Se cumplía el mediodía del pasado miércoles cuando el Real Madrid publicó la lista de convocados para recibir al Manchester City y ahí estaba él. Thiago Pitarch, ante el día más importante de su corta, aunque intensa, carrera deportiva. Era la tercera convocatoria consecutiva con el primer equipo y, como en los dos anteriores, fue titular. Acabó la noche copando los focos y en la boca de todas las conversaciones. «Quiero hablar de… no sé pronunciar su nombre, pero qué partido», declaró Henry, leyenda en esto del fútbol. Palabras mayores.
La irrupción de Thiago Pitarch responde a una de esas historias de conexión entre un entrenador y un futbolista. Arbeloa ha impulsado la carrera del canterano en las últimas semanas. ¿Cómo? Alineándolo, alineándolo y volviendo a alinear. Algo así como el ganar, ganar y volver a ganar de Luis Aragonés. En el Real Madrid se posa la reflexión de que así es como se apuesta por él, no simplemente teniéndolo en dinámica con el primer equipo.
El de Thiago Pitarch es un ascenso a cámara rápida de la mano de Arbeloa, con quien ha pasado del Juvenil B, al Juvenil A; después al Castilla y ahora al primer equipo. Su irrupción apaga dos incendios en el Real Madrid a dos velocidades distintas. En el corto plazo, los blancos suman un adepto más a la causa que convence a todos. «Es una bendición jugar con él», desliza un Tchouaméni cuyo mejor rendimiento coincide en tiempo y forma con el despegue de Thiago Pitarch.
En el largo plazo también queda sofocado otro fuego. La idea primigenia del Real Madrid pasaba por acudir al mercado veraniego de fichajes a por dos medios. Aunque para entrar primero debía dejar salir, como en el transporte público. Deberían marcharse jugadores como Ceballos, Camavinga o incluso Güler para que pudieran llegar otros dos nuevos nombres.
La caja del Real Madrid carece de liquidez propia para abordar dos fichajes, sin embargo, Thiago Pitarch reduce la nómina a uno. En el club confían en que, si todo transcurre por el mismo camino, el canterano se afianzará en el primer equipo y los planes variarían. Al mercado únicamente se acudiría para fichar un nuevo rostro. Uno de un perfil más creativo. Así quedaría la nueva hoja de ruta trazada por el club en caso de que Thiago Pitarch no se tuerza.
Marruecos no quiebra a Thiago Pitarch
El siguiente paso que tiene que dar Thiago Pitarch es el de empezar a crecer también en la selección española. El de Fuenlabrada tiene claro que su futuro pasa por defender a España, a pesar de que en categoría juvenil recibió el acercamiento de Marruecos. Pero el madrileño no escuchó ninguna propuesta del combinado africano, centrándose en el combinado nacional, donde ha jugado un partido con la sub-19 y seis con la sub-20, en el Mundial que se celebró en Colombia.