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Iván el Terrible: crónicas de crueldad del Zar de Todas las Rusias

¿Has oído hablar de Iván el Terrible? Aquí te contamos algunos datos curiosos de este personaje histórico, sinónimo de crueldad.

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Iván el Terrible
Iván el Terrible Zar

Iván IV Vasílievich (1530-1584), el primer monarca ruso que se hizo proclamar Gran Príncipe y Zar de todas las Rusias, fue apodado Iván el Terrible debido a un error de traducción. La palabra rusa «grozny”, deriva de groza (tormenta eléctrica), que alude a un hombre temible o que inspira miedo. Este apodo, así como el que ha pasado a la historia, “El Terrible”, son ambos justificados, pues el soberano era refinadamente cruel.

Historias de crueldad de Iván el Terrible

El 16 de enero de 1547, Iván IV fue coronado Zar. Este joven había quedado huérfano a muy corta edad, a merced de la nobleza rusa, los boyardos, que hicieron de su infancia un infierno y se enfrentó al temor de ser asesinado constantemente.

Cuando llegó a gobernante, estableció la Oprichnina, un reino que obtuvo expropiando las a las familias boyardas y sobre el que tenía poder absoluto, confiando a los oprichniks, las tierras confiscadas, quienes actuaban como mercenarios del zar.

Con el pretexto de conspiración, probada o no, el zar infringía torturas, encarcelamiento, destierro y asesinatos, incluso masivos. En 1570, el zar ordenó masacrar a los habitantes de Novogorod el Grande, bajo el cargo de sospecha de traición con el rey de Polonia, Segismundo Augusto.

Según las crónicas, a Iván el Terrible se complacía ejecutando las condenas con su propia mano, pero además lo hacía de forma muy teatral. Una vez, convocó al boyardo Iván Fedorov a su palacio, lo obligó a sentarse en su trono y le dijo: “Tienes lo que buscabas, pues aspirabas a tomar mi lugar y ser el Gran Duque de Moscú”, tras lo cual lo apuñaló ferozmente.

Iván IV tenía un largo palo de madera, con una punta de acero, con el cual golpeaba a cualquier persona cuando la ira se apoderaba de él. En ocasiones, con un resultado doloroso y sangriento, y otras veces, mortal.El Zar

El refinamiento del suplicio

En su residencia de Alexandrova Sloboda, a 80 km de Moscú, el zar instaló prisiones, en las que se cometían toda clase de torturas antiguas, como agujas, tenazas, brasas al rojo vivo, el látigo y la cuerda, que hiere la carne por fricción. Pero Iván el terrible instauró nuevos y sofisticados métodos de tormento.

Los enormes calderos llenos de agua hirviendo y de agua helada, en los que la víctima era sumergida alternativamente, hasta que su piel quedaba en jirones, fue uno de los suplicios más usados en la época, pero no el único.

En 1581, el mismo Iván torturó a su médico y a su vez, proveedor de venenos, Elisha Bomelius, atándolo en un asador de madera y quemándolo poco a poco. Ese mismo año, encerró a unos monjes en un patio rodeado de altos muros y soltó osos salvajes. Los monjes, solo provistos con un rosario y una estaca para su defensa, perecieron.

En 1581, el zar se peleó con su hijo, por la guerra de Livonia, o por los golpes que le había dado a su nuera embarazada por un atuendo que consideraba indecente. En un ataque de ira, golpeó a su hijo violentamente y un golpe en la sien terminó con su vida. El 19 de noviembre, Iván el Terrible se convierte en infanticida y asesino de su propio hijo, el heredero al trono de Rusia.

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