Sánchez, en caída libre, se lanza a la compra del voto con dinero público
Tal como están las encuestas, con Pedro Sánchez en sus horas más bajas en mitad de una crisis económica que no cesa, el Gobierno ha decidido recuperar la estrategia de aquellos Consejos de Ministros en los que el presidente le daba a la manivela del gasto público para anunciar, cada semana, una medida distinta para comprar voluntades. De aquellos «viernes sociales» hemos pasado, ahora, a los martes de la propaganda. Lo último han sido 800 millones de euros para un Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica sobre economía social y de los cuidados. En vísperas de las elecciones andaluzas, Sánchez recupera el baile y, además de esos 800 millones de euros, el Gobierno ha aprobado un Plan de Empleo para Andalucía dotado con 50 millones de euros. El plan estaba en los Presupuestos Generales de 2021 y 2022, pero mientras el año pasado la partida se aprobó en julio ahora se ha adelantado a mayo para que se convierta en reclamo electoral del PSOE en la inminente campaña de las elecciones andaluzas. Y es que, a medida que las encuestas certifican la caída libre del PSOE, Sánchez intensifica su plan de derroche para intentar, a la desesperada, ‘comprar’ los votos perdidos por el socialismo.
La estrategia es muy simple: gastar como si no hubiera un mañana y tratar de rentabilizar electoralmente cada euro en reconstituir la maltrecha figura de un presidente del Gobierno que se precipita en los sondeos. Cómo tienen que estar de mal las cosas para el socialismo para que Sánchez haya decidido convertir cada Consejo de Ministros de los martes en una tómbola en la que se tira la casa por la ventana con pomposos planes dotados con partidas millonarias. Con el dinero de todos los españoles, los martes de la propaganda recogen el testigo de aquellos «viernes sociales» que Sánchez puso en marcha al poco de llegar a La Moncloa.