Koldo: «Se encontraron dos pistolas y una escopeta en los bajos de Ferraz y Sánchez me ordenó destruirlas»
El asesor de Ábalos: "Las destruí con un soplete, Sánchez dio la orden"
Koldo García, quien fuera asesor del ex ministro José Luis Ábalos, revela, en exclusiva en OKDIARIO, un episodio inédito en el Partido Socialista: el hallazgo de dos pistolas y una escopeta en los bajos de la sede central de la calle Ferraz. En la entrevista, realizada poco antes de su ingreso en la prisión de Soto del Real, García aporta abundantes detalles de este hecho, sin duda, sorprendente, y revela que fue el propio Pedro Sánchez quien ordenó que se destruyeran, algo de lo que se encargó él personalmente.
En anteriores entregas, el asesor ya desveló el «pitufeo» en las Primarias del PSOE de 2017 que llevaron a Sánchez a la secretaría general o los 100.000 euros que el suegro del líder socialista, Sabiniano Gómez, habría aportado a la campaña. También habló de la estrecha relación de José Luis Rodríguez Zapatero con el régimen de Nicolás Maduro, revelando sus negocios en la exportación de petróleo. O la participación de Begoña Gómez en el rescate de Air Europa.
PREGUNTA.- ¿Es verdad que encontraron armas en los bajos de la sede de Ferraz?
RESPUESTA.- Pues sí.
P.- ¿Y qué pintaban allí?
R.- Lo desconozco, pero es verdad que se encontraron.
P.- ¿Qué armas?
R.- Dos armas cortas, de 9mm., y una escopeta paralela.
P.- ¿Y eso qué pintaba allí?
R.- Pues lo desconozco, no puedo responder a eso porque no lo sé.
P.- ¿Lo descubrió usted?
R.- No, lo descubrieron trabajadores del partido, al parecer. A mi me llamaron y me dijeron que había aparecido eso. El señor Ábalos me dijo que había hablado con Pedro Sánchez y que las quitáramos de en medio.
P.- ¿Y por qué?
R.- La verdad, ojalá lo supiera, lo único que hice fue obedecer.
P.- ¿Y usted las quitó de en medio?
R.- Claro.
P.- ¿Y qué hizo con las armas?
R.- Destruirlas.
P.- ¿Dónde?
R.- Pues, si no me equivoco, en una muga entre Vizcaya y Guipúzcoa.
P.- ¿Y qué hizo con ellas? Porque no se pueden quemar.
R.- Se pueden fundir.
P.- Ya, pero para eso se necesita una fundición.
R.- Poco, se necesita poco. El material exterior es plástico y todo lo demás se puede desmontar muy rápidamente en piezas que sean totalmente irreconocibles.
P.- ¿Y usted lo hizo y las armas quedaron para los restos?
R.- Sí, señor.
P.- ¿Le llamó alguien para darle las gracias?
R.- No.
P.- ¿No le mandó un whatsapp el presidente del Gobierno?
R.- No.
P.- ¿Ni le dio las gracias?
R.- No.
P.- ¿Está usted seguro?
R.- Estoy seguro de que no me dio las gracias ni me mandó ningún whatsapp.
P.- ¿Y al señor Ábalos?
R.- Me parece que sí, si no me equivoco, sí.
P.- ¿Y qué le dijo?
R.- Gracias. Ellos tuvieron la conversación y yo hice lo que tenía que hacer.
P.- ¿Eran armas ilegales?
R.- No tenían guía de pertenencia de armas.
P.- ¿O sea que eran ilegales?
R.- Sí, por lo que yo puedo detectar, sí. Tampoco pregunté mucho.
P.- O sea, en la sede de Ferraz había tres armas ilegales.
R.- Sí, al parecer en un sitio que no había mirado nadie durante mucho tiempo.
P.- Que no habían mirado o que no habían querido mirar.
R.- También tiene razón, puede ser.
P.- ¿Y para qué querían esas armas?
R.- Eso sí que no lo sé. Lo que sí puedo decir es que las armas no tenían uso, estaban muy deterioradas y su funcionamiento, bajo mi criterio, sería muy difícil. Habría que efectuar ciertos cambios, ciertas limpiezas y demás para que fuesen efectivas.
P.- ¿Es un poco surrealista esto, no?
R.- Pero es la realidad.
P.- ¿Para qué quiere el PSOE armas ilegales en su sede?
R.- Ojalá tuviera respuesta a todo.
P.- ¿No le huele mal?
R.- Mire, es que como en la viña del Señor he hecho absolutamente de todo, como trabajar 25 años para la Guardia Civil, pues no me sorprende.
P.- ¿Esto podría utilizarse para algún tipo de actividad ilegal?
R.- Podría, podría, podría. Lo que sí que tengo claro es que tenían un deterioro. Eso sí que es verdad. Y estaban allí. Eso también es verdad. Y también es verdad que las destruí yo.
P.- Tener armas ilegales es un delito.
R.- Tienes razón.
P.- ¿Y que usted las hubiera destruido podría haber sido un delito también?
R.- Me da la sensación de que sí.
P.- Y que no lo hubiera comunicado a la Justicia, también.
R.- También.
P.- ¿Cómo destruyó las armas ilegales encontradas en Ferraz?
R.- Muy fácil, con un soplete. Se deteriora y se puede partir y el material es como una fundición y salta.
P.- ¿Y quién le dio la orden?
R.- El secretario general, Pedro Sánchez.
P.- ¿Le dijo que destruyera las armas?
R.- Que me encargara de ellas.
P.- ¿Sánchez le conminó a cometer un delito?
R.- Así de fácil.