo, con las tesis del ruso Vladímir Putin. Sánchez ha acusado a EEUU de «vulnerar los derechos» en Irán, Venezuela y Gaza. Y se ha referido a Trump, aunque sin citarlo expresamente, como una amenaza mundial por sus «bombas y aranceles».
El lugar elegido por Pedro Sánchez para lanzarse a la confrontación abierta y sin precedentes contra EEUU ha sido, además, especialmente relevante: la gala de inauguración del Mobile World Congress (MWC), que se celebra en Barcelona y es un escaparate a nivel mundial en el que participan grandes compañías tecnológicas. Paradójicamente, Sánchez ha aprovechado también esta tribuna para lanzarse también contra las grandes plataformas de redes sociales, a cuyos dueños ha calificado como «oligarcas tecnológicos». Les ha colocado también en el grupo de quienes, según Sánchez, amenazan la paz y «la democracia» en el mundo.
Los ataques a Donald Trump han sido especialmente virulentos. Y, por extensión, contra Israel. Ha dicho que el bombardeo coordinado de EEUU e Israel contra la sanguinaria dictadura de Irán es una vulneración «de derechos» y de las normas que marca el «derecho internacional». Ha acusado a EEUU de actuar de forma «peligrosa, injustificada y fuera de la legalidad internacional».
La terminología utilizada también es paradójica, en tanto que Irán de los ayatolás no sólo es un contrastado régimen de opresión y de muerte, con el reciente botón de muestra de los más de 50.000 masacrados en sus calles durante las protestas ciudadanas que tuvieron lugar el pasado enero. Además, está contrastado también, desde hace décadas, que la dictadura de los ayatolás ha convertido el país en el mayor patrocinador del terrorismo internacional contra Occidente y, en particular, contra Israel, país que es la única democracia de Oriente Medio y que Irán lleva décadas queriendo exterminar: tanto directamente, con una acumulación armamentística, como a través de los grupos terroristas a los que patrocina, Hamás (Gaza), Hezbolá (Líbano) o los hutíes de Yemen, entre otros.
A nada de esto ha hecho referencia Sánchez durante este discurso que lo coloca alineado con las tesis expresadas en las últimas horas por el autócrata Vladímir Putin, que lleva cuatro años de guerra contra Ucrania, con parte del país invadido y una larguísima lista de víctimas. A Ucrania, por cierto, no la ha citado Sánchez en su discurso de este domingo. Ha quedado fuera de su particular lista de damnificados por un contexto internacional en el que no ha citado en ningún momento a Rusia siquiera como amenaza.
Las palabras con las que ha arremetido Sánchez sólo encajan en contra de Trump. Exclusivamente. Ha culpado a EEUU e Israel de vulnerar «los derechos» en Gaza –sin citar a que éste ha sido el nido del terrorismo de Hamás, autor de la matanza de más de 1.200 judíos el 7 de octubre de 2023–. También de vulnerar «derechos» en Venezuela, por haber acabado con el narcodictador Nicolás Maduro y abrir un proceso de transición hacia la democracia que, de entrada, ha beneficiado a más de 500 presos políticos tras el derrocamiento de Maduro. Nada de esa represión narcodictatorial ha sido citada tampoco por Pedro Sánchez en la gala del MWC.
Y, para rematar, el presidente del Gobierno ha censurado a EEUU por haber descabezado al tiránico régimen de Irán, que –en contraste con el malestar de Sánchez por ello– ha sido festejado en las calles por la oprimida población iraní que se felicitó al conocer que el bombardeó mató este sábado al líder supremo de la dictadura de los ayatolás, Alí Jamenei.
Lo más que ha hecho Sánchez ha sido admitir que en Irán hay opresión. Pero subrayando, ante todo, que vulnera «la legalidad internacional» bombardear el país para atacar a quienes someten cruelmente a sus sufridos habitantes y para acabar con la amenaza nuclear iraní que atenaza al mundo, sin contar con el patrocinio del terrorismo internacional durante décadas desde Teherán, algo que también ha ignorado Sánchez. Él, mientras tanto, se mantiene en La Moncloa desde junio de 2018 gracias a la ultraizquierda de Podemos y de su derivada Sumar, movimiento antisistema que nació apoyado financieramente por Irán. La dictadura de los ayatolás también ha sido generosa a la hora de patrocinar movimientos de desestabilización de régimenes occidentales, y vio una extraordinaria oportunidad en España con Podemos y Pablo Iglesias, ex vicepresidente del Gobierno de Sánchez.
El ‘telonero’ Illa
Antes de intervenir Pedro Sánchez en la inauguración del Mobile, ha soltado su discurso en el mismo acto el presidente de la Generalitat, el socialista Salvador Illa. Ha sido un fiel telonero de Sánchez echando mano del idéntico guión antiestadounidense.
Dirigiéndose claramente a EEUU y a su presidente Donald Trump, Illa ha dicho que «no podemos tolerar más guerras» y que «la humanidad no puede permitirse un mundo gobernado por la ley del más fuerte».