'CASO LUCUM'

El fiscal suizo exonera a Juan Carlos I y a Corinna por la donación de 65 millones y cierra el caso

Juan Carlos I Corinna
La princesa Corinna y el Rey Juan Carlos.

El fiscal de Ginebra, Yves Bertossa, ha decidido archivar la causa contra Corinna Sayn-Wittgenstein y los testaferros de Juan Carlos I, los suizos Arturo Fasana y Dante Canonica, por el caso Lucum, la offshore panameña a través de la cual el ex monarca transfirió a su ex compañera sentimental en 2012 una donación de 65 millones de euros que, cuatro años antes, el rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdulaziz, le había regalado de manera generosa. Así informan a OKDIARIO en exclusiva fuentes de la propia fiscalía que en estos momentos se encuentra reunida cerrando el caso.

El fiscal ginebrino, durante una investigación que inició en agosto de 2018, tras la publicación en OKDIARIO de las confesiones de Corinna grabadas en Londres por el comisario José Villarejo, ha podido demostrar que los fondos que Juan Carlos I donó a Corinna en junio de 2012 no tienen un origen criminal ni guardan relación con las obras del AVE Medina-La Meca, en Arabia Saudí. Por tanto, el dinero no procedía de una operación de corrupción ni supuso una operación de blanqueo de dinero, según la decisión judicial.

Tras la difusión de las grabaciones realizadas de manera subrepticias por Villarejo en 2015 en el domicilio de Corinna en Londres, el fiscal Bertossa ordenó el registro en las oficinas de Rhône Gestion y en el domicilio de Arturo Fasana. Durante la redada policial los agentes encontraron los documentos de la offshore Lucum, cuyo responsable era el testaferro Dante Canonica. Había sido constituida en un paraíso fiscal en busca de la opacidad para ocultar el dinero recibido por Juan Carlos desde Arabia Saudí.

Corinna, durante el proceso judicial en Suiza, entregó de manera voluntaria al fiscal Bertossa todos sus extractos bancarios, tantos personales como societarios, los movimientos de sus sociedades Apollonia y Apollonia Malta, y todos sus contratos comerciales desde el año 2005. Corinna declaró el dinero ante las autoridades financieras de su lugar de residencia.

Sin embargo, Juan Carlos jamás declaró ante el fisco español el dinero ingresado en 2008 en Lucum, una fundación offshore, constituida en Panamá y controlada por el testaferro Dante Canonica.

Corinna: «Mi inocencia era evidente»

En un comunicado remitido a los medios, la princesa Corinna Sayn-Wittgenstein ha afirmado que su «inocencia era evidente» y que «los delincuentes (wrongdoers) siguen impunes»: «Hoy finalmente he sido exonerada de toda responsabilidad en la investigación llevada a cabo por el fiscal suizo durante tres años. Mi inocencia era evidente desde el principio y este episodio ha servido para dañar aún más mi imagen en el marco de la campaña continua de desprestigio contra mi persona por parte de ciertos intereses españoles. Mientras tanto, los delincuentes (wrongdoers) no han sido investigados y se les ha dado tiempo para ocultar sus actividades. Permanecen impunes», afirma la nota de Corinna.

Por su parte, Yvan Jeanneret, del equipo legal de Corinna, ha manifestado en una nota difundida a los medios que “ha quedado establecido de forma definitiva que Corinna zu Sayn-Wittgenstein es inocente y fue enjuiciada injustamente. Me alegra y alivia ver que mi clienta ha salido totalmente exonerada de este penoso episodio judicial».

Perseguida por el CNI

Corinna recibió el 12 y 21 de junio de 2012 los 65 millones en una cuenta de una de sus sociedades en Bahamas desde otra de la offshore panameña Lucum en el banco Mirabaud de Ginebra, controlada por los testaferros de Juan Carlos. Ese dinero habría sido recibido por Juan Carlos como regalo del Rey de Arabia Saudí en 2008.

Ese mismo mes de junio, sorprendentemente, como recoge Corinna en su querella contra Juan Carlos en Londres, el general Félix Sanz Roldán utilizó agentes armados de la empresa de seguridad de Mónaco, Algiz, como tapadera para que un equipo de la CNI enviado desde España el 4 de junio pudiera acceder a sus propiedades monegascas sin su consentimiento. El objetivo del supuesto “equipo de barrido español” era “barrer” en cinco días su oficina y su apartamento del Principado. Pero, en el fondo, lo que pretendieron era copiar y examinar los documentos comerciales y personales de Corinna. Algunos, además, sustraídos a espalda de ella.

El 11 de junio Corinna recibió un correo de un tal Paul Bon, supuestamente nombre tras el que ocultaba la identidad del director del CNI, en el que se le advertía. «Cualquier filtración de esta información tendría un efecto devastador en este momento para la Institución y su imagen», en referencia a la Corona de Juan Carlos I-

En esa época las relaciones entre Juan Carlos y Corinna, estaban tirantes a pesar de la donación de 65 millones de euros. Ya se había producido el 5 de mayo el viaje de Félix Sanz Roldán a Londres, donde amenazó a Corinna en la reunión que mantuvo con ella en una suite del hotel Connaught londinense

El caso de Lucum -que significa “arboleda” en latín- no tiene por qué dar por concluida la investigación sobre la Fundación Zagatka. Todavía el fiscal Bertossa no ha culminado sus investigaciones sobre las entradas y salidas e dinero sin justificar en las cuentas de Zagatka en los bancos Credit Suisse y Lombard Odier, entre 2009 y 2018. En ellas, aparecen numerosas y cuantiosas cantidades de dinero sin que el remitente o el destinatario haya quedado identificado. Entre esos movimientos habría que destacar los pagos de los jets privados de Juan Carlos I a través de Air Partner y otras compañías realizados por Zagatka, pero disfrutado por el Rey Emérito.

Bertossa ha informado a los letrados de los encausados su decisión judicial, de la que estaba excluido Juan Carlos I por su condición de inviolable. El fiscal de Ginebra desde el inicio de las pesquisas respetó la inmunidad legal del Rey Emérito, aunque sí llegó a pedir a los bancos Credit Suisse y Lombard Odier el embargo de sus cuentas.

Era una medida general y preventiva porque el ex monarca no figura en ninguna de las cuentas suizas como titular, a pesar de que se ha servido de sus fondos para sus gastos personales.

En esa investigación sobre Lucum sólo el banco Mirabaud recibirá una multa por no informar a las autoridades financieras cuando en 2018 se enteró de los hechos a través de los medios de comunicación.

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