Alimentación

¿A qué hora se debería cenar para no engordar?

hora cenar
Existen determinadas horas a lo largo del día en las que el organismo tiene mayor capacidad para procesar el azúcar.

La última ingesta calórica que se debería realizar debería ser entre las 18:00 y las 18:30.

Cuando una persona desea mantenerse en forma o bajar de peso se habla mucho sobre los diferentes alimentos que debe consumir, así como de las formas más saludables de prepararlos. No obstante, también hay que prestar especial atención a la hora en la que se consumen dichos alimentos.

Según una investigación reciente llevada a cabo por el International Journal of Obesity, existen determinadas horas a lo largo del día en las que el organismo tiene mayor capacidad para procesar el azúcar, además de los carbohidratos y las grasas.

Aquellas personas que consumen las cantidades más fuertes de alimentos antes de las 15:00 tienen una mayor predisposición a la pérdida de peso, ya que el cuerpo tiene una mayor resistencia a la insulina antes de dicha hora. Veamos cuál es la mejor hora para cenar y no engordar.

Cenar dos antes de irse a dormir

Tal y como señala este estudio, la última ingesta calórica que se debería realizar debería ser entre las 18:00 y las 18:30. La razón es que de este modo el cuerpo puede utilizar la energía para llevar a cabo las diferentes actividades diarias después de ese horario, evitando así que se almacene como grasa. La cena debe ser ligera, con aporte calórico muy bajo.

No obstante, con el estilo de vida actual es imposible cenar entre las 18:00 y las 18:30. Así, los expertos señalan que lo mejor es cenar dos horas antes de irse a dormir. Es la mejor forma de tener una buena digestión y garantizar un desgaste calórico, evitando la acumulación de grasa.

Para la cena se recomienda consumir alimentos con un alto contenido en proteína y fibra: carnes blancas, verduras de hoja verde y cereales integrales.

Respetar las comidas es importante

Por último, cabe destacar la importancia de realizar de tres a cinco comidas diarias. Si después de la comida no se ingiere ningún alimento hasta la cena, la sensación de hambre aumentará las ganas de comer cualquier alimento precocinado. La cena debe ser muy ligera y consistir principalmente en verduras y otros alimentos muy poco calóricos.

Aquellas personas que desean perder peso deben olvidarse del falso mito que indica que no cenar es la opción más saludable. Eliminar comidas nunca es una buena alternativa, pues así sólo se consigue el temido efecto rebote.

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