El manjar de dioses que sólo existe en Navarra y en el resto de España ni se imaginan de qué está hecho
En un país como España, donde el chorizo, el salchichón o la longaniza son religión, Navarra ha conseguido destacar por su variedad de embutidos. Por encima de todos, el manjar que más llama la atención es el de potro.
Un alimento tradicional no apto para todo el mundo ya que, como su nombre indica, el producto principal es la carne de potro. Eso sí, tiene unas propiedades nutricionales excelentes.
Aunque no es habitual en el resto de España, en Navarra el embutido de potro es muy especial. Y es que, más allá del sabor, está ligado a la ganadería local y a una forma muy concreta de entender la cocina. Quien lo prueba, repite.
Qué es el embutido de potro de Navarra y cómo se elabora
El embutido de potro de Navarra se elabora a partir de carne de potros jóvenes, criados en explotaciones de la comunidad foral bajo estrictos controles de alimentación y bienestar animal.
A diferencia de otros embutidos más grasos, aquí se utiliza una carne magra, limpia y de gran calidad, que se pica y se adereza con especias naturales siguiendo recetas tradicionales.
El resultado puede presentarse en forma de chorizo, salchichón o longaniza, siempre con una curación cuidada y sin prisas. No es un producto industrial ni masivo. De hecho, su producción es limitada y mayoritariamente artesanal, lo que explica por qué este manjar apenas se comercializa fuera de Navarra.
Aunque a algunos les sorprende, lo cierto es que en los mercados de Pamplona es muy famoso. Por ello convive con total normalidad junto a los más clásicos, aunque su consumo sigue siendo minoritario.
El manjar de los embutidos de Navarra que debes probar para cuidar tu salud
Uno de los grandes atractivos del embutido de potro de Navarra está en su perfil nutricional. Frente a otros embutidos elaborados con cerdo, el de potro contiene mucha menos grasa y un porcentaje elevado de proteínas de alto valor biológico. Además, es especialmente rico en hierro hemo, fácilmente absorbible por el organismo.
También destaca por su bajo contenido en colesterol y por su aporte de ácidos grasos omega 3, muy beneficiosos para la salud cardiovascular. Estas características hacen que sea una opción muy valorada por deportistas y por quienes buscan alternativas más saludables sin renunciar al sabor intenso de la carne.
Quienes no lo conocen lo ven como un capricho exótico, pero lo cierto es que es un producto funcional, pensado para formar parte de una dieta equilibrada, algo poco habitual cuando se habla de embutidos.
Otros embutidos que tienen el caballo como producto principal
Los más sensibles con los animales todavía se asquean cuando ven productos cuyo ingrediente principal es el caballo. Sin embargo, es muy común en la cocina española. La cecina es otro buen ejemplo.
La cecina de caballo es ese embutido que casi nadie se atreve a pedir. Muchos ni saben que existe, pero quien la ha probado sabe que es una auténtica maravilla.
Se elabora con carne de equino, curada y deshidratada, como un jamón, pero con un resultado muy distinto: más dulce, más suave, más tierno.
Tiene un perfil nutricional muy bueno. Rica en proteínas de alto valor biológico, hierro y ácidos grasos insaturados. Es ligera, fácil de digerir y especialmente útil en dietas bajas en grasa.
Además, su sabor no tiene nada que envidiar al de otros embutidos más populares. Se sirve en lonchas finísimas, a menudo con un chorrito de aceite de oliva por encima.