Los expertos avisan a los dueños de perros: «Limitar el paseo a caminar rápido genera frustración»

Muchos dueños de perros creen erróneamente que los paseos sirve única y exclusivamente para que el animal haga sus necesidades. Pero nada más lejos de la realidad. El paseo es crucial para la salud tanto física como mental de nuestros compañeros de cuatro patas. Según los expertos en comportamiento canino, los perros son animales sociales por naturaleza, así que aprovechan los paseos para relacionarse con otros perros; si no dejamos que lo hagan, pueden desarrollar fobias o problemas de comportamiento.
En este contexto, el paseo se entiende como una experiencia sensorial, emocional y cognitiva clave para su bienestar. Alexandra Horowitz, investigadora del comportamiento canino y directora del Dog Cognition Lab en la Universidad de Columbia, explica que el olfato es el sentido más desarrollado de los perros y, durante los paseos, les permite «leer» lo que sucede a su alrededor. Por lo tanto, caminar no es sólo desplazarse; es interpretar señales que para nosotros pasan completamente desapercibidas. Para nuestras mascotas, cada olor es una historia que merece la pena descubrir.
La importancia del paseo para los perros
@adiestramiento_n.humedas Paseo corto vs. paseo largo👇🏼🐶 Un paseo de 20 minutos con libertad para oler, explorar, detenerse y tomar su tiempo… puede ser más enriquecedor que una caminata larga sin pausas❌ El olfato es su forma de leer el mundo. De procesar, calmarse y sentirse seguro. Si le niegas eso, el paseo pierde sentido⚠️ Más que caminar por caminar, deja que tu perro viva el mundo a su ritmo✅ #paseosdecalidad #perrosolfateando #bienestaremocional #perrosfelices #educacioncanina #nariceshúmedas ♬ sonido original – Adiestramiento N.Húmedas.
«¿Sabías que un paseo largo puede ser peor que uno corto? No se trata del tiempo, se trata de la calidad. Muchas personas creen que cuanto más largo es el paseo y más camina el perro, mejor será para él. Pero la clave no está en la duración, sino en cómo vive tu perro ese momento. Un perro que camina una hora sin parar, sin oler, sin explorar y sin libertad de movimiento, no está disfrutando: solo está obedeciendo una ruta.
En cambio, un paseo, aunque sea corto, en el que puede olfatear libremente, investigar su entorno y tener momentos de calma, puede ser muchísimo más enriquecedor. El olfato es la principal fuente de información del perro; le permite leer y entender el mundo, calmarse e incluso sentirse seguro. Un paseo de calidad también incluye momentos de tranquilidad, contacto social y, por qué no, juego si el perro lo desea. Cambia el chip: no es caminar por caminar, es salir a vivir el mundo a su ritmo».
Horowitz sostiene que el paseo debería entenderse como un momento de exploración mental en lugar de una simple «caminata controlada». Cuando los perros salen a pasear, pueden experimentar varias sensaciones, como la excitación anticipatoria. Desde que perciben señales previas, como ponerle el arnés o escuchar que vamos a salir a la calle, su cerebro activa un estado de entusiasmo asociado a la posibilidad de explorar.
Asimismo, durante el paseo aparece la estimulación mental a través del olfato. Cada olor les transmite muchísima información: qué perro pasó por allí o si era una hembra en celo, por ejemplo. Esta información no solo despierta curiosidad, sino que satisface una necesidad biológica. Por otro lado, surge la sensación de autonomía y control sobre su entorno, reduciendo el estrés y fortaleciendo la confianza.
Mientras, cuando el paseo se limita a caminar rápido para que el perro haga sus necesidades, sin tiempo ni espacio para explorar, pueden sentir frustración y manifestar señales de malestar: morder objetos, dar vueltas sin motivo aparente o lamerse en exceso. También puede aumentar la ansiedad o la hiperactividad.
Uno de los errores más comunes es creer que un paseo largo siempre será mejor que uno corto. Sin embargo, la duración no es el único factor determinante. Un perro que camina durante una hora sin detenerse, puede terminar más frustrado que uno que tuvo 20 minutos de «libertad» para olfatear y observar.
Qué recomiendan los expertos
Basándose en investigaciones en cognición animal, las principales recomendaciones de los especialistas son claras. Lo primero y más importante es que, durante el paseo, el perro pueda oler libremente dentro de límites seguros. También aconsejan evitar paseos excesivamente mecánicos, en los que se repite siempre la misma ruta y el mismo ritmo. Introducir variaciones en el entorno puede enriquecer la experiencia sensorial.
Cuando un perro vive el paseo como una experiencia que le permite satisfacer sus necesidades, los beneficios se reflejan en múltiples aspectos de su conducta. Disminuye el estrés y la ansiedad, mejora su estado de ánimo general y se reduce la aparición de comportamientos destructivos dentro del hogar.
Salir a pasear no es simplemente cumplir con una obligación; es ofrecerle al animal un espacio para explorar y conectar con el mundo. En definitiva, el paseo no debería medirse en minutos ni en kilómetros, sino en experiencias.