Liga EA Sports: Real Madrid-Elche

Misión cumplida

Goleada cómoda y plácida del Real Madrid, que jugó al trantrán, ante un Elche que apenas opuso resistencia

Arbeloa sólo dio descanso a Trent y Güler para el Etihad y Fede Valverde y Güler marcaron sendos golazos siderales

Rüdiger abrió la lata y Valverde mantiene los superpoderes

real madrid elche
El Real Madrid goleó 4-1 al Elche.

Misión cumplida para el Real Madrid. Goleada cómoda ante un Elche flojísimo, futbolistas ilesos y seis titulares sustituidos a la hora de partido. Todo le salió a pedir de boca a Arbeloa, que apostó por un once muy titular, ventiló el partido antes del descanso y acabó con un once casi del Castilla. Rüdiger abrió la lata, Fede Valverde volvió a marcar un golazo de otro planeta, Huijsen hizo el tercero, Manuel Ángel en propia puerta hizo el del honor del Elche y Arda Güler, con una obra maestra desde su campo, logró el definitivo 4-1.

Arbeloa se marcó un all in. Se la jugó con todo y con (casi) todos. Un par de retoques, siquiera sea por conceder un caramelito a Carvajal y Camavinga, suplentes con causa, y un leve respiro a Trent, frágil como los pactos de Pedro Sánchez, y a Güler, titular en los 14 partidos desde que se produjo el relevo en el banquillo del Real Madrid. La Liga, vive Dios, estaba en juego pero el riesgo, a juicio de quien esto escribe, era máximo. Perder a futbolistas como Tchouaméni, Fede Valverde o Vinicius para el duelo del Etihad podría tildarse, parafraseando al mítico Pedro Piqueras, de escalofriante.

El caso es que Arbeloa quería los tres puntos ante el Elche para mantener dos cosas: el pulso por la Liga y alta la moral de la tropa, así que dispuso una alineación plagada de sus mejores soldados. Que fue la siguiente: Courtois; Carvajal, Rüdiger, Huijsen, Fran García; Tchouaméni, Pitarch, Valverde, Camavinga; Brahim y Vinicius. Tercera suplencia seguida para Gonzalo, que ha desaprovechado la ausencia de Mbappé, y minutos extra para Rüdiger por la lesión de última hora de Asencio, la enésima de la temporada en el Real Madrid.

Al Bernabéu llegaba el Elche, otrora equipo revelación de la Liga y ahora en caída libre. Los de Eder Sarabia, fieles a su estilo de toque, empiezan a ver de cerca el fantasma del descenso. Nada raro para un recién ascendido. En el Bernabéu no tenían nada que perder pero aspiraban a complicarle la vida al Real Madrid en un partido de entreguerras.

Fede Valverde, falso nueve

Nos dieron las nueve y Gil Manzano hizo sonar su silbato. Apretó arriba el Elche con descaro. Tocaba el Real Madrid para tomar el pulso al partido. Pronto se vio que Fede Valverde volvía a ser el falso nueve. Como para apartar del área a un jugador que viene de hacer cuatro goles en los últimos dos partidos. Eso sí, en defensa ocupaba su lugar por delante de Carvajal y arriba se descolgaba Brahim.

A los seis minutos llegó el primer susto en el Bernabéu con un remate a bocajarro de André Silva que se fue arriba. Con retardo pitó fuera de juego Gil Manzano. La pelota se la quedó el Elche mientras que al Real Madrid le faltaba la efervescencia del miércoles. Al contrario que a los familiares del presidente del Gobierno al equipo de Arbeloa le costó enchufarse. Un par de voces del técnico activaron a los suyos, que se pusieron a presionar.

Pero las áreas eran invisibles. El dominio del Real Madrid era insulso. Sin ritmo ni intensidad los blancos no hacían ni cosquillas a un Elche bien pertrechado atrás. Sólo a balón parado  sembraban los de Arbeloa cierta inquietud en el área de Dituro. Y así, a balón parado, acabó llegando el 1-0. Fue una falta en el 38 que botó Fede Valverde. Su disparo, seco y centrado, lo rechazó al centro Dituro, allí no llegó Brahim, hubo un mal despeje y, entre defensas ilicitanos, emergió Rüdiger para empalarla de volea a la red. Precioso botín para un Real Madrid que había perpetrado un primer tiempo inane.

Partido sentenciado

El tanto espoleó a un Real Madrid que quiso pasaportar al Elche antes del descanso. Lo hizo en el 44. ¿Adivinan? Sí, Fede Valverde, que controló un balón en el semicírculo de la grande, sentó a Víctor Chust y la puso en la escuadra. Un gol maravilloso de un jugador que ha adquirido una dimensión galáctica. Con el tanto del uruguayo se abrochó la primera parte y nos fuimos al descanso. Del que regresamos sin cambios en el Madrid, a pesar d eque el partido parecía encarrilado.

Pudo y debió sentenciar el partido Brahim en el 47 tras una cantada enorme de Víctor Chust. El hispano-marroquí se quedó solo delante de Dituro. Apuntó a la escuadra pero se le fue un poco arriba. Habría sido un 3-0 tempranero para abrochar el partido. En el 56 Arbeloa llamó a Arda Güler y a los canteranos Gonzalo García y Yáñez. Lógicamente, sacó del campo a la columna vertebral: Tchouaméni, Fede Valverde y Vinicius. Cambio histórico porque es la primera vez en 15 partidos que Arbeloa sustituye al brasileño.

En el 60 sacó al canterano Diego Aguado por Rüdiger, otro que descansaba para el duelo ante el Manchester City. Y en el 62 a Manuel Ángel y Palacios por Brahim y Thiago Pitarch, otros dos que serán titulares en el Etihad. Arbeloa había hecho seis cambios en cinco minutos. Al Real Madrid le dio tiempo incluso para lograr el 3-0. Fue un centro maravilloso del debutante Yáñez, que la puso templadita al área. Allí apareció libre de marca Huijsen y, casi sin saltar, cabeceó con suavidad a la red.

Finiquitado el partido, la tuvo Gonzalo en el 78 pero desperdició el mano a mano ante Dituro. Ya no había partido pero Camavinga hizo su habitual camavingada. Le regaló una pelota dentro del área a André Silva, que asistió al otro costado y la jugada acabó en gol del Elche anotado por Manuel Ángel en propia puerta en su intento de despeje. El partido no tenía historia, pero dejó una de las imágenes más bellas de la Liga cuando Arda Güler cogió la pelota en su propio campo, vio adelantado a Dituro, y marcó el gol de Pelé. Bueno, el gol que no pudo marcar Pelé. Un golazo para abrochar una victoria que permite al Real Madrid llegar lanzado al Etihad.

 

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