La caja de resistencia de la huelga contra Ayuso la gestiona una fundación catalana subvencionada por Illa
La caja de resistencia la gesitiona la Fundació Coop57, una entidad con sede en Barcelona subvencionada por el PSC

La caja de resistencia de la huelga educativa indefinida contra el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso se canaliza a través de la Fundación Coop57, una entidad con sede en Barcelona que ha recibido casi 50.000 euros de Illa. La misma fundación ha obtenido además 64.000 euros del Ayuntamiento de Jaume Collboni, de los cuales 50.000 fueron concedidos mediante convenio y sin convocatoria pública.
La campaña lleva por nombre Caja de resistencia de la Asamblea Menos Lectivas y se aloja en Summum, la plataforma de micromecenazgo de la fundación. Su objetivo es reunir 50.000 euros para sostener a los docentes madrileños que secundan el paro, que arrancó el 14 de octubre. Según la propia campaña, el dinero se destinará a honorarios de abogados, al pago de multas, a gastos de pancartas y difusión y a compensar las jornadas de huelga.
Las condiciones de la campaña establecen que la Fundación Coop57 «gestiona las presentes donaciones». La fundación recibe el dinero y emite los certificados fiscales, de modo que los donantes pueden deducirse el 80% en la renta de los primeros 250 euros y el 40% del resto.
La Asamblea Menos Lectivas reconoce que eligió a la fundación por una “apuesta ideológica” y por esa ventaja fiscal. El reparto lo decide una comisión de la propia asamblea. La fundación se define como una entidad que trabaja «desde una perspectiva anticapitalista, feminista, antirracista y ecologista». Esa entidad es la que cobra subvenciones directamente desde el Govern de Illa.
El 19 de diciembre de 2024, el Departament d’Empresa i Treball le concedió 49.968,22 euros dentro de la convocatoria de Proyectos singulares, según consta en la Base de Datos Nacional de Subvenciones. La memoria de la fundación detalla que esa ayuda sirvió para financiar la reflexión estratégica sobre el Proyecto Libres, que impulsa junto a Òmnium Cultural y las Entidades Catalanas de Acción Social.
El Ayuntamiento de Barcelona también ha abierto la mano. El Gobierno de Collboni le concedió 6.500 euros en octubre de 2023 y otros 7.500 en diciembre de 2024 a través de convocatorias de economía social. El 30 de diciembre de 2025, su Comisión de Gobierno aprobó un convenio sin convocatoria con la cooperativa Coop57 y su fundación, vigente hasta 2028, que incluía una aportación de 50.000 euros a favor de la fundación. En total, los gobiernos socialistas de Barcelona y la Generalitat le han concedido 113.968,22 euros desde 2023.
Una relación de hace tiempo
La relación con el consistorio barcelonés viene de lejos. El convenio con la cooperativa Coop57 nació en diciembre de 2016, con Ada Colau como alcaldesa. Lo firmó Gerardo Pisarello y se tramitó como subvención directa «con carácter excepcional», sin convocatoria pública. En junio de 2020, el propio Collboni, entonces primer teniente de alcalde, firmó una segunda adenda por otros 200.000 euros.
Las cuentas publicadas por la fundación reflejan que las subvenciones públicas sumaron 16.636,07 euros en 2023 y 47.557,48 euros en 2024. Su memoria atribuye ese dinero a ayudas del Ayuntamiento y la Generalitat y lo vincula a la contratación de personal y a la mejora de sus herramientas de gestión de donantes. Ese año la fundación gastó 95.949,93 euros en personal. Las memorias no relacionan esas ayudas con la caja de resistencia de Madrid.
La caja de los docentes no es la primera que impulsa la fundación. Desde 2016 mantiene un Fondo de Luchas Laborales Populares para apoyar conflictos laborales. En 2025 canalizó la caja de resistencia de las huelgas de alquiler, junto al Sindicat de Llogateres y el Sindicato de Inquilinas de Madrid, que reunió 102.784 euros de 943 aportaciones. En 2023 destinó 3.460 euros a la caja que hizo posible la gira zapatista por Cataluña.
La campaña de la huelga educativa permanece abierta y la plataforma muestra ya 91 donaciones públicas, con importes de entre 10 y 300 euros. Paralelamente, las asambleas de docentes han difundido una cuenta bancaria para recibir aportaciones con el concepto «donación» en actos como la jornada celebrada el 24 de octubre en Rivas-Vaciamadrid.